De las cenizas al fuego: Montefalco después de Guadalupe

Hace más de 60 años, la Hacienda de Montefalco, ubicada en Jonacatepec Morelos, fue quemada durante la Revolución Mexicana; cuando se la entregaron a don Pedro Casciaro y a Guadalupe Ortiz de Landázuri, no era otra cosa más que ruinas y cenizas. Aún así Guadalupe tomó el proyecto y sembró las primeras semillas para hacerlo crecer y convertirlo en el fuego que alimenta espiritual y humanamente a todas las personas que rodean Montefalco.

Se empezó transmitiendo los valores humanos, ayudando a los necesitados, a la gente humilde. Ayudaron a gente que no sabía leer, escribir; les ayudaron en la cocina, enseñaron corte y confección, como cuidar a los niños, etc..

Así se crearon colegios, escuelas agrarias, etc.

Información: https://haciendamontefalco.org/