Francisco inicia la maratón de oración para pedir el fin de la pandemia

En la Basílica de San Pedro en el Vaticano, el Papa Francisco da inicio a treinta días de oración, que tienen como intención la invocación del fin de la pandemia. Con esta finalidad, cada día del mes de mayo, un santuario mariano a lo largo y ancho del planeta, se unirá en oración.

Maratón de oración para invocar el fin de la pandemia, del 1 al 31 de mayo.

Lista de los Santuarios que rezan el Rosario y links de las directas

Promovida por el Dicasterio para la Nueva Evangelización, la oración mariana involucra a 30 santuarios en todos los continentes. A continuación encontrará la lista de lugares desde los que se reza el Rosario todos los días a las 18:00 horas (CET) y el enlace para unirse a la oración en directo:

 Sábado, 01 de mayo, 18:00 horas: Basílica del Vaticano (Nuestra Señora del Socorro), Ciudad del Vaticano

Sábado, 01 de mayo, 19:00 horas: Nuestra Señora de Walsingham, Inglaterra

Domingo, 02 de mayo, 18:00 horas: Jesús Salvador y Madre María (Elele), Nigeria

Lunes, 03 de mayo, 18:00 horas: Nuestra Señora de Czestochowa, Polonia

Martes, 04 de mayo, 18:00 horas: Basílica de la Anunciación (Nazaret), Israel – Siga la transmisión en directo

Miércoles, 05 de mayo, 18:00 horas: Santísima Virgen del Rosario (Namyang), Corea del Sur – Siga la transmisión en directo

Jueves, 6 de mayo, 18.00 horas: Nuestra Señora Aparecida (Sao Paulo), Brasil – Siga la transmisión en directo

Viernes, 07 de mayo, 18.00 horas: Nuestra Señora de la Paz y Buen Viaje (Antipolo), Filipinas – Siga la transmisión en directo

Sábado 08 de mayo, 18:00 horas: Nuestra Señora de Luján, Argentina – Siga la transmisión en directo

Domingo 09 de mayo, 18:00 horas: Santa Casa de Loreto, Italia – Siga la transmisión en directo

Lunes, 10 de mayo, 18:00 horas: Nuestra Señora de Knock, Irlanda – Siga la transmisión en directo

Martes, 11 de mayo, 18:00 horas: Nuestra Señora de los Pobres (Banneux), Bélgica – Siga la transmisión en directo

Miércoles, 12 de mayo, 18:00 horas: Notre Dame d’Afrique (Argel), Argelia – Siga la transmisión en directo

Jueves 13 de mayo, 18:00 horas: Nuestra Señora del Rosario (Fátima), Portugal – Siga la transmisión en directo

Viernes, 14 de mayo, 18.00 horas: Nuestra Señora de la Salud (Vailankanni), India – Siga la transmisión en directo

Sábado, 15 de mayo, 18.00 horas: Nuestra Señora Reina de la Paz (Medjugorje), Bosnia – Siga la transmisión en directo

Domingo, 16 de mayo, 18:00 horas: Catedral de Santa María (Sídney), Australia – Siga la transmisión en directo

Lunes, 17 de mayo, 18:00 horas: Inmaculada Concepción (Washington), EE.UU. – Siga la transmisión en directo

Martes, 18 de mayo, 18:00 horas: Nuestra Señora de Lourdes, Francia – Siga la transmisión en directo

Miércoles, 19 de mayo, 18:00 horas: Meryem Ana (Éfeso), Turquía – Siga la transmisión en directo

Jueves, 20 de mayo, 18.00 horas: Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, Cuba – Siga la transmisión en directo

Viernes, 21 de mayo, 18:00 horas: Nuestra Señora de Nagasaki, Japón – Siga la transmisión en directo

Sábado, 22 de mayo, 18.00 horas: Nuestra Señora de Montserrat, España – Siga la transmisión en directo

Domingo 23 de mayo, 18:00 horas: Notre Dame du Cap (Trois Rivières), Canadá – Siga la transmisión en directo

Lunes, 24 de mayo, 18:00 horas: Nuestra Señora de Lourdes en Nyaunglebin (Myanmar) – Siga la transmisión en directo

Martes, 25 de mayo, 18:00 horas: Santuario Nacional de Nuestra Señora Ta’ Pinu, Malta – Siga la transmisión en directo

Miércoles, 26 de mayo, 18:00 horas: Nuestra Señora de Guadalupe, México – Siga la transmisión en directo

Jueves, 27 de mayo, 18:00 horas: Madre de Dios (Zarvanytsia), Ucrania – Siga la transmisión en directo

Viernes, 28 de mayo, 18.00 horas: Madonna Negra de Altötting, Alemania – Siga la transmisión en directo

Sábado, 29 de mayo, 18.00 horas: Nuestra Señora del Líbano (Harissa), Líbano – Siga la transmisión en directo

