5 CONSEJOS PARA SER MEJOR PERSONA

Nos da estos consejos el psiquiatra español: Enrique Rojas:

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5 CONSEJOS PARA SER MEJOR PERSONA:

1. Fomenta la alegría: Alegrarse es amar. Cuando la alegría es auténtica se hace contagiosa y produce en el entorno una atmósfera grata, atrayente, serena y optimista. Sólo es posible la fiesta en una vida donde la alegría está en primer plano.

2. La voluntad: La voluntad es más importante que la inteligencia. Ésta puede definirse como la capacidad para ponerse unos objetivos concretos y luchar hasta irlos alcanzando.

3. La amistad: en la amistad hay una mezcla de admiración, seducción y complicidad.

4. La integridad: Íntegra es una persona, recta, verdadera, auténtica, capaz de introducir en el cóctel de su personalidad una serie de ingredientes diversos que la hace completa.

5. La solidaridad: Es la virtud social de adherirse a las causas difíciles de otras personas con intención de ayudarles. Se trata de un acto de amor que humaniza a la sociedad y nos ayuda a crecer como personas. 

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Los Cofundadores de CANVA donarán parte de su patrimonio a África

Melanie Perkins donará su patrimonio comenzando por 10 millones de dólares a África

Melanie Perkins y Cliff Obrecht/ Facebook
Melanie Perkins y Cliff Obrecht/ Facebook

El éxito de Canva no tardó en llegar, y se ha convertido en la herramienta estrella para el diseño gráfico de los no expertos en diseño, actualmente utilizada por más de 60 millones de usuarios mensuales. Canva ha evolucionado y ofrece más videos y presentaciones. Próximamente, avanzará hacia la creación de sitios web con dominios personalizados. La biblioteca de la aplicación ahora incluye más de 800.000 plantillas y 100 millones de fotos, ilustraciones y fuentes. Hasta la fecha, se han creado más de 7 mil millones de diseños con la herramienta de Perkins, sumando 120 diseños nuevos por segundo.

Canva es ahora una de las startups más valoradas del mundo, después de recaudar $200 millones en nuevos fondos, para una valoración de $40 mil millones. La empresa sigue duplicando sus ventas con creces, rumbo a alcanzar ingresos anualizados de mil millones de dólares para el cierre de este año. “La gran mayoría de estos ingresos de suscripción recurrentes. Vamos en la dirección correcta”, señala Perkins.

Pero los fundadores de la startup de diseño no pretenden acumular riqueza. Por eso, Melanie Perkins y Cliff Obrecht van a ceder 30% de su fortuna a la Fundación Canva, con el fin de donar 10 millones de dólares a la organización sin fines de lucro ‘GiveDirectly’, para distribuirla a familias vulnerables en el sur de África, y luego continuarán con su plan de donaciones para los más vulnerables del mundo. “Era extraño cuando la gente nos llamaba ‘multimillonarios’ porque nunca parecía ser nuestro dinero, siempre pensamos que éramos puramente sus administradores (…) Si todo esto se tratara de generar riqueza, sería lo menos inspirador que pudiera imaginar”, dijo la joven empresaria.

Desde su sede en Sydney, Canva ha experimentado un fuerte crecimiento en los últimos años. El desarrollo del trabajo remoto en medio de la pandemia del coronavirus, ha fortalecido el uso de herramientas online de diseño en más del 50%. Es decir, que la plataforma de diseño creada por Melanie Perkins promete mantener un crecimiento en los próximos años, lo que se traduce en más ganancias económicas y por ende, en más donaciones a los pobres. 

Canva

Crear diseños gratis

Melanie Perkins es cofundadora de Canva, que permite crear diseños de forma gratuita(en su versión más sencilla), desde publicaciones en redes sociales y memes, hasta currículums o presentaciones profesionales.

La joven, de 34 años, es australiana. Nació en Perth y hoy vive en Sidney. Estudió primero en el católico Sacred Heart College de Perth y más tarde en la Universidad de Australia Occidental. Ha explicado que su intuición era fruto de observar una necesidad: «Yo estudiaba y, al mismo tiempo, enseñaba a algunos estudiantes a usar programas de diseño como InDesign y Photoshop. Pero la mayoría encontraba que eran programas difíciles de aprender y difíciles de usar, por lo que comencé a pensar en cómo cambiar el futuro del diseño.»

Perkins decidió dar un paso y ponerse al frente de una gran novedad: «Ahí fue cuando pensé por primera vez en algo similar a Canva, pero entonces no había ninguna posibilidad de lograrlo, porque mi socio Cliff Obrecht y yo solo éramos estudiantes, sin dinero ni experiencia», explicó Perkins en 2016 a Irish Tech News.

