Cuando tocas la sartén en una orquesta sinfónica

Fuente: https://opusdei.org/es-es/article/concierto-interactivo-benefico-laguna-hospital/

Musical Thinkers ha organizado una actividad interactiva musical online para padres e hijos con el fin de que compartan momentos en familia y participen juntos de la música. El 100% de los beneficios se destinarán a la Fundación Vianorte-Laguna, entidad sin ánimo de lucro que se dedica a cuidar de personas mayores, enfermas y dependientes.

El día 20 de marzo se celebra el Día Mundial de la Felicidad, inmediatamente después del día del Padre. En toda España, el número de hijos que cuidan de padres enfermos, mayores o dependientes, supera el medio millón, y más de 10.000 padres se ocupan de hijos con enfermedades avanzadas.

A favor de familias como las suyas, la Fundación Vianorte-Laguna ha organizado un concierto: para ayudar a hijos que cuidan de sus padres, y para ayudar a padres que cuidan de sus hijos.

SE TRATA DE ESCUCHAR E INTERACTUAR EN TIEMPO REAL “INTERPRETANDO” SINFONÍAS CON CUALQUIER OBJETO, SIN SALIR DE CASA

La Fundación Vianorte-Laguna promueve proyectos que facilitan a estas familias, apoyo, asistencia, asesoramiento, y los tratamientos profesionales que necesitan los enfermos para sentirse mejor. Laguna les ayuda en la conciliación familiar y laboral, y promueve iniciativas asistenciales para los pacientes incurables, y los mayores.

Desde Musical Thinkers han organizado un concierto online, participativo y familiar, que tendrá lugar el sábado 20 de marzo, a las 18:30. Las entradas pueden adquirirse en este enlace. Los asistentes disfrutarán de todo tipo de piezas clásicas y modernas, y habrá un amplio espacio para interactuar en directo con otras familias y con toda la orquesta. Para ello, se podrán utilizar instrumentos o todo tipo de “cacharros”, desde una sartén hasta una cubertería.

Durante el concierto se podrá disfrutar de maravillosas sinfonías “orquestadas” por este grupo de virtuosos creadores de experiencias musicales transformadoras, que se sienten totalmente implicados con la labor de esta Fundación para cuidar de los más frágiles.

Precisamente en este momento de la pandemia del COVID-19, en la que están más necesitadas de cuidados y atención, y en un momento en el que la dignidad de la vida hasta su fin natural se encuentra en un momento de gran indefensión y cuestionamiento.

“Son muchas las personas que quieren agradecer a médicos y hospitales lo que han hecho por nosotros. A través de este concierto, yo he encontrado la forma de devolver algo de lo que he recibido. En el Hospital de Cuidados Laguna se han entregado a fondo durante esta pandemia, y ahora toca arrimar el hombro para que sigan adelante con su maravillosa labor cuidando de tantas personas enfermas, como han hecho todo este tiempo”, dice Pedro Alfaro, Director de Musical Thinkers.

Embarazo y Covid-19: «¡Yo sé que la oración nos salvó!»

Opus Dei - Embarazo y Covid-19: «¡Yo sé que la oración nos salvó!»
Gisela y su familia

El quinto embarazo, lejos de ser el más relajado, fue el más complicado de todos. Tengo 34 años, tres bebés y tres ángeles en el cielo. Mi sueño siempre fue ser mamá, pero mi último embarazo, que vino a los cuatro meses de mi segunda nena, fue especial. Me enteré de que estaba embarazada dos semanas antes de que comenzase el confinamiento en Ecuador por la pandemia, así que lo viví en casa, con miedo, sin ver a nadie porque no queríamos correr ningún riesgo. Lamentablemente, a las 32 semanas de embarazo, me contagié de Covid-19.

Resultados inesperados y distanciamiento obligatorio

Eran las once de la noche, veíamos una serie con mi marido cuando llegaron los resultados. Al revisarlos se me heló la sangre, ¿qué debíamos hacer?, ¿cómo debíamos organizarnos en casa?, ¿mis hijos también estarían contagiados? Surgieron en mi mente muchas preguntas difíciles de responder. Nunca imaginamos que podía dar positivo; incluso mi esposo, Rober, dio negativo. Llamé a mi ginecólogo y su reacción me sorprendió más: era su primer caso de mujer embarazada con Covid-19. A pesar de esto, pudo tranquilizarme y me dio las directrices que debía seguir.

En ese instante Rober agarró su almohada, nos despedimos y se fue al cuarto de nuestro hijo mayor. Yo cerré la puerta del cuarto y comenzó mi cuarentena.

