En las fiestas de Corpus Christi, Sagrado Corazón de Jesús y de María

Recordamos la homilía del Papa Francisco con motivo de Corpus Christi

«Recuerda todo el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer» (Dt 8,2). Recuerda: la Palabra de Dios comienza hoy con esa invitación de Moisés. Un poco más adelante, Moisés insiste: “No te olvides del Señor, tu Dios” (cf. v. 14). La Sagrada Escritura se nos dio para evitar que nos olvidemos de Dios. ¡Qué importante es acordarnos de esto cuando rezamos! Como nos enseña un salmo, que dice: «Recuerdo las proezas del Señor; sí, recuerdo tus antiguos portentos» (77,12). También las maravillas y prodigios que el Señor ha hecho en nuestras vidas.

Es fundamental recordar el bien recibido: si no hacemos memoria de él nos convertimos en extraños a nosotros mismos, en “transeúntes” de la existencia. Sin memoria nos desarraigamos del terreno que nos sustenta y nos dejamos llevar como hojas por el viento. En cambio, hacer memoria es anudarse con lazos más fuertes, es sentirse parte de una historia, es respirar con un pueblo. La memoria no es algo privado, sino el camino que nos une a Dios y a los demás. Por eso, en la Biblia el recuerdo del Señor se transmite de generación en generación, hay que contarlo de padres a hijos, como dice un hermoso pasaje:«Cuando el día de mañana te pregunte tu hijo: “¿Qué son esos mandatos […] que os mandó el Señor, nuestro Dios?”, responderás a tu hijo: “Éramos esclavos […] ―toda la historia de la esclavitud― y el Señor hizo signos y prodigios grandes […] ante nuestros ojos» (Dt 6,20-22). Tú le darás la memoria a tu hijo.

Pero hay un problema, ¿qué pasa si la cadena de transmisión de los recuerdos se interrumpe? Y luego, ¿cómo se puede recordar aquello que sólo se ha oído decir, sin haberlo experimentado? Dios sabe lo difícil que es, sabe lo frágil que es nuestra memoria, y por eso hizo algo inaudito por nosotros: nos dejó un memorial. No nos dejó sólo palabras, porque es fácil olvidar lo que se escucha. No nos dejó sólo la Escritura, porque es fácil olvidar lo que se lee. No nos dejó sólo símbolos, porque también se puede olvidar lo que se ve. Nos dio, en cambio, un Alimento, pues es difícil olvidar un sabor. Nos dejó un Pan en el que está Él, vivo y verdadero, con todo el sabor de su amor. Cuando lo recibimos podemos decir: “¡Es el Señor, se acuerda de mí!”. Es por eso que Jesús nos pidió: «Haced esto en memoria mía» (1 Co 11,24). Haced: la Eucaristía no es un simple recuerdo, sino un hecho; es la Pascua del Señor que se renueva por nosotros. En la Misa, la muerte y la resurrección de Jesús están frente a nosotros. Haced esto en memoria mía: reuníos y como comunidad, como pueblo, como familia, celebrad la Eucaristía para que os acordéis de mí. No podemos prescindir de ella, es el memorial de Dios. Y sana nuestra memoria herida.

Ante todo, cura nuestra memoria huérfana. Vivimos en una época de gran orfandad. Cura la memoria huérfana.  Muchos tienen la memoria herida por la falta de afecto y las amargas decepciones recibidas de quien habría tenido que dar amor pero que, en cambio, dejó desolado el corazón. Nos gustaría volver atrás y cambiar el pasado, pero no se puede. Sin embargo, Dios puede curar estas heridas, infundiendo en nuestra memoria un amor más grande: el suyo. La Eucaristía nos trae el amor fiel del Padre, que cura nuestra orfandad. Nos da el amor de Jesús, que transformó una tumba de punto de llegada en punto de partida, y que de la misma manera puede cambiar nuestras vidas. Nos comunica el amor del Espíritu Santo, que consuela, porque nunca deja solo a nadie, y cura las heridas.