Melanie y su entonces amigo y compañero de estudios se lanzaron y crearon su primera start up de diseño llamada Fusion Books. Servía para diseñar libros de educación secundaria. Aquello resultó y les dio alas para el siguiente paso: un día en casa de su madre forjó la idea de lo que iba a ser Canva.

Sin embargo, necesitaban financiación para hacerlo posible. «Mucha gente nos rechazó. Pero eso no nos desanimó… Lo normal, después de ser rechazados 100, 80 o incluso 20 veces es rendirse, pero nosotros perseveramos y lo logramos», añadió.

Fruto de aquel trabajo a dúo nació el amor entre Perkins y Obrecht surgió el amor. Hoy son matrimonio y siguen trabajando en Canva los dos. Pero ni él ni ella consideran que han amasado una fortuna solo para ellos.

Melanie Perkins y su esposo declararon que con el dinero quieren «hacer todo el bien» que les sea posible. En un comunicado dijeron claramente cuál es su proyecto de ahora en adelante: «Tras años de alegrías, los fundadores de Canva hemos decidido hacer todo el bien que podamos a través de diferentes vías. Próximamente, intentaremos que todo el mundo tenga acceso a la versión premium de nuestro producto, sin importar cuánto ganan, dónde viven o su experiencia previa», dijeron a través de un comunicado.

Dinero a personas a través del móvil

Además, donarán gran parte de su fortuna. «Creemos que si hay dinero suficiente, voluntad y buenas intenciones podemos resolver gran parte de los problemas del mundo. Así que hemos empezado a trabajar en algunos proyectos. Este es el primero de ellos: hay 711 millones personas bajo los límites de la extrema pobreza. Muchos estudios muestran que una de las maneras más efectivas de ayudar a alguien es darle dinero, por lo que lanzaremos GiveDirectly. Es un programa piloto con el que distribuiremos 10 millones de dólares a la gente más pobre de África del Sur. Una donación que será enviada a los móviles de los más necesitados», dijeron.

La decisión ha causado revuelo porque no todo opinan que entregar dinero sea el mejor modo de combatir la pobreza. Por otro lado, muchas personas pobres no tienen un móvil. Sin embargo, el matrimonio fundador de Canva está dispuesto a hablar de su actitud ante la vida: «Se nos hace raro que nos llamen millonarios, porque nosotros nunca hemos sentido que lo que hay en nuestras cuentas es nuestro dinero. No es nuestro, simplemente lo estamos custodiando y por eso queremos entregarlo».

El Papa Francisco celebra su 85 cumpleaños

Pope Francis celebrates his birthday with children from low-income families

Este 17 de diciembre el Papa llegó a los 85 años de edad y se convirtió así en uno de los Papas más longevos de la historia de la Iglesia. Delante de él se encuentran sólo cinco papas que le superan en años (y pocos meses) de edad, siendo sucesores de san Pedro: el primero de ellos León XIII, quien murió a los 93 años; después Clemente XII, quien falleció casi a los 88; posteriormente Clemente X (a los 86 años), Pío IX (quien murió tres meses antes de cumplir 86), Inocencio XII (85 años), y a continuación sigue Francisco.
Detrás de él vienen san Juan Pablo II (murió a pocos meses de cumplir 85 años) y Benedicto XVI, quien renunció a la edad que tiene ahora el Papa Francisco.
A sus 85 años, sin embargo, la agenda del Papa Francisco no parece la de un hombre de casi nonagenario. De hecho, ¿cómo pasó el cumpleaños? A las 9:00 de la mañana acudió a la tercera y última predicación de adviento que dio el “Predicador de la Casa Pontificia”, cardenal Raniero Cantalamessa, en el Aula Pablo VI. Después la mañana siguió llena de compromisos: recibió en audiencia a los nuevos embajadores de Moldavia, Kyrgyzstan, Namibia, Lesotho, Luxemburgo, Chad y Guinea Bissau, quienes les presentaron las cartas credenciales que les acreditan como embajadores de sus gobiernos ante la Santa Sede.
A continuación, el Papa recibió en audiencia separadas a tres cardenales: al Cardenal Tagle, de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos; al cardenal Ladaria, de la Congregación para la Doctrina de la Fe; y al cardenal Sandri, de la Congregación para las Iglesias Orientales. Es altamente probable que el Cardenal Tagle, entre otras cosas, le haya reportado sobre el viaje al emirato de Bahrein en el que una semana atrás el mismo prefecto consagró la iglesia católica más grande de toda la península arábiga: una iglesia dedicada a Nuestra Señora de Arabia, con el apoyo del soberano del país. Por su parte el cardenal Sandri también tenía un “informe” que rendir: el de la visita a Siria en nombre del dicasterio y del Papa, aunque también podría estar el actual conflicto sobre el modo de celebrar la misa en una parte de los católicos de rito especial en India.
Pero como si no fuese suficiente, la agenda del día del cumpleaños del Papa tuvo espacio para dos actos más: para recibir a una decena de migrantes que el Papa hizo traer de Chipre a Roma (en su reciente viaje apostólico a ese país)y, por la tarde, al nuevo Visitador Apostólico del Papa para la parroquia de Medjugorjie, el obispo Aldo Cavalli. Este día también hubo espacio para un tuit, uno que en concreto decía: “Cada etapa de la vida es un tiempo para creer, esperar y amar”. A sus 85 años el Papa sigue creciendo, esperando y amando. Vaya si se nota incluso en la agenda de trabajo de un día. (Agencia Zenit.org)

