Audiencia del Papa Francisco: Miércoles 14 noviembre 2018. El octavo mandamiento

El Papa Francisco explicó el sentido del octavo mandamiento, el que prohíbe mentir. Dijo que implica vivir según la verdad; “como hijos de Dios, dejando que en cada acto se refleje que él es nuestro Padre y que confiamos en él”.

Queridos hermanos y hermanas:

La catequesis de hoy la dedicamos al octavo mandamiento: «No dirás falso testimonio ni mentirás»; este mandamiento prohíbe falsear la verdad en las relaciones con los demás.

ES GRAVE VIVIR DE “COMUNICACIONES” NO AUTÉNTICAS, PORQUE IMPIDE LAS RELACIONES RECÍPROCAS Y EL AMOR AL PRÓJIMO

Es grave vivir de “comunicaciones” no auténticas, porque impide las relaciones recíprocas y el amor al prójimo. La “comunicación” entre las personas no es solo con palabras, sino también con gestos, con actitudes y hasta con silencios y ausencias; se comunica con todo lo que uno hace y dice.

Entonces, ¿qué es la verdad? Esta fue la pregunta que hizo Pilatos a Jesús en el proceso que lo llevaría a morir en la cruz. Jesús había afirmado: «Para esto he nacido y he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad». Con su pasión y su muerte, demuestra que él mismo es la realización plena de la Verdad, pues su vida fue un reflejo de la relación con el Padre.

«NO DAR FALSO TESTIMONIO, NI MENTIR», IMPLICA VIVIR COMO HIJOS DE DIOS

En su manera de vivir y morir, cada acto humano, por pequeño o grande que sea, afirma o niega esta verdad. «No dar falso testimonio, ni mentir», implica vivir como hijos de Dios, dejando que en cada acto se refleje que él es nuestro Padre y que confiamos en él.

Saludos

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica. Los animo a vivir como hijos que saben que Dios los ama, y que con esa conciencia puedan construir cada vez más una sociedad fundamentada en la sinceridad y en la verdad.

Que Dios los bendiga. Muchas Gracias.

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Asia Bibi declarada inocente. Anulada la condena a muerte tras casi nueve años de proceso

Escribió un libro: ¡Sacádme de aquí!

Condenada a muerte por su fe.

Testimonio relatado desde la cárcel por Asia Bibi, paquistaní, católica, casada y madre de 5 hijos que fue acusada en 2009 de blasfemia contra el islam y condenada a la horca en noviembre de 2010.

La protagonista de esta historia real permanece en una celda, a la espera de una apelación.

La Justicia ordena su liberación al considerar que los jueces «se equivocaron categóricamente». La Policía, en estado de alerta por las protestas de miles de radicales por todo el país. Su familia teme que la asesinen en cuanto salga de la cárcel.

Finaliza el Sínodo de los Obispos sobre los jóvenes- Documento final

Luego de haber sido aprobado por los dos tercios del Aula Sinodal, el papa Francisco autorizó este 27 de octubre la publicación del documento final de la XV Asamblea general ordinaria del Sínodo de Obispos, sobre el tema “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”. El texto consta de tres partes, doce capítulos, 167 párrafos y 60 páginas. 

«LOS JÓVENES, LA FE Y EL DISCERNIMIENTO VOCACIONAL»

ROMA, 19-24 DE MARZO 2018

http://www.synod2018.va/content/synod2018/es/documentos/instrumentum-laboris-para-el-sinodo-sobre-los-jovenes-2018.html

Algunas de las conclusiones de El Documento Final son las siguientes:

– Los jóvenes, intactos, quieren ser “escuchados, reconocidos, acompañados” y desean que su voz sea “considerada interesante y útil en el campo social y eclesial”.

– En un mundo donde todo está conectado – familia, trabajo, tecnología, defensa del embrión y del migrante – los obispos definen como irremplazable el papel que desarrollan las escuelas y universidades, en donde los jóvenes transcurren mucho tiempo.

