Miguel Feliu, un testimonio de amor a Dios y sentido del dolor. Su vida ha cambiado desde que le detectaron el Sarcoma de Ewing

Miquel, 18 años y con cáncer: «Pedí a Jesús ser una herramienta para acercar a la gente al Cielo»

https://www.religionenlibertad.com/personajes/479854438/miquel-cancer-pedi-jesus-herramienta-acercar-gente-cielo.html

Desde la cama del hospital, adonde acude continuamente desde hace un año para su tratamiento, Miquel es feliz porque ha asociado su vida a la Cruz para que acerque a otros al Cielo: lo que le había pedido al Señor.

La firma Miquel, 18 años, en su cuenta de Instagram. Dice así:

“La verdad es que hace unos meses mi amistad y amor hacía el Señor habían crecido a lo bestia.

»Rezaba mucho, le trataba más e intentaba darme a los demás. Estaba en un momento bastante bueno de mi vida. Ya tenía mis planes montados, mi fútbol, mi oración, mi Misa, mis estudios, mis amigos, las puestas a las que iría, el viaje de fin de curso…

»Literalmente todo.

»Solo me faltó una cosa. Preguntar a Dios qué le parecían mis planes. Quizás esto de ‘mis’ planes tenía que cambiar para convertirse en los planes del Señor. Pero yo no me daba cuenta.

»El fin de semana antes de ingresar en el hospital me fui de retiro. Allí me di cuenta de una cosa y se lo pedí a Jesús, le pedí que me convirtiera en una herramienta para acercar a la gente al Cielo, que me ayudara a dejar las cosas de la tierra y subir con Él a la cruz.

»Y Dios escuchó mi petición, sonrió y me la regaló. Solo una semana después me diagnosticaban tres tumores en el pulmón“.

“Nunca en mi vida he sido más feliz”

La historia sobrecoge, pero aún más el giro que imprime su autor al relato:

Desde entonces todo ha sido felicidad, he visto más claro que nunca que en una familia las alegrías se multiplican y las penas se dividen.

»Jesús me ha pedido que me convierta en un Cirineo, que le ayude a cargar con la Cruz y que con esto haga que la gente se acerque un poco más al Cielo. Hay muchísima gente que reza para que ocurra un milagro.

»Desde mi punto de vista, el milagro ya ha ocurrido. Jesús está tocando el corazón de muchísimas personas y les está acercando a su Padre. Y cuando veo eso desde el hospital todo mi dolor y sufrimiento cobra sentido y me hace ser feliz.

»Cada día estoy un poco más enamorado de Jesús y de esta Cruz que me ha dado. También noto todo el apoyo de mi familia, de mis amigos, conocidos, del colegio o hasta de gente que ni me conoce. Así que no tengo ningún miedo en afirmar que sí, nunca en mi vida he sido más feliz“.

El camino al hospital y al Calvario

Miquel Feliu Wennberg vive en Sant Cugat del Vallés (Barcelona) y estudia un doble grado de Derecho y Global Governance. Antes de la enfermedad, rebosaba salud y ganas de ejercicio: “Disfrutaba practicando casi cualquier deporte que alguien me propusiera. Jugaba en un equipo de fútbol, ya que el fútbol es mi gran pasión desde pequeño”, explica a ReL.

De hecho, en algunas de las fotos que ha subido a su perfil le vemos retomando los entrenamientos a mediados de septiembre, pensando en el momento “mágico” de volver a salir al terreno de juego a competir, tras el tiempo que el tratamiento le ha mantenido alejado del balón.

Todo empezó en diciembre de 2018 con un tumor benigno en el pie que “se quedó en nada, un pequeño aviso del cielo”.

Al cabo de unos meses, un dolor en el pecho, muy intenso y acompañado de tos, que sentía de vez en cuando le llevó al hospital de nuevo. Era el mes de julio y no le encontraron nada, pero una crisis mayor con fiebre alta y asfixia provocó su ingreso el 29 de septiembre (“día del Arcángel San Miquel, mi santo… bonita coincidencia”): “Un pulmón lleno de líquido que no me deja respirar, y tres masas tumorales de grandes dimensiones. Unos días después me diagnostican un sarcoma de Ewing y toca empezar una quimio de urgencia debido a que mi estado de salud cae en picado. Consiguen salvarme, pero el pronóstico es muy malo. Pasa un año, y 15 ciclos de quimio y 40 tandas de radio después, aquí seguimos, con un pronóstico igual de malo, pero con las mismas ganas de luchar que el primer día”, comenta con ánimo.

“Si aquel día me hubiera ido al Cielo…”

En otro de sus posts, Miquel expresa cómo cambió su vida aquel 11 de octubre en el que recibió el diagnóstico:

“Dejé de vivir siguiendo los estándares de la sociedad, y empecé a disfrutar de las cosas pequeñas, de cada pequeño momento que me regalaba la vida. Asimilé que cada día que viviera de más, era un regalo, y que no lo podía malgastar. Me empecé a dar cuenta de las cosas que realmente importan en esta vida, aprendí a hacer las cosas que quería porque quería y a decir que no cuando había que decirlo.

»Si ese 29 de septiembre, o unos días después, me hubiera ido al Cielo, mi paso por esta tierra hubiera sido testimonial. Ahora lucho cada día para hacer de mi una mejor persona, para hacer más feliz la vida de los que me rodean y para intentar hacer de este mundo, aunque sea desde la cama de un hospital, una mesa en un bar, un campo de fútbol, un aula o una capilla, un sitio mejor para vivir.

»Hoy pido especialmente para que todos aprendamos a ser más reales, más nosotros, sin importarnos con quién estemos. Sin olvidar que la meta es el Cielo, y que allí nos esperan con muchísimas ganas a todos“.

