Frente al miedo por el Coronavirus y tras poner las medidas preventivas podemos considerar la película “FRENTE INFINITO”

Frente infinito. Drama 108′- Pelicula de 1960 Trailer peliculas de ficción para tv, peliculas, contenido televisión. DIRIGIDA POR: Pedro Lazaga ACTORES: Adolfo Marsillach, Josefina Güell, Gerard Tichy SINOPSIS: Poco después de ser ordenado sacerdote regresa de Roma el Padre Herrera, que se incorpora como capellan al ejército franquista. El ambiente produce una violenta reacción en él, enfrentado con la muerte y con los horrores de la guerra.

Queremos compartir con ustedes esta escena (5 minutos) de la película “El Frente infinito” (1960), que nos debe motivar a reaccionar de una manera digna frente a la histeria ante el coronavirus, de la cual desgraciadamente se están dejando llevar muchos..

La escena evidencia la conducta del verdadero católico en tiempos de guerra, zozobra, epidemias, incertidumbre o riesgo para vida, que no es otra que apegarse y conservar con más fuerza la oración y si cabe la Santa Misa, y permanecer en ella a toda costa, y con más motivo, si hay peligro de muerte cercano.

Pidamos a Dios para que este ejemplo pueda motivar a fieles católicos, al clero y en general a toda la Iglesia, a mantener el coraje y valentía cristiana.

Orar por quienes están enfermos, por los profesionales sanitarios, por quienes han fallecido y en general por el mundo entero para que esta pandemia nos ayude a purificar nuestra vida y conlleve paz y misericordia entre los hombres, junto a una conversión a Dios. Procuremos no dejarnos llevar por la histeria y el miedo: busquemos conversaciones que animen, que el monotema no sea siempre el coronavirus, valorar el a las personas más sensibles a

La psicología del miedo al coronavirus y las claves para manejarlo

La salud en general puede ser un escenario que provoca ansiedad, dice Catherine Belling, profesora asociada de educación médica en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern en el estado de Illinois. “La mente, el aparato psíquico y el mundo interno de las personas reaccionan a la llegada de esta pandemia con mucha angustia porque se trata objetivamente y realmente de una situación angustiante y preocupante. Entonces reaccionamos con miedo y preocupación, y anormalmente con pánico”, sostuvo Claudia Borensztejn, presidente de la Asociación Psicoanalítica Argentina.

La preocupación por COVID-19 no se ajusta exactamente a la factura del trastorno de ansiedad por enfermedad. Las personas con tendencias tradicionalmente hipocondríacas generalmente tienen ansiedad generalizada por enfermedades y síntomas, en lugar de por una enfermedad en particular. La condición también se caracteriza por una preocupación excesiva o irracional, y Belling dice que se justifica cierta preocupación por el coronavirus. “Es completamente racional estar ansioso, porque no estamos seguros de cómo se desarrollará”, explica.

Aun así, hay una diferencia entre sentirse inquieto por un tema incierto y estar ansioso hasta el punto de que la preocupación dificulta el sueño y la vida diaria. La sobrecarga de información falsa y la acumulación de preocupaciones tienen nefastas consecuencias en el bienestar físico y psicológico y pueden acelerar la mente a una velocidad aterradora. En la era digital, esto está pasando con una intensidad nunca antes vista.

El resultado de la sobrecarga informativa es una velocidad espantosa y estéril de pensamientos, muchos pensamientos inútiles y una serie de consecuencias físicas y emocionales avasallantes. ¿Por qué las personas se despiertan fatigadas? Porque gastan mucha energía pensando y preocupándose durante el estado de vigilia. ¿Por qué sufren consecuencias físicas a raíz de la ansiedad? Cuando el cerebro está desgastado, estresado y sin reposición de energía, busca órganos de choque para alertarnos.

La sobrecarga de información y la acumulación de preocupaciones tienen nefastas consecuencias en el bienestar físico y psicológico (REUTERS)
La sobrecarga de información y la acumulación de preocupaciones tienen nefastas consecuencias en el bienestar físico y psicológico (REUTERS)

“El miedo es el virus más grave que puede afectar a los seres humanos. Hace que entremos en pánico y tomemos actitudes irracionales como discriminar a los demás, desarrollar una ansiedad grave y en algunos casos causar depresión y perder la habilidad para reinventar y responder inteligentemente en situaciones estresantes. Debemos tomar todas las medidas recomendadas para la prevención y además, trabajar en nuestras herramientas de gestión de emociones para prevenir que nuestra salud psíquica sea infectada por nuestros miedos, desesperaciones y ansiedades”, explicó en diálogo con Infobae el reconocido psiquiatra, investigador y escritor Augusto Cury, autor de Ansiedad, cómo enfrentar el mal del siglo.