Con la Eucaristía el Señor también sana nuestra memoria negativa, esa negatividad que aparece muchas veces en nuestro corazón. El Señor sana esta memoria negativa.  que siempre hace aflorar las cosas que están mal y nos deja con la triste idea de que no servimos para nada, que sólo cometemos errores, que estamos “equivocados”. Jesús viene a decirnos que no es así. Él está feliz de tener intimidad con nosotros y cada vez que lo recibimos nos recuerda que somos valiosos: somos los invitados que Él espera a su banquete, los comensales que ansía. Y no sólo porque es generoso, sino porque está realmente enamorado de nosotros: ve y ama lo hermoso y lo bueno que somos. El Señor sabe que el mal y los pecados no son nuestra identidad; son enfermedades, infecciones. Y viene a curarlas con la Eucaristía, que contiene los anticuerpos para nuestra memoria enferma de negatividad. Con Jesús podemos inmunizarnos de la tristeza. Ante nuestros ojos siempre estarán nuestras caídas y dificultades, los problemas en casa y en el trabajo, los sueños incumplidos. Pero su peso no nos podrá aplastar porque en lo más profundo está Jesús, que nos alienta con su amor. Esta es la fuerza de la Eucaristía, que nos transforma en portadores de Dios: portadores de alegría y no de negatividad. Podemos preguntarnos: Y nosotros, que vamos a Misa, ¿qué llevamos al mundo? ¿Nuestra tristeza, nuestra amargura o la alegría del Señor? ¿Recibimos la Comunión y luego seguimos quejándonos, criticando y compadeciéndonos a nosotros mismos? Pero esto no mejora las cosas para nada, mientras que la alegría del Señor cambia la vida.

Además, la Eucaristía sana nuestra memoria cerrada. Las heridas que llevamos dentro no sólo nos crean problemas a nosotros mismos, sino también a los demás. Nos vuelven temerosos y suspicaces; cerrados al principio, pero a la larga cínicos e indiferentes. Nos llevan a reaccionar ante los demás con antipatía y arrogancia, con la ilusión de creer que de este modo podemos controlar las situaciones. Pero es un engaño, pues sólo el amor cura el miedo de raíz y nos libera de las obstinaciones que aprisionan. Esto hace Jesús, que viene a nuestro encuentro con dulzura, en la asombrosa fragilidad de una Hostia. Esto hace Jesús, que es Pan partido para romper las corazas de nuestro egoísmo. Esto hace Jesús, que se da a sí mismo para indicarnos que sólo abriéndonos nos liberamos de los bloqueos interiores, de la parálisis del corazón. El Señor, que se nos ofrece en la sencillez del pan, nos invita también a no malgastar nuestras vidas buscando mil cosas inútiles que crean dependencia y dejan vacío nuestro interior. La Eucaristía quita en nosotros el hambre por las cosas y enciende el deseo de servir. Nos levanta de nuestro cómodo sedentarismo y nos recuerda que no somos solamente bocas que alimentar, sino también sus manos para alimentar a nuestro prójimo. Es urgente que ahora nos hagamos cargo de los que tienen hambre de comida y de dignidad, de los que no tienen trabajo y luchan por salir adelante. Y hacerlo de manera concreta, como concreto es el Pan que Jesús nos da. Hace falta una cercanía verdadera, hacen falta auténticas cadenas de solidaridad. Jesús en la Eucaristía se hace cercano a nosotros, ¡no dejemos solos a quienes están cerca nuestro!

Queridos hermanos y hermanas: Sigamos celebrando el Memorial que sana nuestra memoria, ―recordemos: sanar la memoria; la memoria es la memoria del corazón―, este memorial es la Misa. Es el tesoro al que hay dar prioridad en la Iglesia y en la vida. Y, al mismo tiempo, redescubramos la adoración, que continúa en nosotros la acción de la Misa. Nos hace bien, nos sana dentro. Especialmente ahora, que realmente lo necesitamos.