El ejemplo paterno

Le preguntamos por el origen de esta serenidad que impresiona: “Desde pequeño mis padres me han educado en la fe y en los valores cristianos, me han enseñado a querer, a ser generoso, a escuchar, a pedir perdón, a rezar… Primero con las palabras y más adelante con el ejemplo. Al principio uno reza y va a misa por inercia, porque es lo que toca, después le toca decidir si realmente quiere seguir por este camino. Y allí es donde mis padres entran de lleno. Al ver su fe, su amor y confianza en Jesús, yo pensaba: ‘Algún día quiero ser como ellos, algún día quiero sentir lo que ellos sienten y creer como ellos creen’. Por eso le pedía Dios que aumentara mi fe, y le trataba todo lo bien que yo sabía, y todo lo bien que mis padres me habían enseñado”.

Y a raíz de su problema ha aprendido mucho más: “Después de la enfermedad ya es otra historia, Dios me ha enseñado más en un año de enfermedad que en 17 perfectamente sano. Me faltaba abrir de par en par las puertas a Dios. Fui a un cole de la labor del Opus Dei, y desde hace muchos años recibo formación en un centro del Opus Dei, que también ha sido relevante en el desarrollo de mi fe“.

La paradoja

Tuvo que ser duro, en los albores de la juventud y cuando todo le sonreía, recibir un mazazo así. Miquel lo confirma: “Nunca te imaginas que eso de lo que tantas veces has oído hablar te pueda pasar. Los humanos, y los jóvenes especialmente, cometemos el error de creernos inmortales e inmunes a todo. Y humanamente hablando, somos tan poca cosa… Un coche no frena a tiempo y no hace falta nada más para no contarlo. Hoy una pandemia mundial, mañana ve a saber… podría ser casi cualquier cosa”.

Lo que más llama la atención de su relato, que acumula miles de likes, es que sitúe en ese instante dramático el origen de su felicidad. ¿No es paradójico? Sí, dice, pero “justamente esta es la gracia, que si no lo explicas con la fe de por medio, no tiene una explicación lógica. Ahora miro atrás, y son tantas cosas que encajan a la perfección… Y te das cuenta de lo grandes y exageradamente perfectos que son los planes de Dios. Ahora veo la enfermedad como un medio de santificación, y como un medio para acercar a la gente a Dios y acercar a la gente al cielo, empezando por mí“. 

Me siento feliz“, anuncia, “me siento querido, porque he aprendido a amar, no solo a Dios, a todo el mundo, amar sin excepciones, amar sin medida. He aprendido a vivir de verdad, no a medio gas, sino con la máxima intensidad que la vida nos permite, con la marcha 6ª siempre puesta. Pero la clave de todo, esta claramente en el amor, sin ninguna duda. El hombre esta hecho para amar y ser amado. Cuando consigue esto de verdad, ya tiene casi todo hecho”.

Miquel encuentra su fuerza en el Evangelio, que lee con asiduidad, pero también cuando reza, o en misa, o en los consejos que recibe… “O en una canción que suena en un momento determinado, en las palabras de tu madre, en una película…. Dios está entre nosotros, y creo que se expresa por cosas cotidianas de la vida, y obviamente en la oración”.

La certeza de Dios y del cielo es su gran fortaleza: “Sin eso, mi enfermedad pierde todo el sentido. La fe es el motor que empuja a seguir viviendo, y a seguir viviendo con alegría”.

Dar gracias y ser generosos

Le pedimos a Miquel, desde la madurez que ha ganado en estos doce meses de lucha, un mensaje para la gente de su edad, y lo que nos devuelve es una reflexión válida para cualquier etapa de la vida: “La vida puede cambiar de un día a otro, lo hace cuando menos te lo esperas, y hay que estar preparado para todo lo que pueda llegar.

»Les pediría que aprendan a valorar las pequeñas cosas del día a día, la comida, una ducha caliente, el poder hacer deporte, el dormir en su cama, una charla con un amigo, el tener la libertad de hacer lo que les guste, porque un día todo esto se puede perder, y la frase de que ‘no valoras lo que tienes hasta que lo pierdes’ cobra todo el sentido del mundo. Probablemente hay alguna persona en el mundo pidiéndole a Dios por todo lo que nosotros tenemos. Demos gracias, valorémoslo, y seamos generosos”.

Carlo Acutis, el ‘influencer de Dios’, beatificado en Asís

Carlo Acutis, el 'influencer de Dios', beatificado en Asís
Carlo Acutis, el ‘influencer de Dios’, beatificado en Asís

“Es cierto que el mundo digital puede exponerte al riesgo de retraimiento, aislamiento o placer vacío. Pero no olviden que hay jóvenes que también son creativos, y a veces brillantes, en este ambiente”, escribió el papa argentino, dando como ejemplo a Carlo AcutisLa Iglesia reconoció que intercedió en un milagro, la recuperación inexplicable en 2013 de un niño brasileño, lo que le abrió el camino a la beatificación, primer paso para convertirse en santo“Todos los hombres nacen como originales, pero muchos mueren como fotocopias, ¡no dejes que eso te pase a ti!”, recomendó a su generación Acutis

En una ceremonia solemne en Asís, centro de Italia, la Iglesia Católica beatificó este sábado al joven italiano Carlo Acutis, un genio de la informática, quien se convirtió en el primer “influencer” en temas religiosos que llegó a los altares.

Acutis, quien falleció a los 15 años en 2006 por una leucemia y cuyo cuerpo se conserva aún “íntegro” con sus jeans y zapatos deportivos, es considerado por el papa Francisco un joven “brillante” y “creativo”, un ejemplo para las nuevas generaciones.

“Es cierto que el mundo digital puede exponerte al riesgo de retraimiento, aislamiento o placer vacío. Pero no olviden que hay jóvenes que también son creativos, y a veces brillantes, en este ambiente”, escribió el papa argentino, dando como ejemplo a Carlo Acutis.

El portal oficial de la Santa Sede, Vatican News, describe al joven como “un chico normal, guapo y popular”, una suerte de “payaso natural” que hacía reír a sus compañeros de clase y a los profesores.

