El Papa Francisco celebra su 85 cumpleaños

Pope Francis celebrates his birthday with children from low-income families

Este 17 de diciembre el Papa llegó a los 85 años de edad y se convirtió así en uno de los Papas más longevos de la historia de la Iglesia. Delante de él se encuentran sólo cinco papas que le superan en años (y pocos meses) de edad, siendo sucesores de san Pedro: el primero de ellos León XIII, quien murió a los 93 años; después Clemente XII, quien falleció casi a los 88; posteriormente Clemente X (a los 86 años), Pío IX (quien murió tres meses antes de cumplir 86), Inocencio XII (85 años), y a continuación sigue Francisco.
Detrás de él vienen san Juan Pablo II (murió a pocos meses de cumplir 85 años) y Benedicto XVI, quien renunció a la edad que tiene ahora el Papa Francisco.
A sus 85 años, sin embargo, la agenda del Papa Francisco no parece la de un hombre de casi nonagenario. De hecho, ¿cómo pasó el cumpleaños? A las 9:00 de la mañana acudió a la tercera y última predicación de adviento que dio el “Predicador de la Casa Pontificia”, cardenal Raniero Cantalamessa, en el Aula Pablo VI. Después la mañana siguió llena de compromisos: recibió en audiencia a los nuevos embajadores de Moldavia, Kyrgyzstan, Namibia, Lesotho, Luxemburgo, Chad y Guinea Bissau, quienes les presentaron las cartas credenciales que les acreditan como embajadores de sus gobiernos ante la Santa Sede.
A continuación, el Papa recibió en audiencia separadas a tres cardenales: al Cardenal Tagle, de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos; al cardenal Ladaria, de la Congregación para la Doctrina de la Fe; y al cardenal Sandri, de la Congregación para las Iglesias Orientales. Es altamente probable que el Cardenal Tagle, entre otras cosas, le haya reportado sobre el viaje al emirato de Bahrein en el que una semana atrás el mismo prefecto consagró la iglesia católica más grande de toda la península arábiga: una iglesia dedicada a Nuestra Señora de Arabia, con el apoyo del soberano del país. Por su parte el cardenal Sandri también tenía un “informe” que rendir: el de la visita a Siria en nombre del dicasterio y del Papa, aunque también podría estar el actual conflicto sobre el modo de celebrar la misa en una parte de los católicos de rito especial en India.
Pero como si no fuese suficiente, la agenda del día del cumpleaños del Papa tuvo espacio para dos actos más: para recibir a una decena de migrantes que el Papa hizo traer de Chipre a Roma (en su reciente viaje apostólico a ese país)y, por la tarde, al nuevo Visitador Apostólico del Papa para la parroquia de Medjugorjie, el obispo Aldo Cavalli. Este día también hubo espacio para un tuit, uno que en concreto decía: “Cada etapa de la vida es un tiempo para creer, esperar y amar”. A sus 85 años el Papa sigue creciendo, esperando y amando. Vaya si se nota incluso en la agenda de trabajo de un día. (Agencia Zenit.org)

 El papa Francisco celebra el viernes su 85 cumpleaños, un hito aún más notable dada la pandemia del coronavirus, su cirugía intestinal de verano y el peso de la historia: su predecesor se retiró a esta edad y el último papa que ha vivido más. fue León XIII hace más de un siglo.

Intención de la Red Mundial de Oración del Papa para noviembre

En esta ocasión, el Santo Padre hace un llamado de atención sobre el estrés y la depresión que afectan a muchas personas.