– Muchos migrantes son jóvenes o menores no acompañados que huyen de la guerra, violencias, persecuciones políticas o religiosas, desastres naturales, pobreza, y terminan siendo víctimas del tráfico, de las drogas, abusos psicológicos y físicos. La preocupación de la Iglesia es sobre todo por ellos -dice el Sínodo- en la perspectiva de una auténtica promoción humana que pase a través de la acogida de los refugiados y prófugos, y sea punto de referencia para los muchos jóvenes separados de sus familias de origen.

– Compromiso firme contra todo tipo de abuso. De ahí el llamamiento del Sínodo a “un firme compromiso a la adopción de rigurosas medidas de prevención que eviten su repetición, a comenzar de la selección y la formación de aquellos a quienes se les confiarán tareas de responsabilidad y educación”. Al mismo tiempo, el Sínodo expresa su gratitud a todos aquellos que “tienen el valor de denunciar inmediatamente el mal”, porque ayudan a la Iglesia “a tomar conciencia de lo que ha ocurrido y de la necesidad de reaccionar con decisión”.

– Otros temas presentes en el Documento tienen que ver con la familia, principal punto de referencia para los jóvenes, primera comunidad de fe, “Iglesia doméstica”.

– El Sínodo se detiene seguidamente, en algunas formas de vulnerabilidad de los jóvenes en diversos ámbitos: en el trabajo, donde la desocupación juvenil empobrece a las jóvenes generaciones, socavando su capacidad de soñar; las persecuciones hasta la muerte; la exclusión social por razones religiosas, étnicas o económicas etc.

– El Documento Final destaca la importancia del sacramento de la Reconciliación en la vida de fe y anima a los padres, enseñantes, animadores, sacerdotes y educadores a ayudar a los jóvenes, a través de la Doctrina Social de la Iglesia, a asumir responsabilidades en el campo profesional y socio-político.

– Hay algunos desafíos urgentes que la Iglesia está llamada a asumir. El Documento Final del Sínodo trata de la misión en el entorno digital: parte integrante de la realidad cotidiana de los jóvenes, una “plaza” donde pasan mucho tiempo y donde se encuentran fácilmente, un lugar esencial para llegar e involucrar a los jóvenes en las actividades pastorales, la web presenta luces y sombras.

– El documento evidencia también la necesidad de un mayor reconocimiento y valoración de la mujer en la sociedad y en la Iglesia, porque su ausencia empobrece el debate y el camino eclesial: hay una urgente necesidad de cambio por parte de todos – se lee – incluso a partir de una reflexión sobre la reciprocidad entre los sexos. Se espera que “haya una presencia femenina en los organismos eclesiales a todos los niveles, incluso en las funciones de responsabilidad” y que “haya una participación femenina en los procesos de toma de decisiones eclesiales con respecto al papel del ministerio ordenado”. “Es un deber de justicia” – afirma el documento – que encuentra su inspiración en Jesús y en la Biblia.

Finalmente, como recuerdo del Sínodo de los Jóvenes, el Santo Padre ha regalado a todos los participantes una baldosa de bronce en bajorrelieve que representa a Jesús y al joven discípulo amado. Se trata de una obra del artista italiano Gino Giannetti, acuñada por el Estado de la Ciudad del Vaticano, emitida en sólo 460 ejemplares.

Audiencia del Papa Francisco: 24 octubre

Love is without reserve, not only when “it is convenient”

Sobre el sexto mandamiento:

“Las aventuras de LoryPatx”

Loreto superó un cáncer y, en agradecimiento a la Virgen, hizo el Camino de Santiago con su marido. A partir de ahí se lanzaron con un canal de YouTube y un programa en una televisión valenciana, además de otras actividades para matrimonios jóvenes.

Fuente: https://opusdei.org/es-es/article/aventuras-matrimonio-lorypatx/

A raíz de una enfermedad de Loreto, ya felizmente superada, quisieron manifestar su agradecimiento a la Virgen emprendiendo el Camino de Santiago. Y, ¿cómo no?, ya puestos lo compartirían con todos sus amigos a través de las redes sociales.

Pusieron en marcha un canal de You Tube en el que contar a sus amigos, y a quienes quisieran sumarse, sus caminatas y aventuras de la jornada. Era un modo también de compartir online con naturalidad su fe cristiana. Además, hicieron muchos amigos por el Camino.