 El papa Francisco celebra el viernes su 85 cumpleaños, un hito aún más notable dada la pandemia del coronavirus, su cirugía intestinal de verano y el peso de la historia: su predecesor se retiró a esta edad y el último papa que ha vivido más. fue León XIII hace más de un siglo.

INTENCIONES DEL PAPA FRANCISCO PARA EL MES DE DICIEMBRE: LOS CATEQUISTAS – CATECHISTS

Recemos por los catequistas, llamados a proclamar la Palabra de Dios: para que sean testigos de ella con valentía, creatividad y con la fuerza del Espíritu Santo.

Por la Red Mundial de Oración del Papa (Apostolado de la Oración): https://www.popesprayer.va/es/

Los catequistas tienen una misión insustituible en la transmisión y profundización de la fe.
El ministerio laical del catequista es una vocación, es una misión. Ser catequista significa que uno ‘es catequista’, no que ‘trabaja de catequista’. Es todo un modo de ser, y hacen falta buenos catequistas que sean a la vez acompañantes y pedagogos.
Hacen falta personas creativas que anuncien el Evangelio, pero que lo anuncien, no digo con sordina pero no con bocina, sino con su vida, con mansedumbre, con un lenguaje nuevo y abriendo caminos nuevos.
Y en tantas diócesis, en tantos continentes, la evangelización fundamentalmente está en manos de un catequista.
Demos las gracias a los catequistas, a las catequistas, por el entusiasmo interior con que viven esta misión al servicio de la Iglesia.
Recemos juntos por los catequistas, llamados a proclamar la Palabra de Dios: para que sean testigos de ella con valentía, con creatividad, con la fuerza del Espíritu Santo, con alegría y con mucha paz.

Intención de la Red Mundial de Oración del Papa para noviembre

En esta ocasión, el Santo Padre hace un llamado de atención sobre el estrés y la depresión que afectan a muchas personas.

Consciente de que personas de todo el mundo atraviesan períodos de fuerte agotamiento mental, emocional y afectivo (en diversas formas y grados), el Papa pide rezar para que estén adecuadamente acompañadas y no olviden la cercanía de Jesús: “La sobrecarga de trabajo, el estrés laboral hacen que muchas personas experimenten un agotamiento extremo, un agotamiento mental, emocional, afectivo y físico. Procuremos estar cerca de los que están agotados, de los que están desesperados, sin esperanza, muchas veces escuchando simplemente en silencio porque no podemos ir a decirle a una persona: «No, la vida no es así. Escúchame, yo te doy la receta. No hay receta»

Asimismo, el mensaje de la intención de oración del Papa Francisco aborda un tema central en la vida de millones de personas: la salud mental. Por ello, el video explica que en muchos casos, “la tristeza, la apatía, el cansancio espiritual terminan por dominar la vida de las personas que se ven desbordadas por el ritmo de la vida actual”.

La pandemia mundial del COVID-19 que ha provocado la muerte de millones, también ha puesto a prueba la resistencia mental y emocional de innumerables personas y ha afectado su equilibrio psicológico. En ocasiones, esto ha generado verdaderas situaciones de angustia y desesperación. En línea con esta realidad el Santo Padre pide “estar cerca de los que están agotados, de los que están desesperados, sin esperanza, muchas veces escuchando simplemente en silencio”. «Nuestras sociedades, su ritmo de vida, sus tecnologías cada vez más veloces, favorecen la depresión y el síndrome de agotamiento y estrés llamado ‘burnout’. La pandemia ha agravado el sufrimiento de muchos. Francisco nos pide rezar y estar cerca de los que sufren agotamiento extremo, mental, emocional y físico. Un acompañamiento psicológico es necesario, sin embargo el Santo Padre nos recuerda que las palabras de Jesús también ayudan, ofrecen consuelo y cuidado: ‘Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso».