Consciente de que personas de todo el mundo atraviesan períodos de fuerte agotamiento mental, emocional y afectivo (en diversas formas y grados), el Papa pide rezar para que estén adecuadamente acompañadas y no olviden la cercanía de Jesús: “La sobrecarga de trabajo, el estrés laboral hacen que muchas personas experimenten un agotamiento extremo, un agotamiento mental, emocional, afectivo y físico. Procuremos estar cerca de los que están agotados, de los que están desesperados, sin esperanza, muchas veces escuchando simplemente en silencio porque no podemos ir a decirle a una persona: «No, la vida no es así. Escúchame, yo te doy la receta. No hay receta»

Asimismo, el mensaje de la intención de oración del Papa Francisco aborda un tema central en la vida de millones de personas: la salud mental. Por ello, el video explica que en muchos casos, “la tristeza, la apatía, el cansancio espiritual terminan por dominar la vida de las personas que se ven desbordadas por el ritmo de la vida actual”.

La pandemia mundial del COVID-19 que ha provocado la muerte de millones, también ha puesto a prueba la resistencia mental y emocional de innumerables personas y ha afectado su equilibrio psicológico. En ocasiones, esto ha generado verdaderas situaciones de angustia y desesperación. En línea con esta realidad el Santo Padre pide “estar cerca de los que están agotados, de los que están desesperados, sin esperanza, muchas veces escuchando simplemente en silencio”. «Nuestras sociedades, su ritmo de vida, sus tecnologías cada vez más veloces, favorecen la depresión y el síndrome de agotamiento y estrés llamado ‘burnout’. La pandemia ha agravado el sufrimiento de muchos. Francisco nos pide rezar y estar cerca de los que sufren agotamiento extremo, mental, emocional y físico. Un acompañamiento psicológico es necesario, sin embargo el Santo Padre nos recuerda que las palabras de Jesús también ayudan, ofrecen consuelo y cuidado: ‘Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso».

Communicating unconditional love through music. Kairy Márquez

Kairy Márquez lanza sorprendente nuevo álbum: “Incondicional”

Kairy sacó su primer disco en 2016 con el que empezó a darse a conocer en todo el mundo latino. Ahora publica Incondicional. Tiene claro que quiere transmitir con cada canción: el Señor está con nosotros en todas las etapas de la vida; seamos perseverantes, no dejemos de acudir a Dios en oración aún en nuestros momentos difíciles. Compuso su primera canción a los 17 años sin embargo no tuvo una infancia fácil: se trasladó a vivir a EEUU a los 11 años. Allí sufrió mucho el alejamiento de sus lazos maternos. Lo que le hizo seguir viviendo su fe fue el recuerdo y el ánimo de su abuela por eso hoy es consciente de la importancia de cuidar la fe de los más pequeños. Exhorta a los papás que no dejen de llevar a los abuelos a misa, no dejen de llevar a los grupos, no los aparten de la fe. Con este nuevo disco quiere reflejar lo que es para ella el amor de Dios, un amor que no conoce barreras que es incondicional.

EL PAPA pide que recemos el ROSARIO cada día en MAYO

Para ello he creado unos youtube’s con los Misterios del Rosario que pueden hacer más fácil rezarlo en familia o solo, en este confinamiento.

Misterios de Gozo:

Misterios de Dolor:

Misterios de Gloria:

Misterios de Luz:

ENTRE TODOS LO CONSEGUIREMOS: Cuentan contigo

Al principio parecía una película. Luego vimos que iba en serio. Y te sumaste a los aplausos. Pero pasan las semanas y se está haciendo largo. Has pasado todos los niveles. No hay más temporadas. Ya no quiere salir. Oye. Despierta. Recomienza. Un paso al frente. Tu tiempo es oro. Inviértelo en servir. En levantarles el ánimo. En aprender cosas nuevas. Y, sobre todo, estudia. Estudia mucho y bien. Y ofrécelo por ellos. Que tus horas de estudio sean horas de oración, consuelo y fortaleza para que resistan. Cuentan contigo. El Credo lo denomina “comunión de los santos”

Voluntarios del Banco de Alimentos de Italia no paran su compromiso con los pobres

Volunteers for Italian food bank continue to provide meals to those in need

«La Plegaria eucarística es el momento central de la celebración de la Misa»

El Papa explicó en la audiencia general (7/3/2018) en qué consiste la Plegaria eucarística. Recordó que esta oración corresponde a “cuanto el Señor mismo realizó en la Ultima Cena, cuando instituyó el sacrificio y convite pascual, por medio del cual el sacrificio de la cruz se hace continuamente presente en la Iglesia”.

