POR TODAS LAS PERSONAS QUE SUFREN DISCRIMINACIÓN Y PERSECUCIÓN RELIGIOSA: INTENCIÓN DE ORACIÓN PARA ENERO 2022

Religious discrimination and persecution: We pray for all those suffering from religious discrimination and persecution; may their own rights and dignity be recognized, which originate from being brothers and sisters in the human family.

Recemos para que todas las personas que sufren discriminación y persecución religiosa encuentren en las sociedades en las que viven el reconocimiento de sus derechos y la dignidad que proviene de ser hermanos y hermanas.

¿Cómo puede ser que actualmente muchas minorías religiosas sufran discriminaciones o persecuciones?
¿Cómo permitimos en esta sociedad tan civilizada que haya personas que sean perseguidas simplemente por profesar públicamente su fe? No solo es inaceptable, es inhumano, es una locura.
La libertad religiosa no se limita a la libertad de culto, es decir a que puedan tener un culto el día prescrito por sus libros sagrados, sino que nos hace valorar al otro en su diferencia y reconocer en él a un verdadero hermano.
Como seres humanos tenemos tantas cosas en común que podamos convivir acogiendo las diferencias con la alegría de ser hermanos.
Y que una pequeña diferencia, o una sustancial diferencia como es la religiosa, no opaque la gran unidad de ser hermanos.
Elijamos el camino de la fraternidad. Porque o somos hermanos, o perdemos todos.
Recemos para que las personas que sufren discriminación y que sufren persecución religiosa encuentren en las sociedades en las que viven el reconocimiento y la dignidad que proviene de ser hermanos y hermanas.

El Papa Francisco celebra su 85 cumpleaños

Pope Francis celebrates his birthday with children from low-income families

Este 17 de diciembre el Papa llegó a los 85 años de edad y se convirtió así en uno de los Papas más longevos de la historia de la Iglesia. Delante de él se encuentran sólo cinco papas que le superan en años (y pocos meses) de edad, siendo sucesores de san Pedro: el primero de ellos León XIII, quien murió a los 93 años; después Clemente XII, quien falleció casi a los 88; posteriormente Clemente X (a los 86 años), Pío IX (quien murió tres meses antes de cumplir 86), Inocencio XII (85 años), y a continuación sigue Francisco.
Detrás de él vienen san Juan Pablo II (murió a pocos meses de cumplir 85 años) y Benedicto XVI, quien renunció a la edad que tiene ahora el Papa Francisco.
A sus 85 años, sin embargo, la agenda del Papa Francisco no parece la de un hombre de casi nonagenario. De hecho, ¿cómo pasó el cumpleaños? A las 9:00 de la mañana acudió a la tercera y última predicación de adviento que dio el “Predicador de la Casa Pontificia”, cardenal Raniero Cantalamessa, en el Aula Pablo VI. Después la mañana siguió llena de compromisos: recibió en audiencia a los nuevos embajadores de Moldavia, Kyrgyzstan, Namibia, Lesotho, Luxemburgo, Chad y Guinea Bissau, quienes les presentaron las cartas credenciales que les acreditan como embajadores de sus gobiernos ante la Santa Sede.
A continuación, el Papa recibió en audiencia separadas a tres cardenales: al Cardenal Tagle, de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos; al cardenal Ladaria, de la Congregación para la Doctrina de la Fe; y al cardenal Sandri, de la Congregación para las Iglesias Orientales. Es altamente probable que el Cardenal Tagle, entre otras cosas, le haya reportado sobre el viaje al emirato de Bahrein en el que una semana atrás el mismo prefecto consagró la iglesia católica más grande de toda la península arábiga: una iglesia dedicada a Nuestra Señora de Arabia, con el apoyo del soberano del país. Por su parte el cardenal Sandri también tenía un “informe” que rendir: el de la visita a Siria en nombre del dicasterio y del Papa, aunque también podría estar el actual conflicto sobre el modo de celebrar la misa en una parte de los católicos de rito especial en India.
Pero como si no fuese suficiente, la agenda del día del cumpleaños del Papa tuvo espacio para dos actos más: para recibir a una decena de migrantes que el Papa hizo traer de Chipre a Roma (en su reciente viaje apostólico a ese país)y, por la tarde, al nuevo Visitador Apostólico del Papa para la parroquia de Medjugorjie, el obispo Aldo Cavalli. Este día también hubo espacio para un tuit, uno que en concreto decía: “Cada etapa de la vida es un tiempo para creer, esperar y amar”. A sus 85 años el Papa sigue creciendo, esperando y amando. Vaya si se nota incluso en la agenda de trabajo de un día. (Agencia Zenit.org)