Carlo Acutis

Carlo Acutis

Ser originales, no fotocopias

Todos los hombres nacen como originales, pero muchos mueren como fotocopias, ¡no dejes que eso te pase a ti!”, recomendó a su generación Acutis, el cual lograba llegar con su lenguaje joven y fresco a miles de personas en el mundo.

El flamante beato, al que le encantaba jugar al fútbol, los videojuegos, la Nutella y los helados, dedicó buena parte de su vida al catecismo virtual y a la creación de redes cibernéticas para poner en contacto a más de 10.000 parroquias.Sus escritos online, con contenidos religiosos, inspiraron inclusive al papa argentino que en un texto instó a los jóvenes a evitar considerar a Dios como a “un disco duro”.

Nacido en Londres en 1991, Carlo Acutis murió en Monza (región de Milán) el 12 de octubre de 2006.

Fue declarado “venerable” el 5 de julio de 2018 y casi un año después sus restos fueron trasladados a Asís.

Fanático de internet

La Iglesia reconoció que intercedió en un milagro, la recuperación inexplicable en 2013 de un niño brasileño, lo que le abrió el camino a la beatificación, primer paso para convertirse en santo, para lo cual se necesitan dos milagros.

La ceremonia de beatificación, que tuvo que posponerse debido a la epidemia de coronavirus, fue celebrada este sábado en Asís, la ciudad de San Francisco, y fue transmitida por streaming a todo el mundo.

Fanático de Internet y motivado por una fe intensa, el joven había creado una página sobre la fe y los milagros eucarísticos.

Su madre, Antonia Salzano, contó al portal del Vaticano que el joven “con una computadora relativamente obsoleta, logró llegar a miles de personas en todos los continentes” gracias a su personalidad y a la manera de comunicar su fe.https://www.youtube.com/embed/I3wg_9fgI_4

El obispo de Asís, Domenico Sorrentino, sostiene que el nuevo beato ejerce hoy en día “una atracción parecida” a la san Francisco de Asís en su tiempo.

“En Asís estamos acostumbrados al encanto de San Francisco, que atrae a millones de visitantes y muchos devotos. Pero que un chico que murió a los quince años en 2006 ya sea tan influyente es algo que solo se puede explicar por razones sobrenaturales. La atracción que ejerce Carlo se parece, en cierto modo, a la que ejercía Francisco de Asís”, aseguró a los medios el religioso.

El texto de la homilía del cardenal Agostino Vallini:

Quien permanece en mí y yo en él, da mucho fruto, porque sin mí no pueden hacer nada”.

Con estas palabras que hemos escuchado del Evangelio de Juan, Jesús, en la última cena se dirige a sus discípulos y los exhorta a permanecer unidos a Él como las ramas a la vid.

La imagen de la vid y las ramas y es muy elocuente para expresar cuánto es necesario para el cristiano vivir en comunión con Dios. Su fuerza reside precisamente aquí: tener una relación personal con Jesús, íntima, profunda y hacer de la Eucaristía el momento más alto de su relación con Dios.

Queridos hermanos y hermanas, hoy nos sentimos especialmente admirados y atraídos por la vida y el testimonio de Carlo Acutis, a quien la Iglesia reconoce como modelo y ejemplo de vida cristiana, proponiéndolo sobre todo a los jóvenes. Es natural preguntarse: ¿Qué tenía de especial este joven de 15 años?

Recorriendo su biografía, encontramos algunos puntos fijos que ya lo caracterizan humanamente.

Era un joven normal, sencillo, espontáneo, simpático (basta mirar su fotografía), amaba la naturaleza y los animales, jugaba fútbol, tenía muchos amigos de su edad, se sintió atraído por los medios modernos de comunicación social, apasionado por la informática y autodidacta construyó programas “para transmitir el Evangelio, comunicar valores y belleza” (Papa Francisco). Tenía el don de atraer y fue percibido como un ejemplo.

Desde pequeño -lo testimonia su familia- sintió la necesidad de la fe y tenía su mirada dirigida hacia Jesús. El amor a la Eucaristía fundó y mantuvo viva su relación con Dios. A menudo decía: “La Eucaristía es mi autopista al cielo”.

Cada día participaba en la Santa Misa y permanecía durante mucho tiempo en adoración ante el Santísimo Sacramento. Carlo decía: “Se va directo al cielo si te acercas todos los días a la Eucaristía”.

Jesús era para él Amigo, Maestro, Salvador, era la fuerza de su vida y el objetivo de todo lo que hacía. Estaba convencido que para amar a las personas y hacer su bien, es necesario sacar energía del Señor. En este espíritu era muy devoto a la Virgen. Rezaba cada día el Rosario, se consagró varias veces a María para renovar su afecto por ella e implorar su protección.

La beatificación de Carlo Acutis (AP Photo/Gregorio Borgia)

La beatificación de Carlo Acutis (AP Photo/Gregorio Borgia)

Por lo tanto, oración y misión: estos son los dos rasgos distintivos de la fe heroica del beato Carlo Acutis, que en el transcurso de su vida breve lo llevó a encomendarse al Señor, en todas las circunstancias, especialmente en los momentos más difíciles.

Con este espíritu vivió la enfermedad que enfrentó con serenidad y lo condujo a la muerte.

Carlo se abandonó entre los brazos de la Providencia y bajo la mirada materna de María repetía: “Quiero ofrecer todos mis sufrimientos al Señor por el Papa y la Iglesia. No quiero ir al purgatorio, quiero ir directo al Cielo”.

Hablaba así, recordemos, un joven de 15 años, revelando una sorprendente madurez cristiana, que nos estimula y nos anima a tomarnos en serio la vida de fe.

Carlo despertaba además una gran admiración por el ardor con el que, en las conversaciones, defendió la santidad de la familia y la sacralidad de la vida contra el aborto y la eutanasia.

El nuevo Beato representa un modelo de fuerza, ajeno a cualquier compromiso, consciente de que para permanecer en el amor de Jesús es necesario vivir concretamente el Evangelio, incluso a costa de ir contracorriente.