Communicating unconditional love through music. Kairy Márquez

Kairy Márquez lanza sorprendente nuevo álbum: “Incondicional”

Kairy sacó su primer disco en 2016 con el que empezó a darse a conocer en todo el mundo latino. Ahora publica Incondicional. Tiene claro que quiere transmitir con cada canción: el Señor está con nosotros en todas las etapas de la vida; seamos perseverantes, no dejemos de acudir a Dios en oración aún en nuestros momentos difíciles. Compuso su primera canción a los 17 años sin embargo no tuvo una infancia fácil: se trasladó a vivir a EEUU a los 11 años. Allí sufrió mucho el alejamiento de sus lazos maternos. Lo que le hizo seguir viviendo su fe fue el recuerdo y el ánimo de su abuela por eso hoy es consciente de la importancia de cuidar la fe de los más pequeños. Exhorta a los papás que no dejen de llevar a los abuelos a misa, no dejen de llevar a los grupos, no los aparten de la fe. Con este nuevo disco quiere reflejar lo que es para ella el amor de Dios, un amor que no conoce barreras que es incondicional.

RESUMEN DEL VIAJE DEL PAPA FRANCISCO A ESLOVAQUIA

Un viaje histórico. El primero después de su operación, donde al Papa Francisco se le vió bien físicamente y anímicamente todavía mejor.

El Papa, esta mañana en Eslovaquia
Se despidió de Eslovaquia exhortando a «una fe que nos hace solidarios con quien pasa necesidad»

En un clima de auténtica fiesta familiar, el Papa Francisco este miércoles, se ha despedido de Eslovaquia con una misa multitudinaria en el Santuario nacional de la Virgen de los Siete Dolores, patrona del país, a una hora de automóvil al norte de Bratislava. El Santo Padre ha resistido muy bien cuatro días de agenda agotadora para cualquiera, y más para una persona de 84 años, todavía convaleciente de una extirpación parcial de colon.

El Papa ha exhortado a todos a «vencer la tentación de una fe estática, que se contenta con cualquier rito o tradición antigua», y a que «no se puede reducir la fe a azúcar que endulza la vida», pues «Jesús es signo de contradicción. Ha venido a llevar la luz a donde hay tinieblas».

Es el viaje apostólico número 34 del Papa Francisco, y también visitó Budapest (Hungría) donde llegó el 12 de septiembre para clausurar el 52 Congreso Eucarístico Internacional. Luego realizó un viaje apostólico en Eslovaquia, donde visitó las ciudades de Bratislava, Košice y Prešov. Este viaje apostólico concluyó el 15 de septiembre con la celebración de la Santa Misa en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de los Dolores en Šaštin, Patrona de Eslovaquia. Francisco ha sido el segundo Pontífice en realizar un viaje apostólico a estos países. San Juan Pablo II visitó Hungría en 1991 y 1996, y Eslovaquia en 1990, 1995 y 2003.

1.- Eslovaquia recibe al Papa con repique de campanas

El Papa Francisco llegó a Bratislava, capital de Eslovaquia, el 12 de septiembre después de clausurar el 52 Congreso Eucarístico Internacional que se llevó a cabo en Budapest (Hungría). A su llegada, las campanas de todas las iglesias en la ciudad empezaron a sonar como una señal de fiesta y un mensaje de bienvenida al Santo Padre. En el aeropuerto fue recibido calurosamente por un gran grupo de fieles, donde unos pequeños le regalaron flores, pan y sal.

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El Papa con los jóvenes:

En las fiestas de Corpus Christi, Sagrado Corazón de Jesús y de María

Recordamos la homilía del Papa Francisco con motivo de Corpus Christi

«Recuerda todo el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer» (Dt 8,2). Recuerda: la Palabra de Dios comienza hoy con esa invitación de Moisés. Un poco más adelante, Moisés insiste: “No te olvides del Señor, tu Dios” (cf. v. 14). La Sagrada Escritura se nos dio para evitar que nos olvidemos de Dios. ¡Qué importante es acordarnos de esto cuando rezamos! Como nos enseña un salmo, que dice: «Recuerdo las proezas del Señor; sí, recuerdo tus antiguos portentos» (77,12). También las maravillas y prodigios que el Señor ha hecho en nuestras vidas.