 El papa Francisco celebra el viernes su 85 cumpleaños, un hito aún más notable dada la pandemia del coronavirus, su cirugía intestinal de verano y el peso de la historia: su predecesor se retiró a esta edad y el último papa que ha vivido más. fue León XIII hace más de un siglo.

INTENCIONES DEL PAPA FRANCISCO PARA EL MES DE DICIEMBRE: LOS CATEQUISTAS – CATECHISTS

Recemos por los catequistas, llamados a proclamar la Palabra de Dios: para que sean testigos de ella con valentía, creatividad y con la fuerza del Espíritu Santo.

Por la Red Mundial de Oración del Papa (Apostolado de la Oración): https://www.popesprayer.va/es/

Los catequistas tienen una misión insustituible en la transmisión y profundización de la fe.
El ministerio laical del catequista es una vocación, es una misión. Ser catequista significa que uno ‘es catequista’, no que ‘trabaja de catequista’. Es todo un modo de ser, y hacen falta buenos catequistas que sean a la vez acompañantes y pedagogos.
Hacen falta personas creativas que anuncien el Evangelio, pero que lo anuncien, no digo con sordina pero no con bocina, sino con su vida, con mansedumbre, con un lenguaje nuevo y abriendo caminos nuevos.
Y en tantas diócesis, en tantos continentes, la evangelización fundamentalmente está en manos de un catequista.
Demos las gracias a los catequistas, a las catequistas, por el entusiasmo interior con que viven esta misión al servicio de la Iglesia.
Recemos juntos por los catequistas, llamados a proclamar la Palabra de Dios: para que sean testigos de ella con valentía, con creatividad, con la fuerza del Espíritu Santo, con alegría y con mucha paz.

Intención de la Red Mundial de Oración del Papa para noviembre

En esta ocasión, el Santo Padre hace un llamado de atención sobre el estrés y la depresión que afectan a muchas personas.

Consciente de que personas de todo el mundo atraviesan períodos de fuerte agotamiento mental, emocional y afectivo (en diversas formas y grados), el Papa pide rezar para que estén adecuadamente acompañadas y no olviden la cercanía de Jesús: “La sobrecarga de trabajo, el estrés laboral hacen que muchas personas experimenten un agotamiento extremo, un agotamiento mental, emocional, afectivo y físico. Procuremos estar cerca de los que están agotados, de los que están desesperados, sin esperanza, muchas veces escuchando simplemente en silencio porque no podemos ir a decirle a una persona: «No, la vida no es así. Escúchame, yo te doy la receta. No hay receta»

Asimismo, el mensaje de la intención de oración del Papa Francisco aborda un tema central en la vida de millones de personas: la salud mental. Por ello, el video explica que en muchos casos, “la tristeza, la apatía, el cansancio espiritual terminan por dominar la vida de las personas que se ven desbordadas por el ritmo de la vida actual”.

La pandemia mundial del COVID-19 que ha provocado la muerte de millones, también ha puesto a prueba la resistencia mental y emocional de innumerables personas y ha afectado su equilibrio psicológico. En ocasiones, esto ha generado verdaderas situaciones de angustia y desesperación. En línea con esta realidad el Santo Padre pide “estar cerca de los que están agotados, de los que están desesperados, sin esperanza, muchas veces escuchando simplemente en silencio”. «Nuestras sociedades, su ritmo de vida, sus tecnologías cada vez más veloces, favorecen la depresión y el síndrome de agotamiento y estrés llamado ‘burnout’. La pandemia ha agravado el sufrimiento de muchos. Francisco nos pide rezar y estar cerca de los que sufren agotamiento extremo, mental, emocional y físico. Un acompañamiento psicológico es necesario, sin embargo el Santo Padre nos recuerda que las palabras de Jesús también ayudan, ofrecen consuelo y cuidado: ‘Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso».

