De ‘niño soldado’ a sacerdote: «Había perdido la esperanza»

Charles Mbikoyo Andrew es un sacerdote de 46 años de la diócesis de Tombura-Yambio, Sudán del Sur.

En Roma donde estudia

En 1989, durante la guerra, el grupo rebelde Liberación Popular de Sudán (SPLA) secuestró a 40 seminaristas y al difunto rector, el padre Matthew Samusa. Charles Mbikoyo Andrew estaba en ese grupo de niños y adolescentes llevados lejos para convertirlos en niños rebeldes o ‘Nyony’, contó a Aleteia.

«Estaba en mi segundo año de seminario menor en Rimenze, diócesis de Tombura-Yambio, Sudán del Sur, cuando fuimos secuestrados. Tenía 13 años y mis padres me hicieron un funeral porque pensaban que ya estaba muerto. Fuimos los primeros chicos secuestrados en Yambio (capital del estado de Ecuatoria Occidental, cerca de la frontera con la República Democrática del Congo)».

“¡Donde lleven a estos niños, me llevarán a mí!”, argumentó padre Matthew Samusa a los hombres armados y no quiso separarse de los 40 muchachos.

“Nos internaron en el bosque para hacernos soldados. Caminábamos por la foresta todo el día, desde las 6 de la mañana hasta las 6 de la tarde, durante 3 meses, haciendo ejercicio militar, adiestramiento, hasta el agotamiento”.

Moriré en la guerra

El fenómeno de los niños-soldado siempre ha existido, pero desde el año 2000 se considera un crimen de guerra.

Charles pensó que era el final: “Moriré en la guerra”. La esperanza era una palabra distante como las caricias de su madre y los momentos familiares. “No imaginaba que amigos, parientes y personas de la comunidad rezaban, hacían la adoración al Santísimo y misas por nuestras almas”.

“A veces no teníamos comida, sino sólo miel y frutas en el bosque. Caminábamos desde Rimenze, Yambio, por la selva hasta Yei (Se encuentra cerca de las fronteras de Uganda y la República Democrática del Congo). Antes de ir a luchar, 5 de nosotros escapamos esa mañana y llegamos a la ciudad de Yei por la noche”.

“Nuestro rector, el padre Matthew Samusa, siempre nos dirigía palabras de esperanza y a veces rezábamos juntos. Gracias a Dios no fuimos torturados físicamente y ninguno de nosotros murió”.

Una fuerza me protege

Padre Matthew Samusa les decía en el secreto y a espaldas de los carceleros: “El Señor los ha escogido para ser sacerdotes y les liberará”.

Charles hacía un esfuerzo enorme, las plegarias parecían en vano, pero estrechaba las manos de sus compañeros al decirlas. Padre Samusa les recordaba esos días felices en el seminario. Era una luz tenue, muda, lejana quizá, pero que gritaba dentro: “Sé que hay una fuerza por encima de mí, sé que me protege”, recuerda.

“Al final todos consiguieron escapar y volver a casa: 3 de nosotros nos convertimos en sacerdotes, entre los 40 seminaristas que fueron secuestrados. En África y otras partes del mundo siempre hay reclutamiento de niños y adolescentes cuando explota la guerra por parte de los militares y de los rebeldes para obligarlos a pelear por ellos”. (I)

Con información de aleteia.org

Esperanza en la conversión

Testimonio de

Ángel López Berlanga es un español de a pie. Cuenta en primera persona que se metió en el mundo de la droga, se hizo traficante, ganaba dinero, quería más, necesitaba más dinero para llevar ese tren de vida… hasta que un día lo detuvieron.

En Perú se vio con una condena de 12 años, en una cárcel donde cada día era posible morir. Pero ahí dentro, delincuente rodeado de delincuentes, un día se vio inmerso en una procesión. Y la imagen de la Cruz resonó en su alma. La Cruz fue perdón y liberación.

Su conversión le dio la libertad interior y le sanó las heridas hasta el punto de reconciliarse con los que más quería: su familia.

Contado por él mismo, este cambio en su vida es ahora el testimonio que da la ACdP para animar a todos a volver a Dios, que siempre nos busca (a cada uno en su cárcel).

Un ladrón junto a Jesús

«Ten esperanza: un ladrón se salvó» es el lema. Y es que la historia de Ángel recuerda, cómo no, a san Dimas, el buen ladrón que se arrepintió en el último momento, clavado junto a la Cruz de Jesús.