Intercambio de experiencias entre matrimonios jóvenes

Su afán de compartir les ha llevado además a reunirse periódicamente con otros matrimonios y jóvenes parejas para aquilatar juntos el sentido cristiano de la vida matrimonial.

El intercambio de experiencias les ayuda a descubrir riquezas de la vida conyugal quizá no pensadas antes, mejorar el conocimiento mutuo y fortalecer la unidad entre ellos.

Intervienen también en ‘Última Ronda‘, un programa para jóvenes en ‘La Ocho Mediterráneo’, una de las televisiones autonómicas de Valencia. En el programa se trata de pasarlo bien y divertirse hablando de temas que interesen a todos.

Fiesta de San Juan Pablo II

Hace 40 años Juan Pablo II inauguró su pontificado. Hoy, en su fiesta, recuperamos el discurso en el que dijo: “¡No temáis! ¡Abrid de par en par las puertas a Cristo! Abrid a su potestad salvadora los confines de los Estados, los sistemas económicos y políticos, los amplios campos de la cultura, la civilización y el desarrollo. ¡No temáis! Cristo sabe qué hay dentro del hombre… ¡Sólo él sabe!”.

 

Domingo, 22 de octubre de 1978

1. “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo” (Mt 16,16).

Estas palabras pronunció Simón, hijo de Jonás, en la región de Cesárea de Filipo. Sí, las expresó con su propia lengua, con una convicción profunda, vivida, sentida, si bien no tienen su origen en él: “…porque no es la carne ni la sangre quien eso te ha revelado, sino mi Padre, que está en los cielos” (Mt 16,17). Eran palabras de Fe.

Ellas marcan el comienzo de la misión de Pedro en la historia de la salvación, en la historia del Pueblo de Dios. A partir de semejante confesión de Fe, desde ese momento la historia sagrada de la salvación y el Pueblo de Dios debía adquirir una nueva dimensión: expresarse en la dimensión histórica de la Iglesia. Esta dimensión eclesiástica de la historia del Pueblo de Dios tiene sus orígenes y de hecho nace de estas palabras de Fe, y entronca con el hombre que las pronunció: “Tú eres Pedro –roca, piedra– y sobre esta piedra edificaré yo mi Iglesia”.

2. Hoy día en este lugar tienen que pronunciarse y escucharse nuevamente las mismas palabras: “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo”.

Sí, Hermanos e Hijos, ante todo estas palabras. Su contenido abre ante nuestros ojos el misterio de Dios vivo, misterio que el Hijo conoce y ha acercado a nosotros. En realidad, nadie ha acercado el Dios vivo a los hombres, nadie Lo ha revelado como únicamente él mismo lo hizo. En nuestro conocimiento de Dios, en nuestro camino hacia Dios estamos enteramente ligados al poder de las palabras “Quien a mí me ve, también ve al Padre”. Aquel que es Infinito, inescrutable, inefable se hizo cercano para nosotros en Jesucristo, el Hijo unigénito, nacido de María Virgen en el establo de Belén.

Todos aquellos que ya tenéis la inestimable suerte de creer, todos aquellos que aún buscáis a Dios, y también quienes estáis atormentados por la duda:

Acoged una vez más –hoy en este lugar sagrado– las palabras pronunciadas por Simón Pedro. En esas palabras se encuentra la fe de la Iglesia. En esas mismas palabras está la nueva verdad, más bien dicho la verdad última y definitiva sobre el hombre: el hijo de Dios vivo. “¡Tú eres el Cristo, Hijo de Dios vivo!”.

3. Hoy el nuevo Obispo de Roma inicia solemnemente su ministerio y la misión de Pedro. De hecho, Pedro llevó a cabo en esta Ciudad la misión que le confió el Señor.

El señor se dirigió hacia él diciendo: “… cuando eras joven, tú te ceñías e ibas donde querías; cuando envejezcas, extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras” (Jn 21,18).

¡Pedro vino a Roma!