La cuñada de Gisela ayudaba a cuidar a los niños durante su hospitalización
La cuñada de Gisela ayudaba a cuidar a los niños durante su hospitalización

Comienzan las complicaciones

El sexto día me puse mal. Estaba débil y me costaba un poco hablar. Al siguiente día empeoré, así que me pusieron oxígeno en la casa. Al no haber mejoría, al noveno día fuimos a Urgencias. Tenía mucho miedo, pero desde ese momento llegaron una serie de personas, para mí, los ángeles de la guarda, que me cuidaron durante el tiempo que estuve hospitalizada.

El doctor internista, a quien no podía reconocer por todo el traje, mascarillas y visor, se me acercó y me dijo: “Gise, tranquila, soy el Gordo Jarrín. Todo va a estar bien, voy a estar a cargo de ti”. Lo primero que le pedí es que no me internase, ya que me aterraban todas las historias que había escuchado: “Si te internan, no sales”, había oído. Sin embargo, por seguridad mía y de mi bebé, decidieron internarme. El 3 de septiembre, tras una transfusión de plasma, pensé que me estaba levantando bien, pues había descansado y creí que estaba mejorando. En realidad era todo lo contrario… mi cuerpo no reaccionaba. Iba a desayunar y desde afuera las enfermeras dijeron: “Retiren el desayuno a la paciente”. Comenzó el movimiento, entraban y salían enfermeras, hasta que llegó el doctor y me dijo: “Gise, no has mejorado. Acabamos de salir de junta médica con tu ginecólogo y vamos a practicarte una cesárea de emergencia y te llevamos ahora a cuidados intensivos”.

Solo tenía 34 semanas de embarazo, ¿cómo le contaba lo que estaba sucediendo a Rober o a mis papás? ¿Qué pasaría si las cosas salían mal? Pensaba en mis hijos y nuevamente me llenaba de incertidumbres y miedos. Le rogué al personal médico que me dejaran ingresar a cuidados intensivos con mi celular, necesitaba ver a mis bebés. Ellos aceptaron y además me entregaron una estampa del beato Álvaro del Portillo que me había enviado mi esposo, que tuve conmigo todo el tiempo.

Los hermanos de Gisela recibieron a Sebastián el día del alta
Los hermanos de Gisela cuidaron del pequeño

El milagro de la vida

Luego de siete horas, sola en un cuarto lleno de máquinas y sonidos, con más de 15 personas que no podía reconocer por el equipo de protección que llevaban, me practicaron una cesárea. Estos maravillosos seres humanos recibieron a mi bebé. Yo solo le pedía a Dios que no me llevara, no podía ni quería dejar a mis hijos solos, no quería morirme. ¿Cómo le hacía eso a mi marido? Esa no podía ser una opción.

Sebastián nació como el guerrero que es, gritándole al mundo. Esta es la alegría y tranquilidad más grande que cualquier mamá puede tener. Nos abrazamos, y sin saber cuándo nos podríamos volver a ver, por su seguridad, se lo llevaron. Mi familia estaba afuera esperándolo, aunque tampoco podían recibirlo porque Rober y mis dos hijos acababan de dar positivo también. Pudieron verlo desde la ventana de neonatología, todos distanciados, pero sabíamos que estábamos bien.

¡Yo sé que la oración nos salvó!

Mucha gente nos escribía y llamaba. Teníamos miles de personas rezando por nosotros y yo podía sentirlo: ¡lo necesitaba! Nuestra familia y amigos no dejaron de mimarnos y cuidarnos. A mi casa llegaban golosinas, comida, regalos para mis hijos. No nos dejaron solos ni un minuto. Estuve tres días más en cuidados intensivos y cuatro adicionales en cuidados intermedios. Sebas, el bebé, salió un día antes que yo del hospital y como Rober seguía positivo en Covid-19, mi familia lo recibió y lo llevaron a la casa de mi hermano. Gracias a Dios, al siguiente día me dieron el alta y nos pudimos encontrar. Vivimos una semana más con mi hermano, cuidados y muy mimados, aunque mi familia seguía separada. Finalmente, luego de 18 días, llegó lo que tanto esperábamos. El virus se había ido y nos pudimos encontrar y comenzar la locura y magia de una familia de cinco miembros.

Reencuentro esperado

El reencuentro de la familia: Gisela junto a Rober y sus tres hijos

Ha sido la experiencia más dura para todos. El miedo trató de ser el protagonista de nuestros días, pero logramos que la fe y esperanza le ganaran. No nos dejamos vencer y sabemos que lo logramos porque hubo mucha gente rezando y pidiendo por nosotros. No nos cabe el agradecimiento que tenemos por todos los que estuvieron cerca de nuestra familia. Hoy nos sentimos muy queridos.