Su ardiente deseo era también el de atraer al mayor número de personas a Jesús, haciéndose anunciador del Evangelio sobre todo con el ejemplo de vida. Fue precisamente el testimonio de su fe lo que le llevó a emprender con éxito una obra de asidua evangelización en los ambientes que frecuentaba, tocando el corazón de las personas que encontraba y despertando en ellas el deseo de cambiar de vida y acercarse a Dios. Y lo hacía con espontaneidad, mostrando con su modo de ser y de comportarse el amor y la bondad del Señor. De hecho, era extraordinaria su capacidad de testimoniar los valores en los que creía, incluso a costa de enfrentarse a malentendidos, obstáculos y, a veces, a pesar de que se rieran de él.

Carlo sentía una fuerte necesidad de ayudar a las personas y descubrir que Dios está cerca de nosotros y que es hermoso estar con Él para disfrutar de su amistad y de su gracia.

Para comunicar esta necesidad espiritual utilizó todos los medios, incluidos los modernos medios de comunicación social, que sabía utilizar muy bien, en particular Internet, que consideró un regalo de Dios y una herramienta importante para encontrar a las personas y difundir los valores cristianos.

Su modo de pensar le hizo decir que la red no es solo un medio de evasión, sino un espacio de diálogo, conocimiento, intercambio, de respeto recíproco, para ser usado con responsabilidad, sin convertirse en esclavos de ella y rechazando el bullismo digital, en el limitado mundo virtual que es necesario saber distinguir el bien del mal.

En esta perspectiva positiva, animó a utilizar los medios de comunicación como medios al servicio del Evangelio, para alcanzar el mayor número posible de personas y hacerles conocer la belleza de la amistad con el Señor.

Para ello se comprometió a organizar la exposición de los principales milagros eucarísticos ocurridos en el mundo, que también utilizó al impartir el catecismo a los niños.

El cardenal Agostino Vallini junto a la madre de Carlo Acutis (AP Photo/Gregorio Borgia)

El cardenal Agostino Vallini junto a la madre de Carlo Acutis (AP Photo/Gregorio Borgia)

Realmente hizo suyas las palabras de Jesús: “Este es mi mandamiento que se amen los unos a los otros”. Esta certeza en su vida lo llevó a tener una gran caridad con el prójimo. Sobre todo, hacia los pobres, los ancianos, las personas solas y abandonadas, sin techo, los discapacitados y las personas marginadas. Carlo fue siempre acogedor con los necesitados y cuando iba a la escuela los encontraba en la calle y se detenía a hablar, escuchaba sus problemas y, en la medida de lo posible, los ayudaba.

Carlo nunca se centró en sí mismo, sino que fue capaz de comprender las necesidades y los requerimientos de las personas, en quienes veía el rostro de Cristo. En este sentido, por ejemplo, no dejó de ayudar a sus compañeros de clase que estaban en problemas.

Una vida luminosa, por tanto, totalmente entregada a los demás, como el Pan Eucarístico.

Queridos hermanos y hermanas, la Iglesia hoy se regocija. Porque en este joven beato se cumplen hoy las palabras del Señor: “Yo he elegido a ustedes y los he constituido para que lleven mucho fruto”. Y Carlo fue y llevó el fruto de la santidad, mostrándola como meta al alcance de todos y no como algo abstracto y reservado para unos pocos.

Su vida es un modelo particularmente para los jóvenes, para no encontrar justificaciones no solo en los éxitos efímeros, sino en los valores perennes que Jesús sugiere en el Evangelio, es decir, para poner a Dios en primer lugar en las grandes y pequeñas circunstancias de la vida, y para servir a los hermanos especialmente los últimos.

La beatificación de Carlo, hijo de la tierra lombarda y enamorado de la tierra de Asís, es una buena noticia, un anuncio fuerte que un joven de nuestro tiempo, uno como muchos, ha sido conquistado por Cristo y se ha convertido en un faro luminoso para quienes quieren conocerlo y seguir su ejemplo.

Él testificó que la fe no nos aleja de la vida, sino que nos sumerge profundamente en ella, indicándonos el camino concreto para vivir la alegría del Evangelio. Depende de nosotros seguirlo, atraídos por la fascinante experiencia de Carlo para que nuestra vida pueda brillar de luz y esperanza.

Beato Carlo Acutis, ruega por nosotros.

El Papa pide que 1 millón de niños se unan el domingo 18 para rezar por el fin de la pandemia

l Pontífice anima a niños de todo el mundo a participar en campaña de oración, inspirada en las palabras de San Pío de Pietrelcina

El papa Francisco animó a participar a familias, infantes y educadores en una manifestación de oración internacional, titulada: ”Por la unidad y la paz, un millón de niños rezan el rosario” que tendrá lugar el próximo domingo, 18 de octubre de 2020.

Al final del pasado Ángelus, el pontífice apoyó la que definió una “hermosa manifestación”, en la que participarán niños de todo el mundo, que rezarán por las situaciones “críticas provocadas por la pandemia”. Evento que promueve la Fundación Internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN).

La campaña inició en Venezuela, en 2005, mientras varios niños rezaban el Rosario frente a un votivo y varios presentes recordaron las palabras de San Pío de Pietrelcina: «Cuando un millón de niños recen el rosario el mundo cambiará«.

Este año, la invitación está dirigida a las parroquias, los jardines de infancia, las escuelas y las familias. Los centros educativos descansan el domingo, así que también podrán participar el siguiente lunes, 19 de octubre.

La campaña de oración asimismo servirá para implorar por el fin de la crisis sanitaria y económica causada por la pandemia. «Nuestro mundo ya no es el mismo, y lo que, hasta ahora, se ha dado por sentado ya no lo es”, comentó el cardenal Mauro Piacenza, presidente de la AIN Internacional.