Queridos hermanos y hermanas:

Reflexionamos hoy sobre la Plegaria eucarística, oración de acción de gracias y de consagración, que constituye el momento central de la celebración de la Misa. Corresponde a cuanto el Señor mismo realizó en la Ultima Cena, cuando instituyó el sacrificio y convite pascual, por medio del cual el sacrificio de la cruz se hace continuamente presente en la Iglesia.

En el Misal hay varias fórmulas de Plegaria eucarística, configuradas por diversos elementos característicos

En esta solemne Plegaria, la Iglesia expresa lo que cumple cuando celebra la Eucaristía, es decir, que todos los fieles se unan con Cristo en el reconocimiento de las grandezas de Dios y en la ofrenda del sacrificio.

En el Misal hay varias fórmulas de Plegaria eucarística, configuradas por diversos elementos característicos: El Prefacio, acción de gracias por los dones de Dios, especialmente por habernos enviado a su Hijo como Salvador, y que se concluye con la aclamación del «Santo». Sigue la Epíclesis, o invocación del Espíritu Santo, que con su acción y la eficacia de las palabras de Cristo, pronunciadas por el sacerdote, hacen realmente presente, bajo las especies del pan y del vino, su Cuerpo y su Sangre, Sacramento de nuestra fe.

En esta Plegaria nadie ni nada se olvida, sino que todo viene reconducido a Dios en Cristo

Se continúa pidiendo a Dios que congregue a todos sus hijos en la perfección del amor, en comunión con toda la Iglesia. Y en la súplica se ruega por todos, vivos y difuntos, en espera de participar en la herencia eterna, junto con la Virgen y todos los santos. En esta Plegaria nadie ni nada se olvida, sino que todo viene reconducido a Dios en Cristo, como proclama la Doxología que la concluye.

Saludos

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los provenientes de España y Latinoamérica. Que el Señor nos conceda hacer de nuestra vida una «eucaristía», que sea acción de gracias, don de amor y de comunión. Muchas gracias.

Youth movement striving to bring joy to the peripheries’ youngest and oldest

“Jóvenes por la paz”: sembrando sonrisas en las periferias del mundo

Audiencia general del Papa Francisco: sobre el Padre Nuestro

Texto completo:

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Había algo de atractivo en la oración de Jesús, era tan fascinante que un día sus discípulos le pidieron que les enseñara. El episodio se encuentra en el Evangelio de Lucas, que entre los Evangelistas es quien ha documentado mayormente el misterio del Cristo “orante”: el Señor oraba. Los discípulos de Jesús están impresionados por el hecho de que Él, especialmente en la mañana y en la tarde, se retira en la soledad y se “inmerge” en la oración. Y por esto, un día, le piden de enseñarles también a ellos a orar. (Cfr. Lc 11,1).

Es entonces que Jesús transmite aquello que se ha convertido en la oración cristiana por excelencia: el “Padre Nuestro”. En verdad, Lucas, en relación a Mateo, nos transmite la oración de Jesús en una forma un poco abreviada, que inicia con una simple invocación: «Padre» (v. 2).

Todo el misterio de la oración cristiana se resume aquí, en esta palabra: tener el coraje de llamar a Dios con el nombre de Padre. Lo afirma también la liturgia cuando, invitándonos a recitar comunitariamente la oración de Jesús, utiliza la expresión «nos atrevemos a decir».