Esta pandemia no tiene excepciones, ni límites. Todos estamos expuestos y esa es una de las lecciones más importantes que nos ha dado. Por eso hay que seguir cuidándonos y cuidando a quienes queremos. Gracias a Dios, hoy nosotros podemos contar esta historia y agradecer, siempre agradecer.

Link: https://opusdei.org/es-es/article/embarazo-covid-oracion-ecuador/

MUJERES BRÚJULA en un bosque de retos: «Son mujeres que han conseguido humanizar su entorno, dar a los problemas un rostro humano y encontrar soluciones en las que brilla el valor de cada persona»

ISABEL SANCHEZ

Isabel Sánchez, la secretaria central del Opus Dei, publica el libro «Mujeres brújula en un bosque de retos». En él pone nombre y apellidos a muchas «heroínas sin capa» de los cinco continentes, con las que ha hablado y convivido.

«Se puede llegar desde la cocina a la Luna». Este mensaje positivo es uno de los muchos que Isabel Sánchez ha reunido en el libro «Mujeres brújula en un bosque de retos» (Espasa Editorial), donde se trenzan las historias de decenas de mujeres de los cinco continentes que aportan una mejora real a nuestro mundo.

Recoge iniciativas muy variadas de mujeres que hoy ayudan a los sintecho; que en Austria atienden a familias árabes que han huido de Siria e Iraq; que promueven colegios en Camerún; que han hecho frente a la enfermedad y al abandono del marido…

Son historias reales que inspiran: «Vidas -dice la autora- que supieron hacerse grandes en la adversidad, superarse y sobrevivir«. Ha conocido sus casos con motivo de su trabajo: es la secretaria central del Opus Dei, la mujer con el cargo más alto en esta prelatura. Viaja, escucha, habla e impulsa. El propósito de su trabajo y el de su equipo lo define como «ser motor de motores» para muchas otras mujeres.

Conoce bien el paño de la humanidad y también a ella le tocó el dolor: su madre falleció cuando era una niña. Su trabajo no es de despacho inaccesible, es de mecánico jefe que cuando entra al taller un automóvil difícil de arreglar, se remanga y se coloca bajo las ruedas.

ISABEL SANCHEZ

La COVID-19 ha acelerado todo

«He escrito este libro para que hagamos más nuestros los retos de este mundo«, explica. «No podemos balconear, en expresión del papa Francisco. Esa es una idea que con la COVID-19 ha hecho que se acelere la necesidad de ponernos todos manos a la obra«.

Las mujeres brújula, como ella las llama, son «mujeres que se han reorientado por dentro y que están tirando el mundo para arriba».

«Se nos ha agudizado el sentido de humanidad»

Con la COVID-19 «se ha producido un flagelo global y nos vemos solidarios ante un mal común. Ahora estamos sufriendo todos, y los que antes sufríamos menos, vemos que hay gente que convive con eso. A todos nos ha afectado y, en general, creo que se nos ha agudizado el sentido de humanidad. Ahora nos sabemos interdependientes. Lo dijo el papa Francisco en la Semana Santa: de aquí no salimos solos».

«La mujer no necesita pisar al hombre»

Sánchez promueve un feminismo que invita a tener pensamiento propio y «a trabajar codo con codo con los hombres» para mejorar el mundo. «Entiendo que entre mujeres y hombres debe haber equidad, complementariedad. La mujer no necesita pisar al hombre ni desplazarlo. Tiene una mirada afirmativa sobre las cosas, esperanzadora. Proyecta a las personas al futuro. Y creo que esa mirada puede contagiarla al varón».

«El antagonismo -afirma- no lleva a ninguna parte. Entiendo que hay situaciones negativas y hay dolor, pero la propuesta mía sería más positiva. Creo que es mejor orientarse a hacer crecer aspectos como el cuidado de los demás o hacer un compromiso estable con la vida, y en eso la mujer tiene una aportación esencial».

Tendencia a colaborar

Una de las palabras que más repite es «colaborar». «La mujer es colaborativa, tiene una tendencia innata a incluir, a reafirmar, a ser colaborativa. Tiene un modo de vivir inclusivo, valiente y con coraje. Eso no significa que los hombres no lo tengan, pero en las mujeres se da de una forma más fuerte».