El cardenal italiano ha dirigido una carta a los niños y les anima a ser ellos los protagonistas en estos tiempos difíciles: trabajar juntos y ayudarse mutuamente.  «Pero no debemos olvidar que la mayor ayuda viene de Dios”, sostiene. «Nuestros materiales para la campaña de oración están disponibles en 23 idiomas, incluyendo, para dar algunos ejemplos, el árabe y varios idiomas africanos”, explicó el Padre Martin M. Barta, asistente eclesiástico de AIN Internacional.

AIN espera la participación de niños y niñas de casi 80 países de los cinco continentes, desde México hasta Papua Nueva Guinea. «Que esta iniciativa conjunta de rezar el rosario nos llene de renovado coraje y de confianza en la amorosa protección de Dios, que Él nos quiere donar a través de su Santa Madre”, auspicia padre Barta.

Después de más de una década, la campaña se ha extendido rápidamente a todas partes del globo. La AIN la apoya desde 2008 y se encargó de organizarla a nivel internacional, proporcionando también un subsidiario para la oración de las parroquias, grupos de niños, familias, además de guías didácticas para la recitación de la oración mariana.

Historias que hacen pensar

Alexandra Scott: La niña que luchó contra el cáncer con su puesto de limonada

Todo comenzó con un puesto de limonada en el patio delantero de su casa. Tenía sólo cuatro años de edad, y Alex, consiguió su primera recaudación de fondos contra el cáncer, nada menos que dos mil dólares. A su muerte en el año 2004, Alex había recaudado un millón de dólares, inspirando un legado de esperanza para la cura del cáncer infantil.

FUENTE

Alexandra “Alex” Scott nació en Manchester, Connecticut el 18 de enero de 1996. Poco antes de su primer cumpleaños, fue diagnosticada con neuroblastoma, un tipo de cáncer infantil. Los médicos informaron a sus padres que si ella superaba el cáncer, era muy dudoso que pudiese caminar. Dos semanas después, Alex movió ligeramente su pierna, a petición de sus padres para patear. Este fue el primer indicio de que iba a ser una niña valiente y de grandes logros.

Con dos años de edad, trabajó duro para ganar fuerza y aprender a caminar. Ella parecía luchar contra el pronóstico médico. Pero todo se hizo añicos cuando se descubrió que sus tumores habían empezado a crecer de nuevo. En el año 2000, al día siguiente de su cuarto cumpleaños, Alex recibió un trasplante de células madre. Le dijo a su madre: “Cuando salga del hospital quiero tener un puesto de limonada.” Ella quería dar el dinero a los médicos para que ayudasen a otros niños. Fiel a su palabra, tuvo el primer puesto de limonada ese mismo año con la ayuda de su hermano mayor consiguiendo la increíble cantidad de dos mil dólares para “su hospital.”

Mientras que valientemente luchaba contra el cáncer, Alex y su familia continuaron manteniendo puestos de limonadas anuales en su patio delantero para recaudar fondos para la investigación del cáncer infantil. Personas de todo el mundo, montaron sus propios puestos de limonada y donaron las ganancias a Alex y a su causa.

En agosto de 2004, Alex falleció a la edad de ocho años, a sabiendas de que, con la ayuda de los demás, había recaudado más de un millón de dólares. La familia de Alex y colaboradores en todo el mundo se han comprometido a continuar su legado inspirador a través de una fundación “Alex’s Lemonade Stand”.

MUJERES BRÚJULA en un bosque de retos: «Son mujeres que han conseguido humanizar su entorno, dar a los problemas un rostro humano y encontrar soluciones en las que brilla el valor de cada persona»

ISABEL SANCHEZ

Isabel Sánchez, la secretaria central del Opus Dei, publica el libro «Mujeres brújula en un bosque de retos». En él pone nombre y apellidos a muchas «heroínas sin capa» de los cinco continentes, con las que ha hablado y convivido.

«Se puede llegar desde la cocina a la Luna». Este mensaje positivo es uno de los muchos que Isabel Sánchez ha reunido en el libro «Mujeres brújula en un bosque de retos» (Espasa Editorial), donde se trenzan las historias de decenas de mujeres de los cinco continentes que aportan una mejora real a nuestro mundo.

Recoge iniciativas muy variadas de mujeres que hoy ayudan a los sintecho; que en Austria atienden a familias árabes que han huido de Siria e Iraq; que promueven colegios en Camerún; que han hecho frente a la enfermedad y al abandono del marido…

Son historias reales que inspiran: «Vidas -dice la autora- que supieron hacerse grandes en la adversidad, superarse y sobrevivir«. Ha conocido sus casos con motivo de su trabajo: es la secretaria central del Opus Dei, la mujer con el cargo más alto en esta prelatura. Viaja, escucha, habla e impulsa. El propósito de su trabajo y el de su equipo lo define como «ser motor de motores» para muchas otras mujeres.

Conoce bien el paño de la humanidad y también a ella le tocó el dolor: su madre falleció cuando era una niña. Su trabajo no es de despacho inaccesible, es de mecánico jefe que cuando entra al taller un automóvil difícil de arreglar, se remanga y se coloca bajo las ruedas.

ISABEL SANCHEZ

La COVID-19 ha acelerado todo

«He escrito este libro para que hagamos más nuestros los retos de este mundo«, explica. «No podemos balconear, en expresión del papa Francisco. Esa es una idea que con la COVID-19 ha hecho que se acelere la necesidad de ponernos todos manos a la obra«.

Las mujeres brújula, como ella las llama, son «mujeres que se han reorientado por dentro y que están tirando el mundo para arriba».

«Se nos ha agudizado el sentido de humanidad»

Con la COVID-19 «se ha producido un flagelo global y nos vemos solidarios ante un mal común. Ahora estamos sufriendo todos, y los que antes sufríamos menos, vemos que hay gente que convive con eso. A todos nos ha afectado y, en general, creo que se nos ha agudizado el sentido de humanidad. Ahora nos sabemos interdependientes. Lo dijo el papa Francisco en la Semana Santa: de aquí no salimos solos».