¿Qué lo guió y condujo a esta Urbe, centro del Imperio Romano, sino la obediencia a la inspiración recibida del Señor? Tal vez este pescador de Galilea no habría deseado venir hasta acá. Tal vez habría preferido permanecer allá, en las orillas del lago de Genesaret, con su embarcación y sus redes; ¡pero guiado por el Señor, obedeciendo su inspiración, llegó acá! Según una antigua tradición (que encontró también una magnífica expresión literaria en una novela de Henryk Sienkiewicz), durante la persecución de Nerón, Pedro quería abandonar Roma; pero el señor intervino, yendo a su encuentro. Pedro se dirigió a él preguntando: “Quo vadis, Domine?” (¿Adónde vas, Señor?). Y el Señor le respondió de inmediato: “Voy a Roma para ser crucificado por segunda vez”. Así, Pedro volvió a Roma y permaneció aquí hasta su crucifixión.

Sí, Hermanos e Hijos, Roma es la Sede de Pedro. En el curso de los siglos siempre se han sucedido nuevos Obispos en esta Sede. Hoy un nuevo Obispo sube a la Cátedra Romana de Pedro, un Obispo lleno de temor, consciente de su indignidad. ¿¡Y cómo no temer ante la grandeza de semejante llamado y la misión universal de esta Sede Romana!?

En la Sede de Pedro en Roma, sube hoy un Obispo que no es romano, un Obispo que es hijo de Polonia; pero desde este momento él también se convierte en romano. ¡Sí, romano! Y lo es también por ser hijo de una nación donde la historia, desde sus primeros albores, y las milenarias tradiciones están marcadas por un vínculo vivo, fuerte, jamás interrumpido, sentido y vivido con la Sede de Pedro, una nación que siempre permaneció fiel a esta Sede de Roma. ¡Inescrutable es el designio de la Divina Providencia!

4. En los siglos anteriores, cuando el Sucesor de Pedro tomaba posesión de su Sede, ponían sobre su cabeza la tiara. El último coronado fue el Papa Pablo VI, en 1963, quien sin embargo, después del solemne rito de la coronación, jamás volvió a usar la tiara, dejando a sus Sucesores en libertad de decidir al respecto.

El Papa Juan Pablo I, cuyo recuerdo está tan vivo en nuestros corazones, no quiso la tiara y hoy no la desea su Sucesor. No es una época, en realidad, para volver a un rito y aquello que tal vez injustamente se consideró símbolo del poder temporal de los Papas.

Nuestra época nos invita, nos impulsa, nos obliga a mirar al Señor y entregarnos a una humilde y devota meditación sobre el misterio de la suprema potestad del mismo Cristo. Aquel que nació de la Virgen María, el Hijo del carpintero –como se creía–, el Hijo de Dios vivo, como confesó Pedro, vino para hacer de todos nosotros “un reino de sacerdotes”.

El Concilio Vaticano II nos ha recordado el misterio de esta potestad y el hecho de que la misión de Cristo –Sacerdote, Profeta-Maestro, Rey– prosigue en la Iglesia. Y tal vez en el pasado se ponía sobre la cabeza del Papa la tiara, esa triple corona, para expresar con ese símbolo que todo el orden jerárquico de la Iglesia de Cristo, toda su “sacra potestad”, ejercida en ella no es sino el servicio, un servicio con un objetivo único: que todo el Pueblo de Dios sea partícipe en esta triple misión de Cristo y permanezca siempre bajo la potestad del Señor, la cual no tiene su origen en los poderes de este mundo, sino en el Padre celestial y el misterio de la Cruz y la Resurrección.

La potestad absoluta y a la vez dulce y suave del Señor responde al hombre en toda su profundidad, a sus más elevadas aspiraciones del intelecto, la voluntad y el corazón. Ella no habla con un lenguaje de fuerza, expresándose en cambio en la caridad y la verdad.

El nuevo Sucesor de Pedro en la Sede de Roma eleva hoy una ferviente, humilde y confiada plegaria: “¡Oh, Cristo! ¡Haz que yo pueda convertirme en servidor de tu única potestad y serlo! ¡Servidor de tu dulce potestad! ¡Servidor de tu potestad que no conoce el ocaso! ¡Haz que yo pueda ser un siervo! Más aún, siervo de tus siervos”.