Intención del Papa Francisco para junio 2021: la belleza del matrimonio

La belleza del matrimonio

¿Es cierto eso que dicen algunos, que los jóvenes no quieren casarse, especialmente en estos tiempos tan duros?
Casarse y compartir la vida es algo hermoso.
Es un viaje comprometido, a veces difícil, a veces complicado, pero vale la pena animarse. Y en este viaje de toda la vida, la esposa y el esposo no están solos; los acompaña Jesús.
El matrimonio no es solo un acto «social»; es una vocación que nace del corazón, es una decisión consciente para toda la vida que necesita una preparación específica.
Por favor, no lo olviden nunca. Dios tiene un sueño para nosotros, el amor, y nos pide que lo hagamos nuestro.
Hagamos nuestro el amor que es el sueño de Dios.

Y recemos por los jóvenes que se preparan para el matrimonio con el apoyo de una comunidad cristiana: para que crezcan en el amor, que crezcan en el amor con generosidad, fidelidad y paciencia. Porque para amar hace falta mucha paciencia. Pero vale la pena, ¿eh?

En las fiestas de Corpus Christi, Sagrado Corazón de Jesús y de María

Recordamos la homilía del Papa Francisco con motivo de Corpus Christi

«Recuerda todo el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer» (Dt 8,2). Recuerda: la Palabra de Dios comienza hoy con esa invitación de Moisés. Un poco más adelante, Moisés insiste: “No te olvides del Señor, tu Dios” (cf. v. 14). La Sagrada Escritura se nos dio para evitar que nos olvidemos de Dios. ¡Qué importante es acordarnos de esto cuando rezamos! Como nos enseña un salmo, que dice: «Recuerdo las proezas del Señor; sí, recuerdo tus antiguos portentos» (77,12). También las maravillas y prodigios que el Señor ha hecho en nuestras vidas.

Es fundamental recordar el bien recibido: si no hacemos memoria de él nos convertimos en extraños a nosotros mismos, en “transeúntes” de la existencia. Sin memoria nos desarraigamos del terreno que nos sustenta y nos dejamos llevar como hojas por el viento. En cambio, hacer memoria es anudarse con lazos más fuertes, es sentirse parte de una historia, es respirar con un pueblo. La memoria no es algo privado, sino el camino que nos une a Dios y a los demás. Por eso, en la Biblia el recuerdo del Señor se transmite de generación en generación, hay que contarlo de padres a hijos, como dice un hermoso pasaje:«Cuando el día de mañana te pregunte tu hijo: “¿Qué son esos mandatos […] que os mandó el Señor, nuestro Dios?”, responderás a tu hijo: “Éramos esclavos […] ―toda la historia de la esclavitud― y el Señor hizo signos y prodigios grandes […] ante nuestros ojos» (Dt 6,20-22). Tú le darás la memoria a tu hijo.

Pero hay un problema, ¿qué pasa si la cadena de transmisión de los recuerdos se interrumpe? Y luego, ¿cómo se puede recordar aquello que sólo se ha oído decir, sin haberlo experimentado? Dios sabe lo difícil que es, sabe lo frágil que es nuestra memoria, y por eso hizo algo inaudito por nosotros: nos dejó un memorial. No nos dejó sólo palabras, porque es fácil olvidar lo que se escucha. No nos dejó sólo la Escritura, porque es fácil olvidar lo que se lee. No nos dejó sólo símbolos, porque también se puede olvidar lo que se ve. Nos dio, en cambio, un Alimento, pues es difícil olvidar un sabor. Nos dejó un Pan en el que está Él, vivo y verdadero, con todo el sabor de su amor. Cuando lo recibimos podemos decir: “¡Es el Señor, se acuerda de mí!”. Es por eso que Jesús nos pidió: «Haced esto en memoria mía» (1 Co 11,24). Haced: la Eucaristía no es un simple recuerdo, sino un hecho; es la Pascua del Señor que se renueva por nosotros. En la Misa, la muerte y la resurrección de Jesús están frente a nosotros. Haced esto en memoria mía: reuníos y como comunidad, como pueblo, como familia, celebrad la Eucaristía para que os acordéis de mí. No podemos prescindir de ella, es el memorial de Dios. Y sana nuestra memoria herida.