«La mujer no necesita pisar al hombre»

Sánchez promueve un feminismo que invita a tener pensamiento propio y «a trabajar codo con codo con los hombres» para mejorar el mundo. «Entiendo que entre mujeres y hombres debe haber equidad, complementariedad. La mujer no necesita pisar al hombre ni desplazarlo. Tiene una mirada afirmativa sobre las cosas, esperanzadora. Proyecta a las personas al futuro. Y creo que esa mirada puede contagiarla al varón».

«El antagonismo -afirma- no lleva a ninguna parte. Entiendo que hay situaciones negativas y hay dolor, pero la propuesta mía sería más positiva. Creo que es mejor orientarse a hacer crecer aspectos como el cuidado de los demás o hacer un compromiso estable con la vida, y en eso la mujer tiene una aportación esencial».

Tendencia a colaborar

Una de las palabras que más repite es «colaborar». «La mujer es colaborativa, tiene una tendencia innata a incluir, a reafirmar, a ser colaborativa. Tiene un modo de vivir inclusivo, valiente y con coraje. Eso no significa que los hombres no lo tengan, pero en las mujeres se da de una forma más fuerte».

«En el trabajo, la mujer -explica- tiende la mano a otras personas. No se mueve en la dinámica de poderes. Cuando ve la meta, se las arregla para que otros puedan llegar. Si encuentra soluciones, no se las queda para ella. Eso le sale de forma natural».

ISABEL SANCHEZ

El Estado debería apoyar todos los modos de cuidar

Cuando habla de cuidar no solo es para Sánchez cuidar a los enfermos, «es mucho más amplio. La vida entera requiere cuidado, desde los embarazos y los bebés. Hay una amplísima gama de modos de cuidar a lo largo de la vida. Y el Estado debería apoyarlos todos en su conjunto: a los niños, a las familias…».

Acerca de la familia, subraya una propuesta del Papa Francisco: emplear 3 palabras, que son ‘gracias’, ‘perdón’ y por favor’. «Las mujeres son muy capaces de crear un entorno relacional con vínculos fuertes y estables. Lo que impera en la actualidad es el descartar rápidamente una relación, ante el primer problema que se presenta. Por eso planteo por qué no restaurar antes: perdonar. Soy consciente de que hay una lucha entre el perdón y el rencor, y hay una resistencia. Pero la mujer es capaz de superar eso por elevación«.

«Mujeres brújula en un bosque de retos» no es un libro de consejos, afirma la autora. «Está abierto a preguntas, propongo que tengamos apertura mental y de corazón, sobre todo ante quien es diferente a mí».

ISABEL SANCHEZ

Once retos

Las historias de mujeres que cuenta se agrupan en torno a lo que considera los auténticos retos de ahora y que son: entendernos, encontrar el norte, educar, paz, trabajo, cuidar, liderazgo, solidaridad, sostenibilidad, trascender y atreverse a más. Siguiendo este recorrido, se entiende que «en medio de nuestra vida -incluso cuando presenta su cara más gris y rutinaria- podemos ampliar horizontes y aspirar a cosas grandes«.

Herramientas para salir de la desesperanza o la queja

La autora detecta que «bastantes personas viven en situación de desconcierto, otros se han sumido en la desesperanza o han abrazado la cultura de la queja«. Cuando la editorial Espasa le propuso escribir el libro, primero creyó que no tendría interés un proyecto así, redactado por ella, pero «inmediatamente pensé que valía la pena dar a conocer la tarea de tantas mujeres». «Son mujeres -agrega- que han conseguido humanizar su entorno, dar a los problemas un rostro humano y encontrar soluciones en las que brilla el valor de cada persona».

Sánchez vive en Roma y allí trabaja en las oficinas internacionales del Opus Dei, Es la secretaria central desde hace 10 años. El contacto con gentes de tantos países, edades y culturas «cambió mi mirada sobre el mundo y se ampliaron mis horizontes vitales«, escribe.

ISABEL SANCHEZ

«La mujer con más poder en el Opus Dei»

La editorial la presenta como «la mujer con más poder en el Opus Dei», pero por el tono de voz se nota que le incomoda la expresión. Le pregunto: ¿estaba usted de acuerdo con que la presentaran así? «Lo acepté, confié en que la editorial es la que mejor sabe cómo acercar un libro al público. Pero está claro que para mí  la palabra ‘poder’ no tiene el sentido que suele dársele. Para mí ejercer el poder consiste en servir. Significa liderazgo, es solidaridad, servicio a los demás, facilitar el camino, hacer crecer, afirmar. Si un líder no cuida a los que tiene alrededor, no es el líder que hoy se necesita«.

El libro habla de personas como Pilar Tan, que desde la Fundación WILL  en Shangai ayuda a niños con necesidades especiales que no disponen de recursos, o como otra Pilar -Deza- que ha puesto en marcha varios colegios en Perú. Y engarza esas vidas con lecturas, películas, casos o noticias que le parecen reseñables: desde un discurso en el que Michele Obama elogiaba a su madre por haber ejercido de abuela en la Casa Blanca hasta la serie «Chernobyl«. El conjunto es un puzle que sirve de punto de apoyo para que cada lector o lectora decida emprender el vuelo.

Espasa ha convocado una presentación digital del libro que tendrá lugar el próximo viernes día 4 a las 21.30 horas (hora de España) por el canal de Youtube de la editorial.

Becas para científicas africanas

Parte de los beneficios que se obtengan con la venta del libro «Mujeres brújula en un bosque de retos» irán destinados al Programa de Becas Guadalupe, que promueve la fundación Harambee y que permite que mujeres científicas africanas amplíen su formación en el extranjero para que luego regresen a sus países y contribuyan al desarrollo de su continente.

Si quieres comprar este libro pincha en la imagen de su portada

MUJERES BRÚJULA

Una campaña para ayudar a los sacerdotes. La han titulado “Que ninguna vocación se pierda”

CARF
La imagen puede contener: texto que dice "En los momentos más importantes de tu vida siempre ha habido un sacerdote En lo bueno En lo malo Bautizo comunión Enfermedad Boda -Muerte ¿Nos ayudas a seguir formando sacerdotes para evitar que esto cambie? www.queningunavocacionsepierda.org CARF Centro.AcademicoRomanoFundacion"

¿Te imaginas un mundo sin sacerdotes?