Es fundamental recordar el bien recibido: si no hacemos memoria de él nos convertimos en extraños a nosotros mismos, en “transeúntes” de la existencia. Sin memoria nos desarraigamos del terreno que nos sustenta y nos dejamos llevar como hojas por el viento. En cambio, hacer memoria es anudarse con lazos más fuertes, es sentirse parte de una historia, es respirar con un pueblo. La memoria no es algo privado, sino el camino que nos une a Dios y a los demás. Por eso, en la Biblia el recuerdo del Señor se transmite de generación en generación, hay que contarlo de padres a hijos, como dice un hermoso pasaje:«Cuando el día de mañana te pregunte tu hijo: “¿Qué son esos mandatos […] que os mandó el Señor, nuestro Dios?”, responderás a tu hijo: “Éramos esclavos […] ―toda la historia de la esclavitud― y el Señor hizo signos y prodigios grandes […] ante nuestros ojos» (Dt 6,20-22). Tú le darás la memoria a tu hijo.

Pero hay un problema, ¿qué pasa si la cadena de transmisión de los recuerdos se interrumpe? Y luego, ¿cómo se puede recordar aquello que sólo se ha oído decir, sin haberlo experimentado? Dios sabe lo difícil que es, sabe lo frágil que es nuestra memoria, y por eso hizo algo inaudito por nosotros: nos dejó un memorial. No nos dejó sólo palabras, porque es fácil olvidar lo que se escucha. No nos dejó sólo la Escritura, porque es fácil olvidar lo que se lee. No nos dejó sólo símbolos, porque también se puede olvidar lo que se ve. Nos dio, en cambio, un Alimento, pues es difícil olvidar un sabor. Nos dejó un Pan en el que está Él, vivo y verdadero, con todo el sabor de su amor. Cuando lo recibimos podemos decir: “¡Es el Señor, se acuerda de mí!”. Es por eso que Jesús nos pidió: «Haced esto en memoria mía» (1 Co 11,24). Haced: la Eucaristía no es un simple recuerdo, sino un hecho; es la Pascua del Señor que se renueva por nosotros. En la Misa, la muerte y la resurrección de Jesús están frente a nosotros. Haced esto en memoria mía: reuníos y como comunidad, como pueblo, como familia, celebrad la Eucaristía para que os acordéis de mí. No podemos prescindir de ella, es el memorial de Dios. Y sana nuestra memoria herida.

Ante todo, cura nuestra memoria huérfana. Vivimos en una época de gran orfandad. Cura la memoria huérfana.  Muchos tienen la memoria herida por la falta de afecto y las amargas decepciones recibidas de quien habría tenido que dar amor pero que, en cambio, dejó desolado el corazón. Nos gustaría volver atrás y cambiar el pasado, pero no se puede. Sin embargo, Dios puede curar estas heridas, infundiendo en nuestra memoria un amor más grande: el suyo. La Eucaristía nos trae el amor fiel del Padre, que cura nuestra orfandad. Nos da el amor de Jesús, que transformó una tumba de punto de llegada en punto de partida, y que de la misma manera puede cambiar nuestras vidas. Nos comunica el amor del Espíritu Santo, que consuela, porque nunca deja solo a nadie, y cura las heridas.

Con la Eucaristía el Señor también sana nuestra memoria negativa, esa negatividad que aparece muchas veces en nuestro corazón. El Señor sana esta memoria negativa.  que siempre hace aflorar las cosas que están mal y nos deja con la triste idea de que no servimos para nada, que sólo cometemos errores, que estamos “equivocados”. Jesús viene a decirnos que no es así. Él está feliz de tener intimidad con nosotros y cada vez que lo recibimos nos recuerda que somos valiosos: somos los invitados que Él espera a su banquete, los comensales que ansía. Y no sólo porque es generoso, sino porque está realmente enamorado de nosotros: ve y ama lo hermoso y lo bueno que somos. El Señor sabe que el mal y los pecados no son nuestra identidad; son enfermedades, infecciones. Y viene a curarlas con la Eucaristía, que contiene los anticuerpos para nuestra memoria enferma de negatividad. Con Jesús podemos inmunizarnos de la tristeza. Ante nuestros ojos siempre estarán nuestras caídas y dificultades, los problemas en casa y en el trabajo, los sueños incumplidos. Pero su peso no nos podrá aplastar porque en lo más profundo está Jesús, que nos alienta con su amor. Esta es la fuerza de la Eucaristía, que nos transforma en portadores de Dios: portadores de alegría y no de negatividad. Podemos preguntarnos: Y nosotros, que vamos a Misa, ¿qué llevamos al mundo? ¿Nuestra tristeza, nuestra amargura o la alegría del Señor? ¿Recibimos la Comunión y luego seguimos quejándonos, criticando y compadeciéndonos a nosotros mismos? Pero esto no mejora las cosas para nada, mientras que la alegría del Señor cambia la vida.