Ante todo, cura nuestra memoria huérfana. Vivimos en una época de gran orfandad. Cura la memoria huérfana.  Muchos tienen la memoria herida por la falta de afecto y las amargas decepciones recibidas de quien habría tenido que dar amor pero que, en cambio, dejó desolado el corazón. Nos gustaría volver atrás y cambiar el pasado, pero no se puede. Sin embargo, Dios puede curar estas heridas, infundiendo en nuestra memoria un amor más grande: el suyo. La Eucaristía nos trae el amor fiel del Padre, que cura nuestra orfandad. Nos da el amor de Jesús, que transformó una tumba de punto de llegada en punto de partida, y que de la misma manera puede cambiar nuestras vidas. Nos comunica el amor del Espíritu Santo, que consuela, porque nunca deja solo a nadie, y cura las heridas.

Con la Eucaristía el Señor también sana nuestra memoria negativa, esa negatividad que aparece muchas veces en nuestro corazón. El Señor sana esta memoria negativa.  que siempre hace aflorar las cosas que están mal y nos deja con la triste idea de que no servimos para nada, que sólo cometemos errores, que estamos “equivocados”. Jesús viene a decirnos que no es así. Él está feliz de tener intimidad con nosotros y cada vez que lo recibimos nos recuerda que somos valiosos: somos los invitados que Él espera a su banquete, los comensales que ansía. Y no sólo porque es generoso, sino porque está realmente enamorado de nosotros: ve y ama lo hermoso y lo bueno que somos. El Señor sabe que el mal y los pecados no son nuestra identidad; son enfermedades, infecciones. Y viene a curarlas con la Eucaristía, que contiene los anticuerpos para nuestra memoria enferma de negatividad. Con Jesús podemos inmunizarnos de la tristeza. Ante nuestros ojos siempre estarán nuestras caídas y dificultades, los problemas en casa y en el trabajo, los sueños incumplidos. Pero su peso no nos podrá aplastar porque en lo más profundo está Jesús, que nos alienta con su amor. Esta es la fuerza de la Eucaristía, que nos transforma en portadores de Dios: portadores de alegría y no de negatividad. Podemos preguntarnos: Y nosotros, que vamos a Misa, ¿qué llevamos al mundo? ¿Nuestra tristeza, nuestra amargura o la alegría del Señor? ¿Recibimos la Comunión y luego seguimos quejándonos, criticando y compadeciéndonos a nosotros mismos? Pero esto no mejora las cosas para nada, mientras que la alegría del Señor cambia la vida.

Además, la Eucaristía sana nuestra memoria cerrada. Las heridas que llevamos dentro no sólo nos crean problemas a nosotros mismos, sino también a los demás. Nos vuelven temerosos y suspicaces; cerrados al principio, pero a la larga cínicos e indiferentes. Nos llevan a reaccionar ante los demás con antipatía y arrogancia, con la ilusión de creer que de este modo podemos controlar las situaciones. Pero es un engaño, pues sólo el amor cura el miedo de raíz y nos libera de las obstinaciones que aprisionan. Esto hace Jesús, que viene a nuestro encuentro con dulzura, en la asombrosa fragilidad de una Hostia. Esto hace Jesús, que es Pan partido para romper las corazas de nuestro egoísmo. Esto hace Jesús, que se da a sí mismo para indicarnos que sólo abriéndonos nos liberamos de los bloqueos interiores, de la parálisis del corazón. El Señor, que se nos ofrece en la sencillez del pan, nos invita también a no malgastar nuestras vidas buscando mil cosas inútiles que crean dependencia y dejan vacío nuestro interior. La Eucaristía quita en nosotros el hambre por las cosas y enciende el deseo de servir. Nos levanta de nuestro cómodo sedentarismo y nos recuerda que no somos solamente bocas que alimentar, sino también sus manos para alimentar a nuestro prójimo. Es urgente que ahora nos hagamos cargo de los que tienen hambre de comida y de dignidad, de los que no tienen trabajo y luchan por salir adelante. Y hacerlo de manera concreta, como concreto es el Pan que Jesús nos da. Hace falta una cercanía verdadera, hacen falta auténticas cadenas de solidaridad. Jesús en la Eucaristía se hace cercano a nosotros, ¡no dejemos solos a quienes están cerca nuestro!