5. Hermanos y Hermanas, ¡no tengáis miedo de acoger a Cristo y aceptar su potestad!

Ayudad al Papa y a cuantos quieren servir a Cristo, y con la potestad de Cristo, servir al hombre y a toda la humanidad!

¡No temáis! ¡Abrid, más bien dicho abrid de par en par las puertas a Cristo!

Abrid a su potestad salvadora los confines de los Estados, los sistemas económicos y políticos, lo amplios campos de la cultura, la civilización y el desarrollo. ¡No temáis! Cristo sabe “qué hay dentro del hombre”… ¡Sólo él sabe! Hoy en día el hombre desconoce tan a menudo lo que hay adentro, en lo profundo de su ánimo y su corazón; tan a menudo carece de certeza ante el sentido de su vida en esta tierra. Lo invade la duda, que se transforma en desesperación. Permitid, por tanto – os ruego, os imploro con humildad y confianza -, permitid a Cristo hablar al hombre. Sólo él tiene palabras de vida, ¡sí!, de vida eterna.

Precisamente hoy día toda la Iglesia celebra su “Jornada Misionera Mundial”, y reza, es decir, medita, actúa para que las palabras de vida de Cristo lleguen a todos los hombres y sean escuchadas por ellos como mensaje de esperanza, salvación y liberación total.

6. Agradezco a todos los presentes que han querido participar en esta solemne inauguración del ministerio del nuevo Sucesor de Pedro.

Agradezco cordialmente a los Jefes de Estado, a los Representantes de las Autoridades y a las Delegaciones de los Gobiernos por su presencia que tanto me honra.

¡Gracias a vosotros, Eminentísimos Cardenales de la Santa Iglesia Romana!

¡Os agradezco, queridos Hermanos del Episcopado!

¡Gracias a vosotros, Sacerdotes!

A vosotros, Hermanas y Hermanos, Religiosas y Religiosos de las Órdenes y las Congregaciones! ¡Gracias!

¡Gracias a vosotros, Romanos!

¡Gracias a los peregrinos que han acudido de todo el mundo!

¡Gracias a todos aquellos que están ligados a este Sagrado Rito a través de la Radio y la Televisión!

7. Mi pensamiento se dirige ahora hacia el mundo de la lengua española, una porción tan considerable de la Iglesia de Cristo.

A vosotros, Hermanos e hijos queridos, llegue en este momento solemne el afectuoso saludo del nuevo Papa. Unidos por los vínculos de una común fe católica, sed fieles a vuestra tradición cristiana, hecha vida en un clima cada vez más justo y solidario, mantened vuestra conocida cercanía al Vicario de Cristo y cultivad intensamente la devoción a nuestra Madre, María Santísima

(Se omite aquí el texto en otras lenguas)

Abro el corazón a todos los Hermanos de las Iglesias y Comunidades Cristianas, saludando en particular a vosotros que estáis presentes, en espera del próximo encuentro personal; pero desde ya os expreso un sincero aprecio por haber querido asistir a este solemne rito.

Y una vez más me dirijo a todos los hombres, a cada hombre, ¡y con qué veneración debe el apóstol de Cristo pronunciar esta palabra: ¡hombre!

¡Orad por mí!

¡Ayudadme para que os pueda servir! Amén.

Sínodo de los jóvenes: Luz para ver, fuerza para querer

Young people raise questions, dreams and concerns about discerning their vocation in light of God’s will. With advice from Pope Francis and the Prelate of Opus Dei.

Este breve vídeo combina palabras del Papa Francisco y del prelado del Opus Dei sobre el Sínodo de los jóvenes, que se celebra en Roma. Algunos jóvenes plantean las preguntas, los sueños y las inquietudes de quien tiene que discernir la voluntad de Dios para su vida.

Un corazón enamorado

“Os invito a crecer en amistad con el Señor, porque aquello que sirve es un corazón enamorado”. El Papa Francisco nos recuerda que cada uno puede encontrarse con Jesús en las circunstancias concretas de su vida. De cara al sínodo de obispos sobre “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional” que comienza el tres de octubre de 2018 en Roma, el Papa Francisco anima a todos los cristianos a rezar por los trabajos de la asamblea.