Además, la Eucaristía sana nuestra memoria cerrada. Las heridas que llevamos dentro no sólo nos crean problemas a nosotros mismos, sino también a los demás. Nos vuelven temerosos y suspicaces; cerrados al principio, pero a la larga cínicos e indiferentes. Nos llevan a reaccionar ante los demás con antipatía y arrogancia, con la ilusión de creer que de este modo podemos controlar las situaciones. Pero es un engaño, pues sólo el amor cura el miedo de raíz y nos libera de las obstinaciones que aprisionan. Esto hace Jesús, que viene a nuestro encuentro con dulzura, en la asombrosa fragilidad de una Hostia. Esto hace Jesús, que es Pan partido para romper las corazas de nuestro egoísmo. Esto hace Jesús, que se da a sí mismo para indicarnos que sólo abriéndonos nos liberamos de los bloqueos interiores, de la parálisis del corazón. El Señor, que se nos ofrece en la sencillez del pan, nos invita también a no malgastar nuestras vidas buscando mil cosas inútiles que crean dependencia y dejan vacío nuestro interior. La Eucaristía quita en nosotros el hambre por las cosas y enciende el deseo de servir. Nos levanta de nuestro cómodo sedentarismo y nos recuerda que no somos solamente bocas que alimentar, sino también sus manos para alimentar a nuestro prójimo. Es urgente que ahora nos hagamos cargo de los que tienen hambre de comida y de dignidad, de los que no tienen trabajo y luchan por salir adelante. Y hacerlo de manera concreta, como concreto es el Pan que Jesús nos da. Hace falta una cercanía verdadera, hacen falta auténticas cadenas de solidaridad. Jesús en la Eucaristía se hace cercano a nosotros, ¡no dejemos solos a quienes están cerca nuestro!

Queridos hermanos y hermanas: Sigamos celebrando el Memorial que sana nuestra memoria, ―recordemos: sanar la memoria; la memoria es la memoria del corazón―, este memorial es la Misa. Es el tesoro al que hay dar prioridad en la Iglesia y en la vida. Y, al mismo tiempo, redescubramos la adoración, que continúa en nosotros la acción de la Misa. Nos hace bien, nos sana dentro. Especialmente ahora, que realmente lo necesitamos.

Francisco: miremos con confianza al Sagrado Corazón de Jesús

Celebramos la Solemnidad del Corazón de Jesús: el Santo Padre nos invita, en un tweet, a «mirar con confianza al Sagrado Corazón de Jesús y a repetir con frecuencia, especialmente durante este mes de junio: Jesús manso y humilde de corazón, transforma nuestro corazón y enséñanos a amar a Dios y al prójimo con generosidad».

Partida de los hijos. El deber de crear su propia vida, dejando a los padres…

LIDIAR CON LA PARTIDA DE LOS HIJOS DEL HOGAR NO ES FÁCIL, ES POR ESO TE INVITAMOS A LEER: MAMÁ, ME TENGO QUE IR. ¡NO OLVIDES COMPARTIR!

No importa lo que haga, no importa donde esté, tú siempre serás la base de todo. Pero necesito crecer, mamá, es hora de que me vaya. Tal vez tardes en entender, tal vez llores incontables noches al ver el nido vacío; tal vez me llames con esa voz quebrada, dolida, de quien guarda un mundo de nostalgia en un nudo en la garganta. Pero mamá, me tengo que ir.

MAMÁ 1

¿Por qué dejar a mamá?

Tengo que aprender a separar la ropa por colores para lavarla bien. Debo descubrir que los platos se quedan en el fregadero al día siguiente, que el agradable olor del baño limpia después de haberlo limpiado. Tengo que aprender a cocinar más allá de los macarrones con salchicha, cuento con que internet me ayudará con eso. Debo aprender que mi sueldo necesita durarme 30 días y que bailar y tomar cerveza no son las necesidades más básicas. Tengo que sentirme solo. Tengo que decirle a los demás: «Mi mamá siempre dice que…» y sentir orgullo de los innumerables consejos que me has dado en la vida y que no siempre valoré como toca. Tengo que identificar las malas amistades, algo que hacías antes tú por mí. Tengo que ser fuerte y aguantarme ese insulto que mi jefe se merecía. Tú me enseñaste que un profesional serio no se descontrola tan fácilmente. Tengo que crear mis propios rituales de sábado por la tarde, que antes eran hacer pasteles y bailar contigo en la cocina. También tengo que quitarme el pijama los domingos, hacer la comida, hacer la cena y no simplemente leer un libro mientras espero que tú lo hagas todo por mí. Tengo que ver esa película increíble sin compañía y no tener a nadie con quién llorar tímidamente conmigo. Además tengo que sentir la falta del abrazo que era la fortaleza que necesitaba en un mal día y la sinceridad que me enseñaba a ser un ser humano mejor todos los días.