Queridos hermanos y hermanas: Sigamos celebrando el Memorial que sana nuestra memoria, ―recordemos: sanar la memoria; la memoria es la memoria del corazón―, este memorial es la Misa. Es el tesoro al que hay dar prioridad en la Iglesia y en la vida. Y, al mismo tiempo, redescubramos la adoración, que continúa en nosotros la acción de la Misa. Nos hace bien, nos sana dentro. Especialmente ahora, que realmente lo necesitamos.

Francisco: miremos con confianza al Sagrado Corazón de Jesús

Celebramos la Solemnidad del Corazón de Jesús: el Santo Padre nos invita, en un tweet, a «mirar con confianza al Sagrado Corazón de Jesús y a repetir con frecuencia, especialmente durante este mes de junio: Jesús manso y humilde de corazón, transforma nuestro corazón y enséñanos a amar a Dios y al prójimo con generosidad».

Partida de los hijos. El deber de crear su propia vida, dejando a los padres…

LIDIAR CON LA PARTIDA DE LOS HIJOS DEL HOGAR NO ES FÁCIL, ES POR ESO TE INVITAMOS A LEER: MAMÁ, ME TENGO QUE IR. ¡NO OLVIDES COMPARTIR!

No importa lo que haga, no importa donde esté, tú siempre serás la base de todo. Pero necesito crecer, mamá, es hora de que me vaya. Tal vez tardes en entender, tal vez llores incontables noches al ver el nido vacío; tal vez me llames con esa voz quebrada, dolida, de quien guarda un mundo de nostalgia en un nudo en la garganta. Pero mamá, me tengo que ir.

MAMÁ 1

¿Por qué dejar a mamá?

Tengo que aprender a separar la ropa por colores para lavarla bien. Debo descubrir que los platos se quedan en el fregadero al día siguiente, que el agradable olor del baño limpia después de haberlo limpiado. Tengo que aprender a cocinar más allá de los macarrones con salchicha, cuento con que internet me ayudará con eso. Debo aprender que mi sueldo necesita durarme 30 días y que bailar y tomar cerveza no son las necesidades más básicas. Tengo que sentirme solo. Tengo que decirle a los demás: «Mi mamá siempre dice que…» y sentir orgullo de los innumerables consejos que me has dado en la vida y que no siempre valoré como toca. Tengo que identificar las malas amistades, algo que hacías antes tú por mí. Tengo que ser fuerte y aguantarme ese insulto que mi jefe se merecía. Tú me enseñaste que un profesional serio no se descontrola tan fácilmente. Tengo que crear mis propios rituales de sábado por la tarde, que antes eran hacer pasteles y bailar contigo en la cocina. También tengo que quitarme el pijama los domingos, hacer la comida, hacer la cena y no simplemente leer un libro mientras espero que tú lo hagas todo por mí. Tengo que ver esa película increíble sin compañía y no tener a nadie con quién llorar tímidamente conmigo. Además tengo que sentir la falta del abrazo que era la fortaleza que necesitaba en un mal día y la sinceridad que me enseñaba a ser un ser humano mejor todos los días.

MAMÁ 2

Nunca es fácil

No pienses que es fácil para mí. Me va a doler todos los días de mi vida no regresar a casa y ver tu sonrisa tranquila, poder contarte cada detalle del día y no sentir una mínima señal de aburrimiento en tu rostro. Voy a sentir añoranza incluso cuando tenga dos hijos, incluso cuando tenga ochenta años, incluso si escribiera el mejor libro de la historia. Necesito irme, mamá, pero te llevo siempre conmigo…

MAMÁ 5

https://es.aleteia.org/2020/06/29/mama-me-tengo-que-ir/

https://es.aleteia.org/2015/04/09/los-hijos-se-van-y-ahora-que/

Francisco inicia la maratón de oración para pedir el fin de la pandemia

En la Basílica de San Pedro en el Vaticano, el Papa Francisco da inicio a treinta días de oración, que tienen como intención la invocación del fin de la pandemia. Con esta finalidad, cada día del mes de mayo, un santuario mariano a lo largo y ancho del planeta, se unirá en oración.

Maratón de oración para invocar el fin de la pandemia, del 1 al 31 de mayo.