Francisco: miremos con confianza al Sagrado Corazón de Jesús

Celebramos la Solemnidad del Corazón de Jesús: el Santo Padre nos invita, en un tweet, a “mirar con confianza al Sagrado Corazón de Jesús y a repetir con frecuencia, especialmente durante este mes de junio: Jesús manso y humilde de corazón, transforma nuestro corazón y enséñanos a amar a Dios y al prójimo con generosidad”.

De ‘niño soldado’ a sacerdote: «Había perdido la esperanza»

Charles Mbikoyo Andrew es un sacerdote de 46 años de la diócesis de Tombura-Yambio, Sudán del Sur.

En Roma donde estudia

En 1989, durante la guerra, el grupo rebelde Liberación Popular de Sudán (SPLA) secuestró a 40 seminaristas y al difunto rector, el padre Matthew Samusa. Charles Mbikoyo Andrew estaba en ese grupo de niños y adolescentes llevados lejos para convertirlos en niños rebeldes o ‘Nyony’, contó a Aleteia.

«Estaba en mi segundo año de seminario menor en Rimenze, diócesis de Tombura-Yambio, Sudán del Sur, cuando fuimos secuestrados. Tenía 13 años y mis padres me hicieron un funeral porque pensaban que ya estaba muerto. Fuimos los primeros chicos secuestrados en Yambio (capital del estado de Ecuatoria Occidental, cerca de la frontera con la República Democrática del Congo)».

“¡Donde lleven a estos niños, me llevarán a mí!”, argumentó padre Matthew Samusa a los hombres armados y no quiso separarse de los 40 muchachos.

“Nos internaron en el bosque para hacernos soldados. Caminábamos por la foresta todo el día, desde las 6 de la mañana hasta las 6 de la tarde, durante 3 meses, haciendo ejercicio militar, adiestramiento, hasta el agotamiento”.

Moriré en la guerra

El fenómeno de los niños-soldado siempre ha existido, pero desde el año 2000 se considera un crimen de guerra.

Charles pensó que era el final: “Moriré en la guerra”. La esperanza era una palabra distante como las caricias de su madre y los momentos familiares. “No imaginaba que amigos, parientes y personas de la comunidad rezaban, hacían la adoración al Santísimo y misas por nuestras almas”.

“A veces no teníamos comida, sino sólo miel y frutas en el bosque. Caminábamos desde Rimenze, Yambio, por la selva hasta Yei (Se encuentra cerca de las fronteras de Uganda y la República Democrática del Congo). Antes de ir a luchar, 5 de nosotros escapamos esa mañana y llegamos a la ciudad de Yei por la noche”.

“Nuestro rector, el padre Matthew Samusa, siempre nos dirigía palabras de esperanza y a veces rezábamos juntos. Gracias a Dios no fuimos torturados físicamente y ninguno de nosotros murió”.

Una fuerza me protege

Padre Matthew Samusa les decía en el secreto y a espaldas de los carceleros: “El Señor los ha escogido para ser sacerdotes y les liberará”.

Charles hacía un esfuerzo enorme, las plegarias parecían en vano, pero estrechaba las manos de sus compañeros al decirlas. Padre Samusa les recordaba esos días felices en el seminario. Era una luz tenue, muda, lejana quizá, pero que gritaba dentro: “Sé que hay una fuerza por encima de mí, sé que me protege”, recuerda.

“Al final todos consiguieron escapar y volver a casa: 3 de nosotros nos convertimos en sacerdotes, entre los 40 seminaristas que fueron secuestrados. En África y otras partes del mundo siempre hay reclutamiento de niños y adolescentes cuando explota la guerra por parte de los militares y de los rebeldes para obligarlos a pelear por ellos”. (I)

Con información de aleteia.org

Esperanza en la conversión

Testimonio de

Ángel López Berlanga es un español de a pie. Cuenta en primera persona que se metió en el mundo de la droga, se hizo traficante, ganaba dinero, quería más, necesitaba más dinero para llevar ese tren de vida… hasta que un día lo detuvieron.

En Perú se vio con una condena de 12 años, en una cárcel donde cada día era posible morir. Pero ahí dentro, delincuente rodeado de delincuentes, un día se vio inmerso en una procesión. Y la imagen de la Cruz resonó en su alma. La Cruz fue perdón y liberación.