“El COVID-19 -continuó el especialista- es un problema mundial que las personas tenemos que tratar con más racionalidad y menos pasión. Sufrir por el futuro, por desarrollar en nuestra mente la posibilidad de infección atroz, hace que perjudiquemos la salud psíquica y la capacidad de manejar nuestra vida para tomar buenas decisiones. No sabemos hasta dónde la epidemia va a afectar a las personas ni en qué proporciones, pero si el virus afecta a muchas personas vamos a tener que convivir de manera lógica e inteligente”.

https://www.infobae.com/america/tendencias-america/2020/03/12/la-psicologia-del-miedo-al-coronavirus-y-las-claves-para-manejarlo/

https://www.infobae.com/deportes/8f78c66e-227b-455d-865b-fe1050edef2f_video.html

El Papa Francisco venera a la Inmaculada Concepción de María y le dedica una oración

Como es tradición cada 8 de diciembre, el Papa Francisco acudió a la popular Plaza de España en Roma para el acto de veneración de la Inmaculada Concepción de María en el día de su fiesta.

El Papa pronuncia la oración a la Inmaculada en la Plaza de España. Fotos: Daniel Ibáñez / ACI Prensa

Después de saludar a los cientos de fieles que se congregaron el Pontífice se acercó hasta la popular estatua de la Inmaculada y pronunció la siguiente oración:

Oh María, Madre nuestra Inmaculada,
En el día de tu fiesta vengo a Ti,
y no vengo sólo:
traigo conmigo a todos aquellos que tu Hijo me ha confiado,
en esta ciudad de Roma y en el mundo entero,
para que Tú los bendigas y los salves de los peligros.

Te traigo, Madre, a los niños,
especialmente a los que están solos, abandonados,
y que por eso son engañados y explotados.
Te traigo, Madre, a las familias, que llevan adelante la vida y la sociedad con su compromiso diario y escondido; de modo particular a las familias que tienen más dificultades por tantos problemas propios y de otros.

Te traigo, Madre, a todos los trabajadores, hombres y mujeres,
y te confío sobre todo a quienes, por necesidad,
se ven obligados a desarrollar un trabajo indigno
y a quien ha perdido el trabajo o no logra encontrarlo.

Necesitamos tu mirada inmaculada,
para reencontrar la capacidad de mirar a las personas y las cosas
con respeto y reconocimiento, sin intereses egoístas o hipócritas.

Necesitamos tu corazón inmaculado
para amar de manera gratuita,
sin otros fines que los de buscar el bien del otro,
con simplicidad y sinceridad, renunciando a enmascarar y maquillar.

Necesitamos tus manos inmaculadas
para acariciar con ternura, para tocar la carne de Jesús
en los hermanos pobres, enfermos, despreciados,
para realzar a quien ha caído y sostener a quien vacila.

Necesitamos tus pies inmaculados
para ir al encuentro de quien no sabe dar el primer paso,
para caminar por los senderos de quien se ha perdido,
para ir a encontrar a las personas solas.

Te damos gracias, Oh Madre, porque mostrándote a nosotros
libre de toda mancha de pecado,
nos reconoces que antes de todo existe la gracia de Dios,
existe el amor de Jesucristo que ha dado la vida por nosotros,
existe la fuerza del Espíritu Santo que todo renueva.
Haz que no cedamos al desánimo, sino que, confiando en tu constante ayuda,
nos comprometamos a fondo para renovarnos nosotros mismos, esta ciudad y el mundo entero.
¡Ora por nosotros Santa Madre de Dios!

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Como ya hiciera el año anterior, el Papa se trasladó a continuación hasta la Basílica de Santa María la Mayor recogiéndose en oración ante la imagen de la Salus Populi Romani, la advocación de la Virgen ante la que reza también antes de emprender un viaje internacional y a la vuelta del mismo.