Lista de los Santuarios que rezan el Rosario y links de las directas

Promovida por el Dicasterio para la Nueva Evangelización, la oración mariana involucra a 30 santuarios en todos los continentes. A continuación encontrará la lista de lugares desde los que se reza el Rosario todos los días a las 18:00 horas (CET) y el enlace para unirse a la oración en directo:

 Sábado, 01 de mayo, 18:00 horas: Basílica del Vaticano (Nuestra Señora del Socorro), Ciudad del Vaticano

Sábado, 01 de mayo, 19:00 horas: Nuestra Señora de Walsingham, Inglaterra

Domingo, 02 de mayo, 18:00 horas: Jesús Salvador y Madre María (Elele), Nigeria

Lunes, 03 de mayo, 18:00 horas: Nuestra Señora de Czestochowa, Polonia

Martes, 04 de mayo, 18:00 horas: Basílica de la Anunciación (Nazaret), Israel – Siga la transmisión en directo

Miércoles, 05 de mayo, 18:00 horas: Santísima Virgen del Rosario (Namyang), Corea del Sur – Siga la transmisión en directo

Jueves, 6 de mayo, 18.00 horas: Nuestra Señora Aparecida (Sao Paulo), Brasil – Siga la transmisión en directo

Viernes, 07 de mayo, 18.00 horas: Nuestra Señora de la Paz y Buen Viaje (Antipolo), Filipinas – Siga la transmisión en directo

Sábado 08 de mayo, 18:00 horas: Nuestra Señora de Luján, Argentina – Siga la transmisión en directo

Domingo 09 de mayo, 18:00 horas: Santa Casa de Loreto, Italia – Siga la transmisión en directo

Lunes, 10 de mayo, 18:00 horas: Nuestra Señora de Knock, Irlanda – Siga la transmisión en directo

Martes, 11 de mayo, 18:00 horas: Nuestra Señora de los Pobres (Banneux), Bélgica – Siga la transmisión en directo

Miércoles, 12 de mayo, 18:00 horas: Notre Dame d’Afrique (Argel), Argelia – Siga la transmisión en directo

Jueves 13 de mayo, 18:00 horas: Nuestra Señora del Rosario (Fátima), Portugal – Siga la transmisión en directo

Viernes, 14 de mayo, 18.00 horas: Nuestra Señora de la Salud (Vailankanni), India – Siga la transmisión en directo

Sábado, 15 de mayo, 18.00 horas: Nuestra Señora Reina de la Paz (Medjugorje), Bosnia – Siga la transmisión en directo

Domingo, 16 de mayo, 18:00 horas: Catedral de Santa María (Sídney), Australia – Siga la transmisión en directo

Lunes, 17 de mayo, 18:00 horas: Inmaculada Concepción (Washington), EE.UU. – Siga la transmisión en directo

Martes, 18 de mayo, 18:00 horas: Nuestra Señora de Lourdes, Francia – Siga la transmisión en directo

Miércoles, 19 de mayo, 18:00 horas: Meryem Ana (Éfeso), Turquía – Siga la transmisión en directo

Jueves, 20 de mayo, 18.00 horas: Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, Cuba – Siga la transmisión en directo

Viernes, 21 de mayo, 18:00 horas: Nuestra Señora de Nagasaki, Japón – Siga la transmisión en directo

Sábado, 22 de mayo, 18.00 horas: Nuestra Señora de Montserrat, España – Siga la transmisión en directo

Domingo 23 de mayo, 18:00 horas: Notre Dame du Cap (Trois Rivières), Canadá – Siga la transmisión en directo

Lunes, 24 de mayo, 18:00 horas: Nuestra Señora de Lourdes en Nyaunglebin (Myanmar) – Siga la transmisión en directo

Martes, 25 de mayo, 18:00 horas: Santuario Nacional de Nuestra Señora Ta’ Pinu, Malta – Siga la transmisión en directo

Miércoles, 26 de mayo, 18:00 horas: Nuestra Señora de Guadalupe, México – Siga la transmisión en directo

Jueves, 27 de mayo, 18:00 horas: Madre de Dios (Zarvanytsia), Ucrania – Siga la transmisión en directo

Viernes, 28 de mayo, 18.00 horas: Madonna Negra de Altötting, Alemania – Siga la transmisión en directo

Sábado, 29 de mayo, 18.00 horas: Nuestra Señora del Líbano (Harissa), Líbano – Siga la transmisión en directo