Su conversión le dio la libertad interior y le sanó las heridas hasta el punto de reconciliarse con los que más quería: su familia.

Contado por él mismo, este cambio en su vida es ahora el testimonio que da la ACdP para animar a todos a volver a Dios, que siempre nos busca (a cada uno en su cárcel).

Un ladrón junto a Jesús

«Ten esperanza: un ladrón se salvó» es el lema. Y es que la historia de Ángel recuerda, cómo no, a san Dimas, el buen ladrón que se arrepintió en el último momento, clavado junto a la Cruz de Jesús.

El vídeo busca a los ladrones, a los que están alejados, pero al verlo uno percibe que el protagonista es Cristo y su misericordia infinita. Y en ella cabemos todos. Todos somos el buen ladrón que nos damos cuenta de nuestra miseria y, si dejamos actuar a Dios en nuestra alma, nos acogemos al perdón de Dios. Todos necesitamos de Él.

Marquesina de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) en España

ACDP

La campaña se ha difundido por más de 40 ciudades españolas, con un cartel en las marquesinas que incluye un código QR. Escanéandolo, en el tiempo que viene el autobús o llegas a la parada del metro, se puede ver el vídeo con el testimonio de Ángel.

Además, la ACdP ha planteado un viacrucis en las calles de la ciudad de Málaga. Así, este año en el que no pueden celebrarse procesiones en la calle a causa de la pandemia, quien quiera puede hacer su propio recorrido y vivir espiritualmente la Semana Santa.

Se hace una película sobre la reacción de los discípulos tras la crucifixión

Nunca se había hecho un tipo de película así, porque empieza en la crucifixión. Ofrece un mensaje de esperanza durante la pandemia.

Proyecto “El buen samaritano” en Irak une a cristianos y musulmanes contra la pobreza

La parábola del Buen Samaritano se reproduce una y otra vez en Basora, al sur de Irak, donde los cristianos ayudan a los musulmanes.

P. ARAM PANO
Cofradía Ecuménica “El Buen Samaritano”
“Los cristianos siempre muestran a Jesucristo en sus vidas, y son pacientes porque tienen esperanza. Los musulmanes dicen a los cristianos: ‘Tú eres Cristo’. Eso es lo que les dicen en mi ciudad: ‘Tú eres Cristo’. Eso significa que tenemos que ser como la sal en la tierra, como la luz en la oscuridad”.

En 2008, el padre Aram, caldeo, junto a un representante de la iglesia ortodoxa y otro de la latina, fundaron “El Buen Samaritano”. Una cofradía ecuménica con la misión de atender las necesidades de los más vulnerables de la ciudad.

Eso incluye visitar a los enfermos y ancianos… la distribución de alimentos … y la visita a niños con cáncer en un hospital infantil.

P. ARAM PANO
Cofradía Ecuménica “El Buen Samaritano”
“La cofradía ha estado trabajando para unir a las Iglesias y hacer que Jesús se manifieste a través de la caridad, no sólo con palabras”.

“Cada día vemos que hay muchos musulmanes empobrecidos, más que nosotros los cristianos. Vimos que había que mostrar la misericordia de Jesús también a ellos. Los voluntarios son musulmanes y cristianos. Creo que es una gracia de Dios. También hay mucha gente que quiere ayudar cuando se entera del trabajo que hace la fraternidad”.

Estos hombres y mujeres de Basora encarnaran la misericordia mostrada por el Buen Samaritano del Evangelio, que no se lo pensó dos veces a la hora de ayudar a un extraño herido en su camino.

Y aunque Basora no haya formado parte del viaje del Papa a Irak, el padre Aram confía en que su visita al país haya traído fuerza, esperanza y valor a los cristianos iraquíes.