El vídeo busca a los ladrones, a los que están alejados, pero al verlo uno percibe que el protagonista es Cristo y su misericordia infinita. Y en ella cabemos todos. Todos somos el buen ladrón que nos damos cuenta de nuestra miseria y, si dejamos actuar a Dios en nuestra alma, nos acogemos al perdón de Dios. Todos necesitamos de Él.

Marquesina de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) en España

ACDP

La campaña se ha difundido por más de 40 ciudades españolas, con un cartel en las marquesinas que incluye un código QR. Escanéandolo, en el tiempo que viene el autobús o llegas a la parada del metro, se puede ver el vídeo con el testimonio de Ángel.

Además, la ACdP ha planteado un viacrucis en las calles de la ciudad de Málaga. Así, este año en el que no pueden celebrarse procesiones en la calle a causa de la pandemia, quien quiera puede hacer su propio recorrido y vivir espiritualmente la Semana Santa.

Anthony Hopkins envía un mensaje en la víspera de su cumpleaños

ANTHONY HOPKINS

Celebrando 45 años de sobriedad, el actor envía un mensaje que llega como una recarga de batería en medio de la pandemia de coronavirus

En su 83 cumpleaños, Anthony Hopkins quiso compartir una pequeña experiencia de vida. Famoso por sus excelentes habilidades de actuación y su hermoso acento galés, el actor compartió un mensaje de Twitter de Año Nuevo que marca 45 años de su sobriedad. El tweet se ha vuelto viral y ha obtenido más de 8,7 millones de visitas.

En el humilde mensaje publicado en el aniversario de su hito de 45 años, que también es la víspera de su cumpleaños, compartió que aún pasa por momentos duros, pero sigue adelante.

Su mensaje no está dirigido solo a quienes se enfrentan a la adicción, sino también a quienes necesitan un rayo de esperanza después de un año difícil.

En el video, que hasta ahora ha recibido más de medio millón de «me gusta», el ganador del Premio de la Academia habla de un «mensaje» que recibió en un momento de su vida en el que tenía un descontrol con la bebida:

«Me dirigía al desastre, estaba bebiendo hasta la muerte. No estoy predicando, pero recibí un mensaje, un pequeño pensamiento: «¿Quieres vivir o morir?» Quería vivir y de repente llegó el alivio y mi vida ha sido increíble«.

De la adicción a Dios

El actor, que interpretó al papa Benedicto XVI en Los dos Papas, fue una vez ateo, pero se volvió a Dios durante su adicción. Este cambio de opinión se reveló en una entrevista con Piers Morgan, quien le preguntó si creía en Dios a lo que Hopkins respondió de todo corazón:

“Sí, soy creyente. Sí».

Continuó explicando que buscó ayuda para sus problemas con la bebida cuando había llegado a un punto crítico y una mujer le sugirió que se volviera a Dios.

“Estaba empeñado en la destrucción. Y solo pedí un poco de ayuda, y de repente, ¡pum! Fue como un bingo”, según informó The Christian Post.

Un actor consagrado

Desde ese momento Hopkins logró controlar su adicción y su carrera fue viento en popa. Con papeles como Hannibal Lecter en El silencio de los corderos e impresionantes actuaciones en Tierras de penumbra y en Lo que queda del día, se convirtió en un actor de renombre mundial.

Así que es maravilloso ver al octogenario compartir con millones de personas sus luchas y cómo todavía trata de superarlas, al igual que tantas personas han estado luchando con sus propias dificultades en 2020.

Pero en esta convocatoria, implora a la gente a “dejarlo allí” recordándoles que “hoy es el mañana por el que estaban tan preocupados ayer”.

«Sigue luchando»

Su edificante mensaje llegó con una súplica final que quizás todos podamos llevar con nosotros en este nuevo año:

No te rindas. Solo mantente ahí. Sigue luchando. Sé valiente y poderosas fuerzas vendrán en tu ayuda. Eso me sostuvo durante toda mi vida.

Fuente: link: https://es.aleteia.org/2021/01/04/el-esperanzador-mensaje-anthony-hopkins-que-se-ha-hecho-viral/?utm_campaign=NL_es&utm_source=weekly_newsletter&utm_medium=mail&utm_content=NL_es