Domingo 30 de mayo, 18.00 horas: Nuestra Señora del Santo Rosario de Pompeya, Italia – Siga la transmisión en directo

Lunes, 31 de mayo, 18:00 horas: Jardines del Vaticano, Ciudad del Vaticano – Siga la transmisión en directo

La oración del Papa

El Papa Francisco, antes de comenzar el Rosario, depositó un arreglo floral ante la imagen de la Virgen del Perpetuo Socorro, en la capilla Gregoriana de la Basílica de San Pedro. En el rezo de los misterios gloriosos participan familias completas: niños, jóvenes y adultos elevaron con toda la Iglesia su plegaria por el fin de la pandemia.

Seguidamente, el Papa recitó la oración inicial y dijo:

Al comienzo del mes dedicado a la Virgen, nos unimos en oración con todos los Santuarios de todo el mundo, con los fieles y con todas las personas de buena voluntad, para encomendar a las manos de la Santísima Virgen la humanidad entera, muy probada por esta época de pandemia. Cada día de este mes de mayo te encomendaremos a Ti, Madre de la Misericordia, las muchas personas que han sido afectadas por el virus y que siguen sufriendo sus consecuencias…

A continuación, el Obispo de Roma pidió por los fallecidos y sus familias que “viven con el dolor y la incertidumbre del mañana”, luego pidió por los “médicos, científicos y enfermeras que están en primera línea de esta batalla, por los voluntarios (…) por los profesionales que han dado su precioso servicio en favor de los demás” y que con sus actitudes han “llevado consuelo a los necesitados”. También pidió especialmente por las mujeres que “han sufrido violencia dentro de las paredes de sus hogares”.

Francisco finalizó este momento de plegaria solicitando a la Virgen: “enciende en nuestros corazones la luz de la esperanza para el futuro”.

Peticiones de Francisco a la Virgen María

Al final del rezo del Rosario, Francisco realizó la oración final, invocando la intercesión de María para que intervenga con su Hijos Jesús, en este momento difícil que atraviesa la humanidad. Pidió también el consuelo para las familias de los enfermos y de las víctimas; la protección de todo el personal sanitario: “acompáñalos en sus heroicos esfuerzos y dales fuerza, bondad y salud”; igualmente pidió por los sacerdotes y por su compromiso pastoral con los más débiles.

Francisco pidió por los gobernantes de las naciones para que trabajen “ayudando a aquellos que carecen de lo necesario para vivir”. Especialmente pidió a la Virgen que toque las conciencias de quienes destinan enormes sumas de dinero para fabricar y consumir armas y que esos fondos sirvan para combatir esta y futuras epidemias.

El Papa expresó a la virgen para que ayude a la humanidad a sentirse una, como una “gran familia” y así, en un espíritu de hermandad y solidaridad acudamos en ayuda de las numerosas pobrezas y situaciones de miseria”.

Francisco finalizó la oración y dijo: “Guía los pasos de tus peregrinos que desean rezarte y amarte en los Santuarios que se le dedican en todo el mundo bajo los más variados títulos que recuerdan tu intercesión, sea para cada uno una guía segura. Amén”.

De ‘niño soldado’ a sacerdote: «Había perdido la esperanza»

Charles Mbikoyo Andrew es un sacerdote de 46 años de la diócesis de Tombura-Yambio, Sudán del Sur.

En Roma donde estudia

En 1989, durante la guerra, el grupo rebelde Liberación Popular de Sudán (SPLA) secuestró a 40 seminaristas y al difunto rector, el padre Matthew Samusa. Charles Mbikoyo Andrew estaba en ese grupo de niños y adolescentes llevados lejos para convertirlos en niños rebeldes o ‘Nyony’, contó a Aleteia.

«Estaba en mi segundo año de seminario menor en Rimenze, diócesis de Tombura-Yambio, Sudán del Sur, cuando fuimos secuestrados. Tenía 13 años y mis padres me hicieron un funeral porque pensaban que ya estaba muerto. Fuimos los primeros chicos secuestrados en Yambio (capital del estado de Ecuatoria Occidental, cerca de la frontera con la República Democrática del Congo)».

“¡Donde lleven a estos niños, me llevarán a mí!”, argumentó padre Matthew Samusa a los hombres armados y no quiso separarse de los 40 muchachos.