MAMÁ 2

Nunca es fácil

No pienses que es fácil para mí. Me va a doler todos los días de mi vida no regresar a casa y ver tu sonrisa tranquila, poder contarte cada detalle del día y no sentir una mínima señal de aburrimiento en tu rostro. Voy a sentir añoranza incluso cuando tenga dos hijos, incluso cuando tenga ochenta años, incluso si escribiera el mejor libro de la historia. Necesito irme, mamá, pero te llevo siempre conmigo…

MAMÁ 5

https://es.aleteia.org/2020/06/29/mama-me-tengo-que-ir/

https://es.aleteia.org/2015/04/09/los-hijos-se-van-y-ahora-que/

Domingo de la Divina Misericordia

El Papa celebra la Misa en el Santuario de la Divina Misericordia en Roma.

Homilía:

Jesús resucitado se aparece a los discípulos varias veces. Consuela con paciencia sus corazones desanimados. De este modo realiza, después de su resurrección, la “resurrección de los discípulos”. Y ellos, reanimados por Jesús, cambian de vida. Antes, tantas palabras y tantos ejemplos del Señor no habían logrado transformarlos. Ahora, en Pascua, sucede algo nuevo. Y se lleva a cabo en el signo de la misericordia. Jesús los vuelve a levantar con la misericordia ―los vuelve a levantar con la misericordia― y ellos, misericordiados, se vuelven misericordiosos. Es muy difícil ser misericordioso si uno de se da cuenta de ser miseridocordiado.

1. Ante todo, son misericordiados por medio de tres dones: primero Jesús les ofrece la paz, después el Espíritu, y finalmente las llagas. En primer lugar, les da la paz. Los discípulos estaban angustiados. Se habían encerrado en casa por temor, por miedo a ser arrestados y correr la misma suerte del Maestro. Pero no sólo estaban encerrados en casa, también estaban encerrados en sus remordimientos. Habían abandonado y negado a Jesús. Se sentían incapaces, buenos para nada, inadecuados. Jesús llega y les repite dos veces: «¡La paz esté con ustedes!». No da una paz que quita los problemas del medio, sino una paz que infunde confianza dentro. No es una paz exterior, sino la paz del corazón. Dice: «¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió, así yo los envío a ustedes» (Jn 20,21). Es como si dijera: “Los mando porque creo en ustedes”. Aquellos discípulos desalentados son reconciliados consigo mismos. La paz de Jesús los hace pasar del remordimiento a la misión. En efecto, la paz de Jesús suscita la misión. No es tranquilidad, no es comodidad, es salir de sí mismo. La paz de Jesús libera de las cerrazones que paralizan, rompe las cadenas que aprisionan el corazón. Y los discípulos se sienten misericordiados: sienten que Dios no los condena, no los humilla, sino que cree en ellos. Sí, cree en nosotros más de lo que nosotros creemos en nosotros mismos. “Nos ama más de lo que nosotros mismos nos amamos” (cf. S. J.H. Newman, Meditaciones y devociones, III,12,2). Para Dios ninguno es un incompetente, ninguno es inútil, ninguno está excluido. Jesús hoy repite una vez más: “Paz a ti, que eres valioso a mis ojos. Paz a ti, que tienes una misión. Nadie puede realizarla en tu lugar. Eres insustituible. Y Yo creo en ti”.

En segundo lugar, Jesús misericordia a los discípulos dándoles el Espíritu Santo. Lo otorga para la remisión de los pecados (cf. vv.22-23). Los discípulos eran culpables, habían huido abandonando al Maestro. Y el pecado atormenta, el mal tiene su precio. Siempre tenemos presente nuestro pecado, dice el Salmo (cf. 51,5). Solos no podemos borrarlo. Sólo Dios lo quita, sólo Él con su misericordia nos hace salir de nuestras miserias más profundas. Como aquellos discípulos, necesitamos dejarnos perdonar, decir desde lo profundo del corazón: “Perdón Señor”. Abrir el corazón para dejarse perdonar. El perdón en el Espíritu Santo es el don pascual para resurgir interiormente. Pidamos la gracia de acogerlo, de abrazar el Sacramento del perdón. Y de comprender que en el centro de la Confesión no estamos nosotros con nuestros pecados, sino Dios con su misericordia. No nos confesamos para hundirnos, sino para dejarnos levantar. Lo necesitamos mucho, todos. Lo necesitamos, así como los niños pequeños, todas las veces que caen, necesitan que el papá los vuelva a levantar. También nosotros caemos con frecuencia. Y la mano del Padre está lista para volver a ponernos en pie y hacer que sigamos adelante. Esta mano segura y confiable es la Confesión. Es el Sacramento que vuelve a levantarnos, que no nos deja tirados, llorando contra el duro suelo de nuestras caídas. Es el Sacramento de la resurrección, es misericordia pura. Y el que recibe las confesiones debe hacer sentir la dulzura de la misericordia. Este es el camino de los sacerdotes que reciben las confesiones de la gente: hacerles sentir la dulzura de la misericordia de Jesús que perdona todo. Dios perdona todo.