Aram Pano es un sacerdote iraquí que estudia Comunicación en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, en Roma. Regresará a su país en julio. Haciendo referencia al viaje del Papa a Irak comentó: «Todo el mundo allí, incluidos mis familiares y amigos, están esperando al Papa, y creen que Francisco va a ser un verdadero mensajero de la paz para un pueblo que lo necesita tanto». La visita es especialmente significativa para los cristianos, «que llevan siglos perseguidos y aún hoy están siendo perseguidos en el país». Ante esta situación, Pano se mostró convencido de que el viaje del Santo Padre «va a traer paz y fraternidad a Irak». Y así ha sido.

Intenciones del Papa Francisco para el mes de febrero de 2021

El Papa pide que oremos para que se ERRADIQUE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

El Santo Padre pide a todos los fieles que recen “por las mujeres que son víctimas de la violencia, para que sean protegidas por la sociedad y para que su sufrimiento sea considerado y escuchado”.

“Hoy, sigue habiendo mujeres que sufren violencia. Violencia psicológica, violencia verbal, violencia física, violencia sexual. Es impresionante el número de mujeres golpeadas, ofendidas, violadas. Las distintas formas de malos tratos que sufren muchas mujeres son una cobardía y una degradación para toda la humanidad. Para los hombres y para toda la humanidad. Los testimonios de las víctimas que se atreven a romper su silencio son un grito de socorro que no podemos ignorar. No podemos mirar para otro lado. Recemos por las mujeres que son víctimas de la violencia, para que sean protegidas por la sociedad y para que su sufrimiento sea considerado y sea escuchado por todos”. El Video del Papa difunde cada mes las intenciones de oración del Santo Padre por los desafíos de la humanidad y de la misión de la Iglesia.

“Today, there continue to be women who suffer violence. Psychological violence, verbal violence, physical violence, sexual violence. It’s shocking how many women are beaten, insulted, and raped. The various forms of ill-treatment that many women suffer are acts of cowardice and a degradation of all humanity. Of men and of all humanity. The testimonies of the victims who dare to break their silence are a cry for help that we cannot ignore. We must not look the other away. Let us pray for women who are victims of violence, that they may be protected by society and have their sufferings considered and heeded by all.” Each month, The Pope Video disseminates the Holy Father’s prayer intentions regarding the challenges facing humanity and the mission of the Church.

MUJERES BRÚJULA en un bosque de retos: «Son mujeres que han conseguido humanizar su entorno, dar a los problemas un rostro humano y encontrar soluciones en las que brilla el valor de cada persona»

ISABEL SANCHEZ

Isabel Sánchez, la secretaria central del Opus Dei, publica el libro «Mujeres brújula en un bosque de retos». En él pone nombre y apellidos a muchas «heroínas sin capa» de los cinco continentes, con las que ha hablado y convivido.

«Se puede llegar desde la cocina a la Luna». Este mensaje positivo es uno de los muchos que Isabel Sánchez ha reunido en el libro «Mujeres brújula en un bosque de retos» (Espasa Editorial), donde se trenzan las historias de decenas de mujeres de los cinco continentes que aportan una mejora real a nuestro mundo.

Recoge iniciativas muy variadas de mujeres que hoy ayudan a los sintecho; que en Austria atienden a familias árabes que han huido de Siria e Iraq; que promueven colegios en Camerún; que han hecho frente a la enfermedad y al abandono del marido…

Son historias reales que inspiran: «Vidas -dice la autora- que supieron hacerse grandes en la adversidad, superarse y sobrevivir«. Ha conocido sus casos con motivo de su trabajo: es la secretaria central del Opus Dei, la mujer con el cargo más alto en esta prelatura. Viaja, escucha, habla e impulsa. El propósito de su trabajo y el de su equipo lo define como «ser motor de motores» para muchas otras mujeres.

Conoce bien el paño de la humanidad y también a ella le tocó el dolor: su madre falleció cuando era una niña. Su trabajo no es de despacho inaccesible, es de mecánico jefe que cuando entra al taller un automóvil difícil de arreglar, se remanga y se coloca bajo las ruedas.

ISABEL SANCHEZ

La COVID-19 ha acelerado todo

«He escrito este libro para que hagamos más nuestros los retos de este mundo«, explica. «No podemos balconear, en expresión del papa Francisco. Esa es una idea que con la COVID-19 ha hecho que se acelere la necesidad de ponernos todos manos a la obra«.