Domingo 30 de mayo, 18.00 horas: Nuestra Señora del Santo Rosario de Pompeya, Italia – Siga la transmisión en directo

Lunes, 31 de mayo, 18:00 horas: Jardines del Vaticano, Ciudad del Vaticano – Siga la transmisión en directo

La oración del Papa

El Papa Francisco, antes de comenzar el Rosario, depositó un arreglo floral ante la imagen de la Virgen del Perpetuo Socorro, en la capilla Gregoriana de la Basílica de San Pedro. En el rezo de los misterios gloriosos participan familias completas: niños, jóvenes y adultos elevaron con toda la Iglesia su plegaria por el fin de la pandemia.

Seguidamente, el Papa recitó la oración inicial y dijo:

Al comienzo del mes dedicado a la Virgen, nos unimos en oración con todos los Santuarios de todo el mundo, con los fieles y con todas las personas de buena voluntad, para encomendar a las manos de la Santísima Virgen la humanidad entera, muy probada por esta época de pandemia. Cada día de este mes de mayo te encomendaremos a Ti, Madre de la Misericordia, las muchas personas que han sido afectadas por el virus y que siguen sufriendo sus consecuencias…

A continuación, el Obispo de Roma pidió por los fallecidos y sus familias que “viven con el dolor y la incertidumbre del mañana”, luego pidió por los “médicos, científicos y enfermeras que están en primera línea de esta batalla, por los voluntarios (…) por los profesionales que han dado su precioso servicio en favor de los demás” y que con sus actitudes han “llevado consuelo a los necesitados”. También pidió especialmente por las mujeres que “han sufrido violencia dentro de las paredes de sus hogares”.

Francisco finalizó este momento de plegaria solicitando a la Virgen: “enciende en nuestros corazones la luz de la esperanza para el futuro”.

Peticiones de Francisco a la Virgen María

Al final del rezo del Rosario, Francisco realizó la oración final, invocando la intercesión de María para que intervenga con su Hijos Jesús, en este momento difícil que atraviesa la humanidad. Pidió también el consuelo para las familias de los enfermos y de las víctimas; la protección de todo el personal sanitario: “acompáñalos en sus heroicos esfuerzos y dales fuerza, bondad y salud”; igualmente pidió por los sacerdotes y por su compromiso pastoral con los más débiles.

Francisco pidió por los gobernantes de las naciones para que trabajen “ayudando a aquellos que carecen de lo necesario para vivir”. Especialmente pidió a la Virgen que toque las conciencias de quienes destinan enormes sumas de dinero para fabricar y consumir armas y que esos fondos sirvan para combatir esta y futuras epidemias.

El Papa expresó a la virgen para que ayude a la humanidad a sentirse una, como una “gran familia” y así, en un espíritu de hermandad y solidaridad acudamos en ayuda de las numerosas pobrezas y situaciones de miseria”.

Francisco finalizó la oración y dijo: “Guía los pasos de tus peregrinos que desean rezarte y amarte en los Santuarios que se le dedican en todo el mundo bajo los más variados títulos que recuerdan tu intercesión, sea para cada uno una guía segura. Amén”.

La emocionante imagen de un enfermero consolando a un joven con síndrome de Down que tiene COVID-19

Una foto se ha vuelto viral ya que muestra el noble gesto de un enfermero para calmar al paciente

El coronavirus es un virus que lamentablemente ha atacado a miles de personas, entre ellas a pacientes que presentan trastornos genéticos como el Síndrome de Down. Y recientemente en redes sociales se volvió viral una imagen que muestra el noble gesto de un enfermero, quien abraza a un hombre con Síndrome de Down que se contagió de covid-19.

La imagen fue tomada en hospital de Caapiranga en Brasil, dicha foto fue publicada en el Facebook del Centro de Apoio Gerátrico. La publicación se volvió viral no sólo por la ternura que genera la fotografía, sino también por la historia que existe detrás de ella.

De acuerdo con la publicación, en la foto aparece el enfermero Raimundo Nogueira Matos de 38 años, quien auxilió a Émerson Jr de 30 años, un joven con Síndrome de Down que se contagió de covid-19.

En la publicación se menciona que Émerson Jr llegó al hospital con síntomas graves de coronavirus, además que no respiraba bien, por lo que fue necesario que utilizara oxígeno, sin embargo, Émerson se encontraba asustado ya que no sabía lo que estaba pasando. Ante su angustia y no saber qué hacer para poder suministrarle el oxígeno, el enfermero Raimundo decidió abrazarlo para tranquilizarlo, esto a pesar de saber que corría el riesgo de también contagiarse de coronavirus.