«En el trabajo, la mujer -explica- tiende la mano a otras personas. No se mueve en la dinámica de poderes. Cuando ve la meta, se las arregla para que otros puedan llegar. Si encuentra soluciones, no se las queda para ella. Eso le sale de forma natural».

ISABEL SANCHEZ

El Estado debería apoyar todos los modos de cuidar

Cuando habla de cuidar no solo es para Sánchez cuidar a los enfermos, «es mucho más amplio. La vida entera requiere cuidado, desde los embarazos y los bebés. Hay una amplísima gama de modos de cuidar a lo largo de la vida. Y el Estado debería apoyarlos todos en su conjunto: a los niños, a las familias…».

Acerca de la familia, subraya una propuesta del Papa Francisco: emplear 3 palabras, que son ‘gracias’, ‘perdón’ y por favor’. «Las mujeres son muy capaces de crear un entorno relacional con vínculos fuertes y estables. Lo que impera en la actualidad es el descartar rápidamente una relación, ante el primer problema que se presenta. Por eso planteo por qué no restaurar antes: perdonar. Soy consciente de que hay una lucha entre el perdón y el rencor, y hay una resistencia. Pero la mujer es capaz de superar eso por elevación«.

«Mujeres brújula en un bosque de retos» no es un libro de consejos, afirma la autora. «Está abierto a preguntas, propongo que tengamos apertura mental y de corazón, sobre todo ante quien es diferente a mí».

ISABEL SANCHEZ

Once retos

Las historias de mujeres que cuenta se agrupan en torno a lo que considera los auténticos retos de ahora y que son: entendernos, encontrar el norte, educar, paz, trabajo, cuidar, liderazgo, solidaridad, sostenibilidad, trascender y atreverse a más. Siguiendo este recorrido, se entiende que «en medio de nuestra vida -incluso cuando presenta su cara más gris y rutinaria- podemos ampliar horizontes y aspirar a cosas grandes«.

Herramientas para salir de la desesperanza o la queja

La autora detecta que «bastantes personas viven en situación de desconcierto, otros se han sumido en la desesperanza o han abrazado la cultura de la queja«. Cuando la editorial Espasa le propuso escribir el libro, primero creyó que no tendría interés un proyecto así, redactado por ella, pero «inmediatamente pensé que valía la pena dar a conocer la tarea de tantas mujeres». «Son mujeres -agrega- que han conseguido humanizar su entorno, dar a los problemas un rostro humano y encontrar soluciones en las que brilla el valor de cada persona».

Sánchez vive en Roma y allí trabaja en las oficinas internacionales del Opus Dei, Es la secretaria central desde hace 10 años. El contacto con gentes de tantos países, edades y culturas «cambió mi mirada sobre el mundo y se ampliaron mis horizontes vitales«, escribe.

ISABEL SANCHEZ

«La mujer con más poder en el Opus Dei»

La editorial la presenta como «la mujer con más poder en el Opus Dei», pero por el tono de voz se nota que le incomoda la expresión. Le pregunto: ¿estaba usted de acuerdo con que la presentaran así? «Lo acepté, confié en que la editorial es la que mejor sabe cómo acercar un libro al público. Pero está claro que para mí  la palabra ‘poder’ no tiene el sentido que suele dársele. Para mí ejercer el poder consiste en servir. Significa liderazgo, es solidaridad, servicio a los demás, facilitar el camino, hacer crecer, afirmar. Si un líder no cuida a los que tiene alrededor, no es el líder que hoy se necesita«.

El libro habla de personas como Pilar Tan, que desde la Fundación WILL  en Shangai ayuda a niños con necesidades especiales que no disponen de recursos, o como otra Pilar -Deza- que ha puesto en marcha varios colegios en Perú. Y engarza esas vidas con lecturas, películas, casos o noticias que le parecen reseñables: desde un discurso en el que Michele Obama elogiaba a su madre por haber ejercido de abuela en la Casa Blanca hasta la serie «Chernobyl«. El conjunto es un puzle que sirve de punto de apoyo para que cada lector o lectora decida emprender el vuelo.

Espasa ha convocado una presentación digital del libro que tendrá lugar el próximo viernes día 4 a las 21.30 horas (hora de España) por el canal de Youtube de la editorial.

Becas para científicas africanas

Parte de los beneficios que se obtengan con la venta del libro «Mujeres brújula en un bosque de retos» irán destinados al Programa de Becas Guadalupe, que promueve la fundación Harambee y que permite que mujeres científicas africanas amplíen su formación en el extranjero para que luego regresen a sus países y contribuyan al desarrollo de su continente.

Si quieres comprar este libro pincha en la imagen de su portada

MUJERES BRÚJULA