Las mujeres brújula, como ella las llama, son «mujeres que se han reorientado por dentro y que están tirando el mundo para arriba».

«Se nos ha agudizado el sentido de humanidad»

Con la COVID-19 «se ha producido un flagelo global y nos vemos solidarios ante un mal común. Ahora estamos sufriendo todos, y los que antes sufríamos menos, vemos que hay gente que convive con eso. A todos nos ha afectado y, en general, creo que se nos ha agudizado el sentido de humanidad. Ahora nos sabemos interdependientes. Lo dijo el papa Francisco en la Semana Santa: de aquí no salimos solos».

«La mujer no necesita pisar al hombre»

Sánchez promueve un feminismo que invita a tener pensamiento propio y «a trabajar codo con codo con los hombres» para mejorar el mundo. «Entiendo que entre mujeres y hombres debe haber equidad, complementariedad. La mujer no necesita pisar al hombre ni desplazarlo. Tiene una mirada afirmativa sobre las cosas, esperanzadora. Proyecta a las personas al futuro. Y creo que esa mirada puede contagiarla al varón».

«El antagonismo -afirma- no lleva a ninguna parte. Entiendo que hay situaciones negativas y hay dolor, pero la propuesta mía sería más positiva. Creo que es mejor orientarse a hacer crecer aspectos como el cuidado de los demás o hacer un compromiso estable con la vida, y en eso la mujer tiene una aportación esencial».

Tendencia a colaborar

Una de las palabras que más repite es «colaborar». «La mujer es colaborativa, tiene una tendencia innata a incluir, a reafirmar, a ser colaborativa. Tiene un modo de vivir inclusivo, valiente y con coraje. Eso no significa que los hombres no lo tengan, pero en las mujeres se da de una forma más fuerte».

«En el trabajo, la mujer -explica- tiende la mano a otras personas. No se mueve en la dinámica de poderes. Cuando ve la meta, se las arregla para que otros puedan llegar. Si encuentra soluciones, no se las queda para ella. Eso le sale de forma natural».

ISABEL SANCHEZ

El Estado debería apoyar todos los modos de cuidar

Cuando habla de cuidar no solo es para Sánchez cuidar a los enfermos, «es mucho más amplio. La vida entera requiere cuidado, desde los embarazos y los bebés. Hay una amplísima gama de modos de cuidar a lo largo de la vida. Y el Estado debería apoyarlos todos en su conjunto: a los niños, a las familias…».

Acerca de la familia, subraya una propuesta del Papa Francisco: emplear 3 palabras, que son ‘gracias’, ‘perdón’ y por favor’. «Las mujeres son muy capaces de crear un entorno relacional con vínculos fuertes y estables. Lo que impera en la actualidad es el descartar rápidamente una relación, ante el primer problema que se presenta. Por eso planteo por qué no restaurar antes: perdonar. Soy consciente de que hay una lucha entre el perdón y el rencor, y hay una resistencia. Pero la mujer es capaz de superar eso por elevación«.

«Mujeres brújula en un bosque de retos» no es un libro de consejos, afirma la autora. «Está abierto a preguntas, propongo que tengamos apertura mental y de corazón, sobre todo ante quien es diferente a mí».

ISABEL SANCHEZ

Once retos

Las historias de mujeres que cuenta se agrupan en torno a lo que considera los auténticos retos de ahora y que son: entendernos, encontrar el norte, educar, paz, trabajo, cuidar, liderazgo, solidaridad, sostenibilidad, trascender y atreverse a más. Siguiendo este recorrido, se entiende que «en medio de nuestra vida -incluso cuando presenta su cara más gris y rutinaria- podemos ampliar horizontes y aspirar a cosas grandes«.