“Sé el riesgo que puedo correr, pero como es un paciente especial, él necesita mucho cariño”, declaró el enfermero a varios medios locales. Gracias al gesto que realizó el enfermero para tratar de calmar al paciente con Síndrome de Down, se le pudo suministrar el oxígeno que necesitaba.

El libro“La Luce in Fondo”, La Luz al fondo, habla de la gran necesidad de las personas: SER ESCUCHADAS

Este libro afronta una de las cuestiones más complicadas de nuestro tiempo. Hay etapas de la vida en las que ver el horizonte del camino es complicado e incluso el ambiente parece estar reinado por la oscuridad. 
Un ejemplo vigente es la actual pandemia, ante la cual la sociedad está vulnerables y parece no ver la luz.

“People’s greatest need is to be heard,” says Luigi Maria Epicoco


LUIGI MARIA EPICOCO
“Debemos hacer un acto de confianza en un momento en que el pensamiento y los sentimientos sugieren lo contrario. Una especie de acto de desobediencia en medio de una crisis que experimenta una persona. Esta confianza, antes de que la luz sea visible, es el primer paso para descubrir esta luz”.
Esta es la propuesta de Luigi Maria Epicoco en su libro “La Luce in Fondo”, La Luz al fondo. Durante su ministerio sacerdotal, en contacto con las personas, entendió que “la necesidad primaria del hombre no es el pan, es ser escuchado”.

“La gente está dispuesta a hacer cualquier cosa para ser escuchada, porque cuando alguien nos escucha, nos permite sacar lo que normalmente guardamos dentro de nosotros mismos y no entendemos. La verbalización no sólo de la palabra en sí, sino de alguien que recoge la palabra y nos permite entender lo que estamos viviendo. Por eso, escuchar es la clave de muchos problemas”.
Para Luigi Epicoco las diversas etapas de la vida presentan preguntas y nos marcan incisivamente, pero también siempre hay una verdad en el fondo por la que vale la pena vivir.

“Podríamos decir que toda nuestra vida está atravesada por crisis, el problema es que cuando hablamos de la crisis siempre lo hacemos en términos negativos. En cambio, la crisis dice que hay vida, el movimiento de la vida. Y todas las veces que estamos en confusión significa que estamos en camino hacia una conciencia mucho más profunda”.


Un libro que busca ayudar a transformar la experiencia de ser víctima en una oportunidad para volver a ser protagonistas de nuestras vidas.

Con la pandemia, un refuerzo de la religiosidad

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La sabiduría popular recoge como aserto que “algunos se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena”. Y eso es lo que, con otras palabras, parece enunciar la profesora de Economía Jeanet Sinding Bentzen, de la Universidad de Copenhague, con su reciente estudio “En la crisis, rezamos: religiosidad y pandemia del Covid-19”. La investigadora documenta que las búsquedas en Google de la palabra oración (rezoplegaria) se dispararon durante el mes de marzo, justo cuando el coronavirus empezó a golpear con mayor fuerza en Occidente.

Bentzen –que ya tiene otros trabajos sobre la relación entre religiosidad y desastres naturales– utilizó los datos de búsqueda del término en 75 países. “Hallé entonces que la intensidad de búsqueda para oración se duplicaba por cada 80.000 nuevos casos registrados de Covid-19. Los resultados pueden entenderse como una reacción desde lo religioso: rezamos para afrentar la adversidad”.

Según explica, en cuanto se conocía del primer caso en un país–incluidos los musulmanes–, la mencionada intensidad “subía drásticamente”, en números no conocidos desde 2004, el año desde el cual están disponibles las estadísticas de Google Trends, que contabiliza las búsquedas de palabras clave y detecta cualquier ascenso abrupto.

La tesis de Bentzen, de que se busca la oración exclusivamente como recurso frente a la amenaza, no es una realidad incontestable. Carol Glatz, del Catholic News Servicecita a un profesor de sociología estadounidense, quien advierte que no están claras las razones de quien teclea la palabra oración. Antes que un incremento neto en la necesidad de la religión por parte de quienes no practican, “bien puede tratarse de personas que normalmente asisten a los servicios religiosos y ahora no pueden asistir”.

Tampoco John Grosso, director de medios digitales en una diócesis de Connecticut ve una conexión automática. Que los internautas se interesen más por un término no indica que la gente se esté comportando de modo más “religioso”, dice. “Si es porque las personas no pueden contactar directamente, o porque estamos atrayendo a nuevos católicos o a otros que vuelven, es una interrogante. Yo creo que hay un poco de las dos cosas”.

Sobre todo, los cristianos

Quizás muchos norteamericanos no hayan percibido el renovado interés por términos de índole religiosa en estos días de pandemia, pero muchos que son creyentes reconocen que su fe se ha visto fortalecida.