“Nos internaron en el bosque para hacernos soldados. Caminábamos por la foresta todo el día, desde las 6 de la mañana hasta las 6 de la tarde, durante 3 meses, haciendo ejercicio militar, adiestramiento, hasta el agotamiento”.

Moriré en la guerra

El fenómeno de los niños-soldado siempre ha existido, pero desde el año 2000 se considera un crimen de guerra.

Charles pensó que era el final: “Moriré en la guerra”. La esperanza era una palabra distante como las caricias de su madre y los momentos familiares. “No imaginaba que amigos, parientes y personas de la comunidad rezaban, hacían la adoración al Santísimo y misas por nuestras almas”.

“A veces no teníamos comida, sino sólo miel y frutas en el bosque. Caminábamos desde Rimenze, Yambio, por la selva hasta Yei (Se encuentra cerca de las fronteras de Uganda y la República Democrática del Congo). Antes de ir a luchar, 5 de nosotros escapamos esa mañana y llegamos a la ciudad de Yei por la noche”.

“Nuestro rector, el padre Matthew Samusa, siempre nos dirigía palabras de esperanza y a veces rezábamos juntos. Gracias a Dios no fuimos torturados físicamente y ninguno de nosotros murió”.

Una fuerza me protege

Padre Matthew Samusa les decía en el secreto y a espaldas de los carceleros: “El Señor los ha escogido para ser sacerdotes y les liberará”.

Charles hacía un esfuerzo enorme, las plegarias parecían en vano, pero estrechaba las manos de sus compañeros al decirlas. Padre Samusa les recordaba esos días felices en el seminario. Era una luz tenue, muda, lejana quizá, pero que gritaba dentro: “Sé que hay una fuerza por encima de mí, sé que me protege”, recuerda.

“Al final todos consiguieron escapar y volver a casa: 3 de nosotros nos convertimos en sacerdotes, entre los 40 seminaristas que fueron secuestrados. En África y otras partes del mundo siempre hay reclutamiento de niños y adolescentes cuando explota la guerra por parte de los militares y de los rebeldes para obligarlos a pelear por ellos”. (I)

Con información de aleteia.org

Esperanza en la conversión

Testimonio de

Ángel López Berlanga es un español de a pie. Cuenta en primera persona que se metió en el mundo de la droga, se hizo traficante, ganaba dinero, quería más, necesitaba más dinero para llevar ese tren de vida… hasta que un día lo detuvieron.

En Perú se vio con una condena de 12 años, en una cárcel donde cada día era posible morir. Pero ahí dentro, delincuente rodeado de delincuentes, un día se vio inmerso en una procesión. Y la imagen de la Cruz resonó en su alma. La Cruz fue perdón y liberación.

Su conversión le dio la libertad interior y le sanó las heridas hasta el punto de reconciliarse con los que más quería: su familia.

Contado por él mismo, este cambio en su vida es ahora el testimonio que da la ACdP para animar a todos a volver a Dios, que siempre nos busca (a cada uno en su cárcel).

Un ladrón junto a Jesús

«Ten esperanza: un ladrón se salvó» es el lema. Y es que la historia de Ángel recuerda, cómo no, a san Dimas, el buen ladrón que se arrepintió en el último momento, clavado junto a la Cruz de Jesús.

El vídeo busca a los ladrones, a los que están alejados, pero al verlo uno percibe que el protagonista es Cristo y su misericordia infinita. Y en ella cabemos todos. Todos somos el buen ladrón que nos damos cuenta de nuestra miseria y, si dejamos actuar a Dios en nuestra alma, nos acogemos al perdón de Dios. Todos necesitamos de Él.

Marquesina de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) en España

ACDP

La campaña se ha difundido por más de 40 ciudades españolas, con un cartel en las marquesinas que incluye un código QR. Escanéandolo, en el tiempo que viene el autobús o llegas a la parada del metro, se puede ver el vídeo con el testimonio de Ángel.

Además, la ACdP ha planteado un viacrucis en las calles de la ciudad de Málaga. Así, este año en el que no pueden celebrarse procesiones en la calle a causa de la pandemia, quien quiera puede hacer su propio recorrido y vivir espiritualmente la Semana Santa.