Es difícil imaginar un mundo completo sin sacerdotes, pero si sabemos lo que sucede en tantísimos lugares donde los sacerdotes no están, sencillamente  no hay eucaristía, ni perdón sacramental de los pecados, ni los enfermos reciben la fuerza y la gracia de la Unción, ni podemos vivir los momentos felices de bautizo, comunión o boda por falta de sacramentos. 

¿Por qué se pierden las vocaciones?

La mayoría de las vocaciones nacen hoy en países del África o de América, pero la falta de medios materiales hace que muchas no lleguen siquiera a los seminarios. Compromete pensar que detrás de cada vocación sacerdotal, hay otra llamada del Señor a cada uno de nosotros, los cristianos, pidiendo el esfuerzo personal, que asegure los medios para su formación.

Y tú, ¿qué puedes hacer para evitarlo?

Cada año más de 800 obispos de todo el mundo solicitan ayudas al estudio para sus candidatos, que necesitan de personas generosas que les ayuden a completar su formación eclesiástica. En esta campaña necesitamos 2.400 donantes de 150 €, para que el próximo curso puedan estudiar 20 seminaristas más. (ver coste de una beca anual)

¿Qué hace CARF?

En CARF creemos que es posible mejorar la vida cotidiana de las personas a través de la formación integral de jóvenes con vocación, que ayuden a servir desde el sacerdocio, defendiendo la paz y la dignidad. Trabajamos para que cuando regresen a sus diócesis puedan transmitir, a través del ejercicio de su ministerio, toda la luz, ciencia y doctrina recibida.

Por esta razón CARF contribuye económicamente, para que sacerdotes y seminaristas de todo el mundo reciban una sólida preparación tanto teológica como humana.

¡Me llaman madre! Si no hubiera sacerdotes, no habría Iglesia. Si no hubiera sacerdotes, no tendríamos los sacramentos. ¡Qué no se pierda ninguna vocación por falta de recursos!

— Margarita, 87 años, ha becado a dos sacerdotes de Kenia.

Oficina en el hogar

https://nuestrotiempo.unav.edu/es/colaboran/esto-no-es-teletrabajo

Mireia Las Heras

Esto no es teletrabajo

«Esto es una porquería». Así mostraba su queja mi sobrina ante una salida familiar en la que se requería caminar cuesta arriba. Con tres añitos ella asociaba que una excursión era ir al parque: andar poco y jugar mucho. Pues bien, una sensación parecida hemos tenido con el trabajo en remoto durante la pandemia. Podríamos haber dicho algo como: «Esto no es teletrabajo…, esto es un martirio». Desde el 16 de marzo en España, muchos instalamos la oficina en el hogar. Pero nada más lejos del idílico imaginario que rodea a la palabra teletrabajo.

En condiciones normales, se espera que sea un tiempo de dedicación profesional solo en casa, envuelto en silencio, con exclusividad sobre la mesa del salón y el wifi. Eliminar de la ecuación los atascos de tráfico de camino al trabajo implica dormir media hora más y hasta practicar deporte.

Pero eso no ha sido lo que hemos vivido a raíz del estado de alarma. Como resume mi amiga Isabel, ingeniera en una empresa de servicios informáticos: «He hecho de cocinera, limpiadora, maestra, informática, madre y esposa». Todo esto ya lo era antes, pero no ejercía los seis roles simultáneamente. «Además, me he especializado como mediadora en conflictos y secretaria. Imprimo, organizo, gestiono agendas —tiene cuatro hijos menores de diez años— y aseguro la logística para las clases online».    

¿Qué lecciones hemos aprendido sobre el trabajo en remoto en esta situación extraordinaria? Gracias a los cuestionarios que respondieron para un estudio del IESE más de dos mil personas sabemos, en primer lugar, que a más de un 85% de los participantes les gustaría teletrabajar una vez acabe la pandemia. Y que desearían hacerlo de forma habitual, uno o dos días por semana. A ellos habría que recomendarles que teletrabajen días completos —no una parte en la oficina y otra en un lugar alternativo—; que sean flexibles para cambiar el día, recuperarlo o cancelarlo si no se puede trabajar en remoto una temporada.

También hemos descubierto que han tenido una mejor experiencia las personas que han contado con el apoyo de sus responsables  —los datos evidencian un flow un 14% mayor y un estrés un 10% menor—, y quienes han sentido más cariño, cercanía y entendimiento por parte de sus familias. La calidad de las relaciones ha sido un elemento clave en estas circunstancias históricas.

Por último, el estudio muestra que en las empresas hay un exceso de presencia física que repercute negativamente: más aburrimiento y una peor relación de confianza con los compañeros. En el extremo contrario, también resulta dañino que la presencialidad y el contacto con los colegas sean insuficientes. Entre un 60% y un 70% del tiempo de trabajo en la oficina es lo óptimo. Si en algún caso se tuviese que teletrabajar de continuo, conviene facilitar encuentros y reuniones presenciales.

Como diría Aristóteles, en el punto medio está la virtud. El teletrabajo entre uno y tres días por semana rompe la rutina, disminuye el estrés, aumenta la energía que se pone en la propia tarea, mejora la relación con los compañeros y genera emociones positivas. Desde marzo hemos aprendido que la gente no trabaja porque su jefe esté ahí, o porque haya fichado en una máquina. En cambio, hemos visto niveles de compromiso, jornadas laborales, aportaciones incluso mayores de las que muchas personas dicen realizar cuando están en sus lugares de trabajo habituales.