Después de la paz que rehabilita y el perdón que realza, el tercer don con el que Jesús misericordia a los discípulos es ofrecerles sus llagas. Esas llagas nos han curado (cf. 1 P 2,24; Is 53,5). Pero, ¿cómo puede curarnos una herida? Con la misericordia. En esas llagas, como Tomás, experimentamos que Dios nos ama hasta el extremo, que ha hecho suyas nuestras heridas, que ha cargado en su cuerpo nuestras fragilidades. Las llagas son canales abiertos entre Él y nosotros, que derraman misericordia sobre nuestras miserias. Las llagas son los caminos que Dios ha abierto completamente para que entremos en su ternura y experimentemos quién es Él, y no dudemos más de su misericordia. Adorando, besando sus llagas descubrimos que cada una de nuestras debilidades es acogida en su ternura. Esto sucede en cada Misa, donde Jesús nos ofrece su cuerpo llagado y resucitado; lo tocamos y Él toca nuestra vida. Y hace descender el Cielo en nosotros. El resplandor de sus llagas disipa la oscuridad que nosotros llevamos dentro. Y nosotros, como Tomás, encontramos a Dios, lo descubrimos íntimo y cercano, y conmovidos le decimos: «¡Señor mío y Dios mío!» (Jn 20,28). Y todo nace aquí, en la gracia de ser misericordiados. Aquí comienza el camino cristiano. En cambio, si nos apoyamos en nuestras capacidades, en la eficacia de nuestras estructuras y proyectos, no iremos lejos. Sólo si acogemos el amor de Dios podremos dar algo nuevo al mundo.

2. Así, misericordiados, los discípulos se volvieron misericordiosos. Lo vemos en la primera Lectura. Los Hechos de los Apóstoles relatan que «nadie consideraba sus bienes como propios, sino que todo lo tenían en común» (4,32). No es comunismo, es cristianismo en estado puro. Y es mucho más sorprendente si pensamos que esos mismos discípulos poco tiempo antes habían discutido sobre recompensas y honores, sobre quién era el más grande entre ellos (cf. Mc 10,37; Lc 22,24). Ahora comparten todo, tienen «un solo corazón y una sola alma» (Hch 4,32). ¿Cómo cambiaron tanto? Vieron en los demás la misma misericordia que había transformado sus vidas. Descubrieron que tenían en común la misión, que tenían en común el perdón y el Cuerpo de Jesús; compartir los bienes terrenos resultó una consecuencia natural. El texto dice después que «no había ningún necesitado entre ellos» (v. 34). Sus temores se habían desvanecido tocando las llagas del Señor, ahora no tienen miedo de curar las llagas de los necesitados. Porque allí ven a Jesús. Porque allí está Jesús, en las llagas de los necesitados.

Hermana, hermano, ¿quieres una prueba de que Dios ha tocado tu vida? Comprueba si te inclinas ante las heridas de los demás. Hoy es el día para preguntarnos: “Yo, que tantas veces recibí la paz de Dios, que tantas veces recibí su perdón y su misericordia, ¿soy misericordioso con los demás? Yo, que tantas veces me he alimentado con el Cuerpo de Jesús, ¿qué hago para dar de comer al pobre?”. No permanezcamos indiferentes. No vivamos una fe a medias, que recibe pero no da, que acoge el don pero no se hace don. Hemos sido misericordiados, seamos misericordiosos. Porque si el amor termina en nosotros mismos, la fe se seca en un intimismo estéril. Sin los otros se vuelve desencarnada. Sin las obras de misericordia muere (cf. St 2,17). Hermanos, hermanas, dejémonos resucitar por la paz, el perdón y las llagas de Jesús misericordioso. Y pidamos la gracia de convertirnos en testigos de misericordia. Sólo así la fe estará viva. Y la vida será unificada. Sólo así anunciaremos el Evangelio de Dios, que es Evangelio de misericordia.