De hecho, llamar a Dios con el nombre de “Padre” no es para nada un hecho sobre entendido. Somos conducidos a usar los títulos más elevados, que nos parecen más respetuosos de su trascendencia. En cambio, invocarlo como “Padre” nos pone en una relación de confianza con Él, como un niño que se dirige a su papá, sabiendo que es amado y cuidado por él. Esta es la gran revolución que el cristianismo imprime en la psicología religiosa del hombre. El misterio de Dios, que siempre nos fascina y nos hace sentir pequeños, pero no nos da más miedo, no nos aplasta, no nos angustia. Esta es una revolución difícil de acoger en nuestro ánimo humano; tanto es así que incluso en las narraciones de la Resurrección se dice que las mujeres, después de haber visto la tumba vacía y al ángel, «salieron corriendo del sepulcro, porque estaban temblando y fuera de sí» (Mc 16,8). Pero Jesús nos revela que Dios es Padre bueno, y nos dice: “No tengan miedo”.

Pensemos en la parábola del padre misericordioso (Cfr. Lc 15,11-32). Jesús narra de un padre que sabe ser sólo amor para sus hijos. Un padre que no castiga al hijo por su arrogancia y que es capaz incluso de entregarle su parte de herencia y dejarlo ir fuera de casa. Dios es Padre, dice Jesús, pero no a la manera humana, porque no existe ningún padre en este mundo que se comportaría como el protagonista de esta parábola. Dios es Padre a su manera: bueno, indefenso ante el libre albedrio del hombre, capaz sólo de conjugar el verbo “amar”. Cuando el hijo rebelde, después de haber derrochado todo, regresa finalmente a su casa natal, ese padre no aplica criterios de justicia humana, sino siente sobre todo la necesidad de perdonar, y con su brazo hace entender al hijo que en todo ese largo tiempo de ausencia le ha hecho falta, ha dolorosamente faltado a su amor de padre.

¡Qué misterio insondable es un Dios que nutre este tipo de amor en relación con sus hijos!

Tal vez es por esta razón que, evocando el centro del misterio cristiano, el Apóstol Pablo no se siente seguro de traducir en griego una palabra que Jesús, en arameo, pronunciaba: “abbà”. En dos ocasiones San Pablo, en su epistolario (Cfr. Rom 8,15; Gal 4,6), toca este tema, y en las dos veces deja esa palabra sin traducirla, de la misma forma en la cual ha surgido de los labios de Jesús, “abbà”, un término todavía más íntimo respecto a “padre”, y que alguno traduce “papá, papito”.

Queridos hermanos y hermanas, no estamos jamás solos. Podemos estar lejos, hostiles, podemos también profesarnos “sin Dios”. Pero el Evangelio de Jesucristo nos revela que Dios no puede estar sin nosotros: Él no será jamás un Dios “sin el hombre”; es Él quien no puede estar sin nosotros, y esto es un gran misterio. Dios no puede ser Dios sin el hombre: ¡este es un gran misterio! Y esta certeza es la fuente de nuestra esperanza, que encontramos conservada en todas las invocaciones del Padre Nuestro. Cuando tenemos necesidad de ayuda, Jesús no nos dice de resignarnos y cerrarnos en nosotros mismos, sino de dirigirnos al Padre y pedirle a Él con confianza. Todas nuestras necesidades, desde las más evidentes y cotidianas, como el alimento, la salud, el trabajo, hasta aquellas de ser perdonados y sostenidos en la tentación, no son el espejo de nuestra soledad: existe en cambio un Padre que siempre nos mira con amor, y que seguramente no nos abandona.

Ahora les hago una propuesta: cada uno de nosotros tiene tantos problemas y tantas necesidades. Pensemos un poco, en silencio, en estos problemas y en estas necesidades. Pensemos también en el Padre, en nuestro Padre, que no puede estar sin nosotros, y que en este momento nos está mirando. Y todos juntos, con confianza y esperanza, oremos: “Padre nuestro, que estas en los cielos…”. Gracias.