Herramientas para salir de la desesperanza o la queja

La autora detecta que «bastantes personas viven en situación de desconcierto, otros se han sumido en la desesperanza o han abrazado la cultura de la queja«. Cuando la editorial Espasa le propuso escribir el libro, primero creyó que no tendría interés un proyecto así, redactado por ella, pero «inmediatamente pensé que valía la pena dar a conocer la tarea de tantas mujeres». «Son mujeres -agrega- que han conseguido humanizar su entorno, dar a los problemas un rostro humano y encontrar soluciones en las que brilla el valor de cada persona».

Sánchez vive en Roma y allí trabaja en las oficinas internacionales del Opus Dei, Es la secretaria central desde hace 10 años. El contacto con gentes de tantos países, edades y culturas «cambió mi mirada sobre el mundo y se ampliaron mis horizontes vitales«, escribe.

ISABEL SANCHEZ

«La mujer con más poder en el Opus Dei»

La editorial la presenta como «la mujer con más poder en el Opus Dei», pero por el tono de voz se nota que le incomoda la expresión. Le pregunto: ¿estaba usted de acuerdo con que la presentaran así? «Lo acepté, confié en que la editorial es la que mejor sabe cómo acercar un libro al público. Pero está claro que para mí  la palabra ‘poder’ no tiene el sentido que suele dársele. Para mí ejercer el poder consiste en servir. Significa liderazgo, es solidaridad, servicio a los demás, facilitar el camino, hacer crecer, afirmar. Si un líder no cuida a los que tiene alrededor, no es el líder que hoy se necesita«.

El libro habla de personas como Pilar Tan, que desde la Fundación WILL  en Shangai ayuda a niños con necesidades especiales que no disponen de recursos, o como otra Pilar -Deza- que ha puesto en marcha varios colegios en Perú. Y engarza esas vidas con lecturas, películas, casos o noticias que le parecen reseñables: desde un discurso en el que Michele Obama elogiaba a su madre por haber ejercido de abuela en la Casa Blanca hasta la serie «Chernobyl«. El conjunto es un puzle que sirve de punto de apoyo para que cada lector o lectora decida emprender el vuelo.

Espasa ha convocado una presentación digital del libro que tendrá lugar el próximo viernes día 4 a las 21.30 horas (hora de España) por el canal de Youtube de la editorial.

Becas para científicas africanas

Parte de los beneficios que se obtengan con la venta del libro «Mujeres brújula en un bosque de retos» irán destinados al Programa de Becas Guadalupe, que promueve la fundación Harambee y que permite que mujeres científicas africanas amplíen su formación en el extranjero para que luego regresen a sus países y contribuyan al desarrollo de su continente.

Si quieres comprar este libro pincha en la imagen de su portada

MUJERES BRÚJULA

Intenciones del Papa Francisco para el mes de septiembre 2020

Pope Francis asks for prayers for respect for planet’s resources

“Estamos exprimiendo los bienes del planeta. Exprimiéndolos, como si fuera una naranja”. Así comienza el Papa Francisco el vídeo con la intención de oración que propone para el mes de septiembre.

El Papa expone que “países y empresas del Norte, se han enriquecido explotando dones naturales del Sur”, generando una “deuda ecológica”. Y se pregunta ¿quién va a pagar esa deuda?

Francisco dice que es indignante que la “deuda ecológica” se agrande a causa de multinacionales que hacen fuera de sus países lo que no se les permite hacer en los suyos. Y llama a que “hoy, no mañana, hoy, tenemos que cuidar la Creación con responsabilidad”.

Por eso, el Papa Francisco pide oraciones para que los bienes del planeta no sean saqueados, sino que se compartan de manera justa y respetuosa. “No al saqueo, sí al compartir”, dice.

DOMINGO DE RESURRECCIÓN y BENDICIÓN UTBI ET ORBI

El Papa pide a todos los gobiernos del mundo que actúe en equipo para frenar la pandemia y curar a los enfermos.


Urbi et Orbi: Pope asks world collaboration to “save lives”

Siria: de la guerra al coronavirus

El Papa también se compromete a ayudar a los refugiados que llegan por el mar

Papa, a ONG que socorre refugiados en mar: “Estoy a disposición siempre. Contad conmigo”

Contact: Ayuda Mediterranea