Ojalá esta pandemia ayude a que afloren nuevas sensibilidades guiadas por el sentido común, el humanismo antropológico y el buen hacer empresarial. Espero que una consecuencia positiva de esta crisis sea que muchas más personas tengamos acceso a teletrabajar en circunstancias idílicas, no en modo tsunami como hemos hecho estos meses. Porque la flexibilidad laboral reporta beneficios para el bienestar de los trabajadores y de sus familias, la productividad de las organizaciones y el desarrollo sostenible de la sociedad.

Mireia Las Heras es directora de Investigación del Centro Internacional Trabajo y Familia de IESE Business School. Ha liderado el estudio Trabajo en remoto en condiciones extraordinarias (COVID-19) en colaboración con el Centro de Estudios Superiores de la Empresa de la Universidad de Los Andes (Chile), el Centro de Investigaciones Humanismo y Empresa de laUniversidad del Istmo (Guatemala) y el grupo multidisciplinar Concordia Bienestar y Productividad (México).

 @mireialasheras

Intenciones del Papa Francisco para el mes de septiembre 2020

Pope Francis asks for prayers for respect for planet’s resources

“Estamos exprimiendo los bienes del planeta. Exprimiéndolos, como si fuera una naranja”. Así comienza el Papa Francisco el vídeo con la intención de oración que propone para el mes de septiembre.

El Papa expone que “países y empresas del Norte, se han enriquecido explotando dones naturales del Sur”, generando una “deuda ecológica”. Y se pregunta ¿quién va a pagar esa deuda?

Francisco dice que es indignante que la “deuda ecológica” se agrande a causa de multinacionales que hacen fuera de sus países lo que no se les permite hacer en los suyos. Y llama a que “hoy, no mañana, hoy, tenemos que cuidar la Creación con responsabilidad”.

Por eso, el Papa Francisco pide oraciones para que los bienes del planeta no sean saqueados, sino que se compartan de manera justa y respetuosa. “No al saqueo, sí al compartir”, dice.

Carta publicada en diferentes periódicos sobre la compatibilidad del sufrimiento con la felicidad

https://www.elperiodico.com/es/entre-todos/participacion/el-sufrimiento-transforma-el-corazon-203089

El Periódico de Catalunya. Política | Biblioteca de la UOC

“El sufrimiento transforma el corazón”

Cristina Casals Massó ESPLUGUES DE LLOBREGAT – LUNES, 07/09/2020 –

Imagen de dos niñas enfermas de cáncer
Imagen de dos niñas enfermas de cáncer / TAZZ JONES / FACEBOOK

Muchas veces nos preguntamos si es compatible el sufrimiento con la felicidad. Recientemente Pau Donés, vocalista de Jarabe de Palo, nos ha dado una lección con su cáncer de colon. Pau, a fuerza de aferrarse a la vida, perdió el miedo al fracaso, a decidir y a morir. Buscaba vivir más intensamente el tiempo que estuviese permitido. Definió su cáncer, el “cangrejo”, como una experiencia emocionante y estimulante en el sentido de cómo afrontarla.

Recientemente he conocido a Miki, a quien diagnosticaron el sarcoma de Ewing a sus 17 años. Habla del día que su vida cambió por completo y reconoce que si le llegan a decir lo que le venía encima no hubiera encontrado fuerzas para entrar por la puerta del hospital. Está compartiendo su día a día con Ewing a través las redes, también para dar a conocer su experiencia sobre cómo luchar contra las adversidades de la vida con humor y alegría.

La conclusión a la que llego es que el sufrimiento transforma el corazón. Como dice la psiquiatra Marián Rojas, “el dolor,cuando aparece, nos traslada a clarificar el sentido de nuestra vida; aprendemos a conocer nuestro yo, a aceptar nuestras limitaciones y a dar lo mejor de nosotros mismos”.

EL PUNT AVUI 11 setembre 2020

Sofriment i felicitat

CRISTINA CASALS MASSÓ

Mol­tes vega­des ens pre­gun­tem: És com­pa­ti­ble el sofri­ment amb la feli­ci­tat? Recent­ment Pau Donés, voca­lista de Jarabe de Palo, ens ha donat una lliçó amb el seu càncer de còlon. Pau, a força d’afer­rar-se a la vida, va per­dre la por del fracàs, de deci­dir i de morir. Volia viure més inten­sa­ment el temps que estigués permès. Va defi­nir el seu càncer, “el cranc”, com una experiència emo­ci­o­nant i esti­mu­lant en el sen­tit de com afron­tar-la. Recent­ment he cone­gut en Miki, a qui van diagnos­ti­car el sar­coma d’Ewing a tot just 17 anys. Parla del dia en què la seva vida va can­viar com­ple­ta­ment i reco­neix que, si li arri­ben a dir el que li venia a sobre, no hagués tro­bat for­ces per entrar per la porta de l’hos­pi­tal. Està com­par­tint el seu dia a dia amb el sar­coma a través les xar­xes, també per donar a conèixer la seva experiència sobre com llui­tar con­tra les adver­si­tats de la vida amb humor i ale­gria. La con­clusió a la qual arribo és que el pati­ment trans­forma el cor. Com diu la psi­quia­tra Marian Rojas: “El dolor, quan apa­reix, ens tras­llada a acla­rir el sen­tit de la nos­tra vida; apre­nem a conèixer el nos­tre jo, a accep­tar les nos­tres limi­ta­ci­ons i a donar el millor de nosal­tres matei­xos.”

Esplu­gues de Llo­bre­gat (Baix Llo­bre­gat)

PIDEN AYUDA DESDE BEIRUT

Si quieres puedes colaborar a través de la ONG Promoción Social.

Más de 300.000 familias se han quedado sin hogar. Todavía se buscan a personas desaparecidas. Casi 200 fallecidos y 3.000 heridos es el balance que se tiene hasta ahora.

Un país donde la pandemia también está atacando y la economía estaba totalmente resentida, se encuentran colapsados en los hospitales y no tienen casi posibilidad de reparar las casas que se han destrozado. Hay miedo, inseguridad.

Nos escriben desde allí para que en la medida de lo posible cada uno haga una donación. Aunque sea poco, todo suma. Gracias