Un sondeo del Pew Research Center, cuyos resultados se publicaron el 30 de abril, muestra que la cuarta parte de los estadounidenses adultos (el 24%) afirma que ahora cree con mayor intensidad que antes del azote del coronavirus. Un 47%, entretanto, dice que su fe no ha sufrido cambios importantes, y apenas un 2% asegura que ha ido a menos.

¿Quiénes se dijeron más fortalecidos? Los cristianos en primer lugar: los que más, los fieles de Iglesias protestantes afroamericanas (56%), los evangélicos (42%) y los católicos (27%). Respecto a otros credos o corrientes de pensamiento, apenas un 7% de los seguidores del judaísmo se reconocieron en ese caso, mientras que un 2% de ateos e igual proporción de agnósticos dijeron estar ahora más convencidos de su particular visión del mundo.

Ahora bien, entre los creyentes, un dato vendría a desmontar la tesis de que los más alejados de la religión son quienes más se interesan por lo trascendente en los momentos tan difíciles. Quienes dijeron que su fe se había reforzado fueron más entre los que asistían a la Iglesia una o dos veces al mes (46%) que quienes dijeron hacerlo unas pocas veces al año (26%) y los que muy raramente lo hacen (11%).

El Pew subraya, no obstante, que está por ver si esta religiosidad in crescendo de los encuestados que la refirieron, se traduce en una mayor asistencia a los cultos presenciales una vez que haya pasado la pandemia.

Mientras eso llega, al menos hay datos de quienes están siguiendo las celebraciones por vía online. El mismo Pew Research Center, en un sondeo de finales de marzo, revelaba que, de aquellos que asistían una o dos veces al mes a los servicios religiosos, el 57% estaban siguiéndolos por la web desde el comienzo de la pandemia.

Contra el miedo y la ansiedad, oración

Curiosamente, a británicos y canadienses, “primos” de los estadounidenses, pero tradicionalmente menos religiosos que estos, les está ocurriendo algo parecido en cuanto a fervor espiritual.

Uno de cada veinte británicos que han visto retransmisiones de actos de culto durante la pandemia, no habían ido nunca a la iglesia

El pasado 3 de mayo, la agencia cristiana de ayuda Tearfund, de Gran Bretaña, publicó una encuesta encargada a Savanta ComRes, la cual reveló que casi la mitad de los adultos británicos (44%) dicen rezar con regularidad variable, y la mitad de quienes lo hacen cree que la oración puede cambiar el mundo. Durante el confinamiento, las principales intenciones de la oración han sido –en ese orden– la familia, los amigos, dar gracias a Dios, uno mismo y los que están en primera línea contra la pandemia, como los sanitarios.

El dato interesante es que el 5% confesó que antes no rezaba, pero empezó a hacerlo en los días de emergencia global, lo que no deja de ser significativo en una sociedad como la británica, tan fuertemente secularizada que el 52% de los adultos declaran no seguir religión alguna. Incluso la Iglesia anglicana, tan representativa del país, apenas tiene un 1% de fieles entre los jóvenes de 18 a 24 años.

Ahora, sin embargo, con el coronavirus marcando el paso, la Iglesia de Inglaterra señala que un alto número de personas se ha conectado a sus servicios religiosos vía Internet o por televisión o radio. Cifras totales para las transmisiones del conjunto de Iglesias con presencia en los medios, revelan que uno de cada cinco que las han sintonizado o han accedido por la web jamás había puesto pie en un templo. Además, de los jóvenes de 18 a 34 años consultados por Savanta ComRes, un tercio admitió haber seguido uno de estos servicios durante las pasadas semanas.

En cuanto a los canadienses, otra encuesta, esta vez del Angus Reid Institute, refleja que el 22% de ellos rezan más a menudo en tiempo de crisis como esta, a manera de apoyo emocional y espiritual.

“De los que oran, que son el 59% de la población en general, más de uno de cada cinco dicen que se han vuelto más a la oración desde que el Covid-19 golpea al país”, señala la investigación, y añade: “Sea que recen más, o lo mismo, aquellos que tienen una profunda fe religiosa son casi unánimes en decir que esta disciplina los ha ayudado a vencer el miedo y la ansiedad”.

Por su parte, la empresa de estudios de mercado Anstice Communications hizo su propio estudio: el 27% de los consultados (ojo: la mayor parte de ellos, millennials) manifestaron estar “de acuerdo” o “muy de acuerdo” con la idea de que, en medio de la pandemia, se había renovado su sentido de la fe religiosa. Esto va acompañado además, tanto entre los que dijeron tener fe como entre los que no, de un deseo expreso de, a partir de ahora, atender más a la familia, de hacer más por el medio ambiente, de estar más al tanto de las necesidades de las personas en desventaja económica, y de no darlo todo por garantizado.

Fuente: Luis Luque, 19 mayo 2020 https://www.aceprensa.com/religion/fe/con-la-pandemia-un-refuerzo-de-la-religiosidad/